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EL FRAUDE DE LOS CURSOS DE FORMACIÓN (II)
El sindicato imputó 395.012 euros en gastos de alojamiento y locomoción del personal docente sin la debida justificación

El dedazo de los contratos de formación de la UGT de Cándido Méndez: adjudica acciones de formación por un importe de 1,13 millones de euros sin solicitar al menos 3 ofertas de diferentes proveedores

Diciembre 1, 2014

La organización sindical reclasificó contablemente gastos por 671.664 euros de diferentes importes que tendría que haber pagado directamente para poder así imputarlos a la subvención recibida. Una facturación de 30.810 euros como gastos de personal fuera de tiempo o 319.828 euros para acciones de formación de sus propios trabajadores, se suma a la lista de negligencias

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La erosión carcome las paredes de la Unión General de Trabajadores (UGT), hasta llegar a su núcleo. Cándido Méndez, su secretario general y el bastión de la formación sindicalista que parecía indeclinable, adelantará el Congreso ordinario del sindicato socialista a 2016 una vez realizado el proceso electoral con un motivo de peso: su retirada. No son pocos los caballos de batalla con los que ha tenido que librar Méndez, muchos de ellos convertidos en gangrena. El descenso de la afiliación, la comprometida situación económica, la pérdida de delegados y una sombra llamada Somos (sindicato de Podemos), que parece amenazar la posición privilegiada de las organizaciones sindicales más importantes de España han minado la batuta de Méndez. Sin embargo, entre todas las causas domina una que ha afectado por contacto directo o por contagio a todo el movimiento sindical español: los escándalos de la formación profesional.

Precisamente, la última auditoría del Tribunal de Cuentas sobre la gestión de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo -de la que viene informando Extraconfidencial.com-, en relación con el subsistema de Formación Profesional para el empleo en materia de formación de oferta alerta acerca de algunas deficiencias en las acciones de UGT. Si los contratos de formación en Andalucía están generando problemas judiciales en el seno de la organización, los derivados de las acciones de la Fundación Tripartita, están repletos de irregularidades y una filosofía que se debate entre la dejadez y el aprovechamiento para sus propios intereses. Nada más y nada menos que 1,13 millones de euros en acciones de formación fueron adjudicados sin solicitar al menos 3 ofertas de diferentes proveedores. Con ello, se perdió la posibilidad de conseguir ofertas más económicas.

Incluir gastos indebidamente

Este grave y potencial perjuicio económico lo extendió a todo tipo de prácticas propias, desde imputar gastos sin la debida justificación, hacerlo erróneamente para “aprovecharse” del importe recibido o incluso duplicar cuantías. En el primer punto, se sitúan los llamativos gastos de alojamiento, manutención y locomoción de profesores y alumnos que se elevaron hasta los 395.012 euros, una cantidad que se imputó sin “fundamento” y justificación, contraviniendo la resolución del Servicio Estatal Público de Empleo (SEPE).

El sindicato de Cándido Méndez no dudó en imputar gastos en partidas indebidas para poder beneficiarse de la cuantiosa subvención que recibió. Así, llevó como gastos de formación 128.349 euros de gastos de facturación y 543.315 euros como gastos de personal propio, que tenían que haberse reclasificado a los costes asociados a la actividad formativa. Al encontrarse esta partida justificada en su porcentaje máximo (25% de los costes directos) no podría haber sido objeto de subvención y, gracias a ello, la formación se benefició del total de 671.664 euros que deberían haber salido del bolsillo del sindicato.

Este no es el único hecho en el que aparentemente UGT y se aprovechó del dinero de todos los españoles. También justificó como gastos otros 98.768 euros  en la partida personal contratada para realizar cursos, cuando este concepto retributivo no estaba especificado ni en el contrato de trabajo ni en el convenio colectivo que regula las relaciones contractuales de la Fundación.

Costes duplicados y fuera de tiempo

De distintas formas, el sindicato de Cándido Méndez, ha estirado hasta el máximo la subvención, e incluso ha imputado gastos fuera de plazo. En concreto, facturó 30.810 euros como gastos de personal del periodo abril-junio del 2011, cuando la subvención era para el periodo comprendido entre el 20 de septiembre de 2010 y el 31 de marzo de 2011. También duplicó gastos de manutención y alojamiento por otros 2.972 euros.

Aunque entre lo más escandaloso de todas las irregularidades detectadas está el uso inadecuado del dinero de todos los españoles para la formación de su personal. UGT dedicó 319.828 euros en acciones formativas para sus propios trabajadores, “pasando” del sistema de bonificaciones de la Seguridad Social que le hubiera obligado a cofinanciar una partida económica tan importante.

Hechos todos y errores muchos que ponen en entredicho la verdadera función de UGT como organización sindical y, por lo tanto, encargada de la defensa y promoción de los derechos de los trabajadores. De todos. No solo de los suyos. Tras varios escándalos que ya se cuentan por decenas, la Justicia deberá intervenir para sancionar las prácticas clientelares de quienes, supuestamente, luchaban contra ellas.