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Villar añadió a su estrategia de hostigamiento el no invitar al secretario de Estado al partido de la selección

El CSD, por fin, se da por enterado del ataque de la Federación Fútbol a su autoridad

Febrero 7, 2008

El Consejo Superior de Deportes (CSD), a través de una nota pública, ha manifestado su malestar por la actitud de la Federación Española de Fútbol (RFEF) en su intentona de imponer las normas de la FIFA por encima de las españolas en los procesos electorales de los órganos deportivos nacionales y autonómicos. EL CSD sale por fin al paso de lo que extraconfidencial.com lleva denunciando toda esta semana.

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La Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes, máximo órgano de gobierno en el que están representados los diferentes colectivos del deporte español, ha aprobado por unanimidad la defensa de la Ley del Deporte y el ordenamiento jurídico español, frente a las informaciones aparecidas respecto a la posibilidad de que la Real Federación Española de Fútbol incumpla la normativa reguladora de los procesos electorales de federaciones deportivas”. Así reza la nota del CSD. Dicen los modernos que lo que no sale en la tele no existe, y el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, debe ser de esa opinión. O me lo echan en cara desde algún medio de comunicación o no hago nada, no vaya a ser que lo empeore. Así lo hizo cuando hace un año no atajó de raíz la historia del COE de la letra para el himno, y al final el tema acabó en chapuza nacional. Ahora estaba callado mientras Angel María Villar y sus aláteres le hacen la cama a él y a la legislación española, pero ha tenido que salir al paso cuando en otros estamentos de la administración pública sí han actuado, como es el caso de la Junta de Andalucía y algunas federaciones territoriales del propio fútbol.
En su nota, el CSD dice textualmente “que se ha tenido constancia de la posición adoptada por diferentes Comunidades Autónomas en lo que consideran una invasión de sus competencias y una extralimitación por parte de la RFEF al remitir una circular a las federaciones autonómicas con la que se pretende regular y tutelar sus procesos electorales”. (publicada ayer por extraconfidencial.com).
Lo que no dice la nota es que algún responsable de la administración autonómica ha presentado por escrito su protesta ante el Gobierno central, pidiendo la intervención del responsable de deportes, o sea, Lissavetzky.
Igual el todavía secretario de Estado ha reaccionado no por la circular 36 de la RFEF sino por el hecho de que la propia RFEF no le invitara al palco de La Rosaleda de Málaga para presidir el España-Francia del miércoles. A ver si este tipo de afrentas le hacen reaccionar al candidato a congresista.

Enérgica protesta de la Junta de Andalucía

El secretario general para el Deporte de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios, también está de campaña electoral, pero se ve que al mismo tiempo se dedica a trabajar en el día a día, y para él lo que está haciendo la RFEF y su presidente, Ángel María Villar, no tiene nombre. O mejor dicho, sí que lo tiene: “Poner en cuestión la legislación andaluza y la Ley del Deporte“.

Jiménez Barrios comentó que le han hecho llegar la circular de la RFEF, a través de la Federación Andaluza de Fútbol (FAF), en la que se indica que debe ser la normativa FIFA la que prevalezca sobre el ordenamiento jurídico nacional, y que “esto es un ataque frontal contra la legislación y el Estado de Derecho, tanto nacional como autonómico, y nos ha dejado a todos muy preocupados por lo que significa. Estamos preparando la respuesta jurídica que, lógicamente, no puede ir más que en el sentido de la defensa de la legalidad vigente. Vamos a analizar, con mucho cuidado, esta salida de pata de banco que, sobre todo, pone en cuestión el sistema en Andalucía, con la legislación andaluza y la Ley del Deporte”.
El proceso electoral de las federaciones es responsabilidad de la Administración pública. Esto coincide, además, con que la normativa estatal tampoco es acatada por la Federación Española y, por lo tanto, le hemos hecho llegar un escrito al Consejo Superior de Deportes, en el que manifestamos nuestro rechazo más absoluto, porque ello pone en cuestión el Estado de Derecho y la legitimidad democrática de los Estados y de los gobiernos”.
Al menos sabemos que hay alguien que vela por nuestros intereses. Ahora sólo falta que el CSD actúe y no sólo con notas y trate el asunto como lo que es, un desacato en toda regla.