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La práctica totalidad de sus contratos pasan por su sociedad suiza Santiago Calatrava LLC

El despacho de arquitectura de Calatrava en España, en números rojos

Mayo 17, 2012
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Hace justamente 1.700 años el emperador Constantino dirigía sus ejércitos a la guerra, cuando justo antes de la batalla de Puente Milvio que le enfrentaría a Majencio levantó la vista al sol y vio una cruz de luz por encima de ella con el signo “In hoc signo vinces”, “con esto como estandarte vencerás”. Constantino convirtió al Cristianismo en religión oficial del Imperio Romano y adoptó esta frase como lema, algo que harían otras personas relevantes a lo largo de los siglos, como el rey polaco  Juan III Sobieski, el mismo que acabaría con el segundo sitio de Viena por los Otomanos.

Diecisiete siglos después, en España nos encontramos con las palabras In hoc signo vinces, pero en una forma menos prosaica, en el nombre de una sociedad limitada, domiciliada en Valencia, dedicada  a los servicios técnicos de arquitectura y urbanismo y que es administrada por María del Carmen Calatrava Valls, hermana del famoso arquitecto Santiago Calatrava. Esta empresa, al igual que la sociedad de inversión Calatrava & Family Investments SL, la controla al 100% a través de la empresa suiza Santiago Calatrava LLC, o Santiago Calatrava AG si seguimos la denominación alemana, idioma oficial del cantón de Zurich donde tiene su domicilio.

Trayectoria económica negativa

Aunque nunca ha sido, ni de lejos, la sociedad principal del arquitecto, lo cierto es que sus números reflejan una franca decadencia. Su facturación en el 2010 ha caído hasta los 2,62 millones de euros, cuando en 2009 alcanzaba los 3,60 millones y en 2008 los 4,71 millones, lo que le ha llevado a cerrar estos dos últimos ejercicios con pérdidas, de 72.440 euros en 2009 y de 41.892 euros en 2010. Esta mala trayectoria económica se ha notado en su balance. Si sus activos se elevaban hasta los 1,18 millones en 2008, hoy apenas llega a la mitad, 592.795 euros.

A esto hay que añadir sus problemas judiciales. Y es que junto a Santiago Calatrava y las sociedades Fiaga SA y Esdehor SL, esta empresa fue condenada en mayo de 2011 por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Oviedo a pagar 3,51 millones de euros más costas a la empresa aseguradora Allianz, por el derrumbe del alero del Palacio de Congresos de Oviedo que ocurrió en la madrugada del 9 de agosto de 2006.

Domicilio en Valencia para los negocios del arquitecto

Pero lo cierto es que esta sociedad no es ni mucho menos la principal del arquitecto. Desde hace décadas, radico sus negocios en Zurich, primero con la empresa Calatrava Valls AG (con la que ya firmó los primeros contratos de trabajo con el Instituto Valenciano de Vivienda en 1991) que posteriormente cambió de nombre a Santiago Calatrava AG (en los contratos españoles aparece Santiago Calatrava SA).

En estos múltiples contratos utilizó a la empresa In Hoc Signo Vinces SL como mera sucursal. Así por ejemplo, en el anteproyecto y proyecto básico de las obras de urbanización y de edificación de la parcela M-3 de la ciudad de las artes y de las ciencias, más conocida como las Torres de Calatrava reflejaba “El Sr. Calatrava Valls manifiesta que a efectos del presente contrato designa como domicilio en Valencia de la sociedad Santiago Calatrava, S.A., el siguiente: In Hoc Signo Vinces, S.L. (a la atención de Santiago Calatrava, S.A.)”.

 Al final el proyecto no se realizó pero costó a los valencianos 15 millones de euros, teniendo que salir Alberto Fabra en defensa de su predecesor Francisco Camps, alegando que “tenían su razón de ser” en su momento, pues su finalidad era hacer de la región “un escaparate de modernidad para el mundo“.

Al final lo que es real es que la Comunidad Valenciana hoy está en el ojo del huracán  y es señalada entre las Comunidades que más difícil tienen cumplir el objetivo del déficit, mientras que Calatrava “bajo su estandarte” ha ganado millones de euros en contratos.