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Pasó de la Unidad de Psiquiatría a la de Cuidados Intensivos donde permaneció en coma inducido

El desfonde del príncipe Laurent de Bélgica: crisis matrimonial, una posible bancarrota y una biografía polémica

Marzo 30, 2014
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Si días atrás la corte belga anunciaba a la prensa la hospitalización del príncipe Laurent, hermano del rey Felipe, por una neumonía nada grave combinada con una fuerte fatiga y se solicitaba respeto para su privacidad, en tan solo unas horas lo que parecía el tratamiento de un mal menor -propio de alguien de su edad sometido a las presiones de su posición-, derivó en inducir al príncipe a un “coma artificial” de dos días que disparó todas las alarmas en Bélgica. Internado en el Hospital Saint-Luc de Bruselas, Laurent fue transferido de la Unidad de Psiquiatría a la de Cuidados Intensivos, pues, si bien se aducía una neumonía, son muchos los que hablan de un grave estado depresivo que habría llevado a considerar la pertinencia de inducirlo al coma artificial para poder tratar un grave trastorno del sueño.

El jueves pasado el príncipe regresaba de su coma en presencia de su amigo el padre Gilbert, que declaraba: “Ha abierto los ojos, ha llorado de alegría y hemos rezado juntos. Fue un momento maravilloso, pero no habló”. Pero a estas fechas aún continúa hospitalizado, dando pábulo a rumores según los cuales estaría pasando por una crisis matrimonial, aunque hay otras muchas razones de peso que permiten explicar su estado de desfonde psicológico. Entre ellas, la fuerte persecución de la que viene siendo objeto por parte de la prensa en los últimos años, la aparición de una biografía que ponía en duda que sea hijo del rey Alberto, la drástica reducción de su dotación económica (ahora sujeta a impuestos, IVA y otras tasas), que ha llevado muy mal, y también la problemática situación en la que se encuentran las sociedades en las que ha enterrado su fortuna personal.
 
¿A las puertas de la bancarrota?
 

Además, son muchos los que se extrañan de la no presencia a su lado de sus padres los ahora ex reyes Alberto y Paola, que no han suspendido su viaje al extranjero. Hasta hay quien avanza que podría estar a las puertas de una bancarrota, y a ello no ayuda el que este príncipe sea considerado el enfant terrible de la catoliquísima familia real belga aunque alguien que le conoce bien nos declara: “Mucho habrá tenido que sufrir el pobre Laurent para llegar a ese estado”.

        

Una de sus empresas, la Renewable Energy Construct Arlon 67 pasa por graves problemas de tesorería (la deuda era de 2,9 millones en 2012), por poseer varios edificios en Bruselas que no se consiguen alquilar. Así mismo la sociedad IRGT, a la que está vinculado, fue puesta en liquidación en 2012, y algunos políticos, como el diputado Théo Francken, se suman a los fuertes ataques que desde distintos sectores se lanzan desde hace tiempo contra la familia real denunciando su “falta de claridad” en ciertas actividades paralelas de los que tampoco se ha librado la reina Fabiola.

 

El rey Alberto y su esposa Paola, de capa caída

 
Para complicar más las cosas, también se habla del estado depresivo del hasta hace poco rey Alberto de quien se dice que “está fatigado y es víctima de una guerra en el interior de palacio”, a causa de las reacciones negativas y virulentas contra él tras haber solicitado al gobierno una revisión de su dotación económica que el año pasado fue drásticamente reducida de 11 millones de euros anuales a solamente 923.000. Alberto y su esposa Paola ya han vendido su finca de Fenffe y de su yate Alfa para hacer frente a sus gastos, pero no quieren prescindir de su Villa “Romarin” ubicada en Châteauneuf-Grasse, en la Costa Azul francesa, a donde se ven obligados a desplazarse en vuelos de línea regular como cualquier ciudadano.
Parece que los que hasta el año pasado fueron reyes de Bélgica se sienten muy cansados, y que quieren mostrarse cada vez menos y que se hable lo mínimo de sus personas porque no desean empañar la imagen de lo que ha sido un reinado de 20 años. Y se dice que Paola quiere pasar cada vez más tiempo en su Italia natal, y que la gran preocupación de Alberto es qué será de ella en el futuro pues cuando él fallezca y el gobierno belga tenga que votar una dotación económica a su favor, que en modo alguno alcanzará aquello que en tiempos mucho mejores recibió la reina Fabiola.
        

En la corte danesa, más de lo mismo: Alexandra Manley, ex esposa del príncipe Joaquín, debe 800.000 euros

 
Pero también salta a la palestra un nuevo escándalo en la corte danesa donde Alexandra Manley, ex esposa del príncipe Joaquín y condesa de Fredericksborg tras su divorcio en 2005, se ve ahora atrapada en una bancarrota pues debe 800.000 euros a numerosos acreedores a quienes ha venido recurriendo en los últimos años para sostener su costoso nivel de vida. Y es que a pesar de recibir un estipendio mensual de 234.500 euros (2,8 millones anuales) y del salario que percibe por su presencia honorífica en la poderosa compañía Ferring Pharmaceuticals, hace unos años se vio obligada a re hipotecar por cerca de 8 de euros su mansión de Svanemollevej, ubicada en el lujoso barrio de Osterbro en Copenhague, que recibió en el momento de su divorcio al abandonar el palacio de Schakenborg.
 
Ello le permitió recibir durante unos años un ingreso mensual extra de 67.000 euros para mantener su lujoso tren de vida, pues hasta se ha comprado una villa en Turquía y es una gran amante de las grandes fiestas, los trajes, y las joyas. Aunque la ex princesa ya no pertenece de forma oficial a la familia real, todavía mantiene una excelente relación con el príncipe Joaquín y con la reina Margarita, y muchos se preguntan si estas abultadas deudas no tendrán que ver con su frívola vida de fiestas de sociedad y por el carácter de su nuevo esposo Martin Jorgensen, que se pasea por el país como una “celebrity” y a quien nadie ve trabajar en nada. Alexandra, que afirma que su nuevo esposo (14 años menor que ella), essu “alma gemela”, se dedica al diseño de joyas y cuando la prensa danesa se ha dirigido a ella solo ha recibido un escueto “no es posible dar respuesta alguna” de parte de este particular segundo esposo.
 
Ricardo Mateos