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"La Peña Rayista de Discapacitados, Familiares y Amigos" denuncia ante la ministra Fátima Báñez la "discriminación" que reciben por parte de la sociedad deportiva madrileña

El colectivo de discapacitados levanta la voz de alarma contra las prácticas discriminatorias de los dirigentes del fútbol español

Julio 23, 2014

La Unidad de Valoración sobre Discapacidad, perteneciente al Ministerio de Trabajo, Asuntos Sociales e Igualdad, considera discapacitado a toda aquella persona que padece una disminución de un 33 por 100, pero para muchas sociedades deportivas sólo son discapacitados las personas que van en silla de ruedas
El presidente de esta Peña Rayista, Antonio Castilla, afirma que “la directiva del Rayo Vallecano nunca se ha sentido orgullosa de tener entre su afición una Peña de Discapacitados y eso que la Zona de Discapacitado la pagó totalmente la Comunidad de Madrid”
La FIFA exige que en el momento de retirar las entradas se debe presentar un certificado médico que declare su condición de discapacitado y si es necesario la presencia de un acompañante. Sin embargo, a la hora de entrar al campo, los controles fallan, como ha ocurrido en el último Mundial de Brasil


El colectivo de discapacitados españoles quiere claridad y homogenización de las normas que imperan para estos colectivos en el deporte español y que se ajusten la normativa legal, que se según ellos se vulneran constantemente por su directivos. Por ello se han rebelado, según ellos, contra las prácticas discriminatorias que existen actualmente en el fútbol español, que también se pueden extender a otras disciplinas deportivas. Denuncian desigualdades de valoración entre los miembros de este colectivo, como si hubiera discapacitados del grupo A, del grupo C y del grupo C, y en referencia a su pertenencia cada grado así se paga la entrada. Una práctica real que, sin embargo, no viene regulada en ninguna legislación, ni publicitada en los carteles anunciadores de los precios de los abonos para la temporada futbolística 2014-2015.

Esta presunta mala praxis ya ha sido denunciada ante la ministra Fátima Báñez, titular de la cartera de de Trabajo, Asuntos Sociales e Igualdad. Lo ha hecho la “Peña Rayista de Discapacitados, Familiares y Amigos”, que cuenta con 426 socios, de los cuales 45 son abonados al equipo de fútbol del Rayo Vallecano presidido por Raul Martín Presa. “Cuando íbamos hacer la renovación de nuestros carnets de abonado para la temporada 2014-2015, nos llevamos la penosa sorpresa, que la Directiva del Rayo Vallecano, había decidido lo siguiente: Que la zona llamada por ellos, “ZONA DE DISCAPACITADOS”, donde van situado las sillas de ruedas de los abonados, tenían un precio de 90 euros y que el acompañante (no discapacitado), mayor de edad, pagaría lo mismo. Mientras que los demás discapacitados (que no van en silla de ruedas), pagarían como si fueran jubilados la cantidad de 178 euros, y como no van en silla de ruedas no necesitan acompañante, por lo que no se facilita un entrada para estos”, afirman en su denuncia que obra en poder de Extraconfidencial.com.

La ministra Fátima Báñez, insensible

Precisamente, la Unidad de Valoración sobre Discapacidad, perteneciente al Ministerio de Trabajo, Asuntos Sociales e Igualdad, considera que discapacitado es toda aquella persona que padece una disminución de un 33 por ciento, sin indicar ninguna clase de grado como parece ocurrir en las estructuras del fútbol español, donde la arbitrariedad es constante y cada equipo aplica lo que quiere sin seguir un parámetro oficial establecido.  Según la directiva del Rayo Vallecano, solo son Discapacitados las personas que van en silla de ruedas, ya que los demás incapacitados tienen los mismos derechos que las personas jubiladas.

Según se indica en la denuncia ante la ministra Fátima Báñez, “no solo los discapacitados en silla de ruedas, que normalmente superan un 65% de discapacidad, necesitan acompañante, para poder acudir a un estadio de fútbol Hay personas discapacitadas que si pueden caminar, pero debido a su discapacidad necesitan también de un acompañante, como por ejemplo un Paralítico Cerebral, que si necesita un acompañante, sino no puede acudir al Estadio”. Según su denuncia “la directiva del Rayo Vallecano pretende que este acompañante pague como un abonado más. Y esto es discriminación y va en contra las Leyes de Integración Social de las personas con discapacidad”.

Además, el Estadio del Rayo Vallecano de Madrid es propiedad del IMDER, que pertenece a la Comunidad de Madrid, por lo que según este colectivo de discapacitados se está produciendo “una grave discriminación por parte del Rayo Vallecano entre los abonados discapacitados”.

Vulneración de la Ley 8/92

El Ministerio de Asuntos Sociales e Igualdad tendrá ahora que estudiar si obliga o sanciona al Rayo Vallecano por no cumplir la Ley 8/92 en su artículo primero: “La Ley de Integración de las Personas Discapacitadas”. En el fondo la denuncia de discriminación se basa en el tratamiento diferente a unos discapacitados que a otros. Este colectivo de discapacitados abonados del Rayo Vallecano ya ha advertido a las autoridades políticas y deportivas que si en un plazo de siete días no se hiciera dicha modificación acudirán a los Juzgados de lo Civil a denunciar al Rayo Vallecano y a la Consejería de Deporte de la Comunidad de Madrid para que esta medida sea modificada.

Para el presidente de este colectivo de discapacitados, Antonio Castilla Ferrer, “no se trata de entrar gratis a los eventos deportivos que organiza el Rayo Vallecano, lo que queremos es que todos los discapacitados paguemos lo mismo por ser abonado, igual, sin distinción de grado de minusvalía, vayamos en silla de ruedas manuales o eléctrica o con bastones… Y que todos los acompañantes paguen los mismo, siempre y cuando sean necesarios, para ello se aporta el certificado medico correspondiente. Además fuimos nosotros quienes solicitamos al club que ningún acompañante pudiera entrar solo al estadio sin el discapacitado correspondiente. Además el Rayo Vallecano debe recordar que el Estadio de Vallecas, como la Ciudad Deportiva, son propiedad de la Comunidad de Madrid, del IMDER y del Ayuntamiento de Madrid, por tanto tiene que aplicar las mismas normas que se empelan en otros escenarios públicos, ya sean piscinas, teatros, etc…”.

 

Para el presidente Castilla Ferrer, “la Directiva del Rayo Vallecano nunca se ha sentido orgullosa que tener entre su afición una Peña de Discapacitados. Aunque la denominada  “Zona de Discapacitado” la pagó totalmente la Comunidad de Madrid”.

Fallos en los controles de los estadios de fútbol

La FIFA exige que en el momento de retirar las entradas se debe presentar un certificado médico que declare su condición de discapacitado y a la hora de entrar al campo otros muchos deberían ser los controles realizados, que han fallado claramente en el último Mundial de Brasil. Las entradas destinadas a discapacitados suelen estar entre el 1% y el 3%  del aforo total.

Los controles para regular las entradas destinadas a los discapacitados han fallado en muchas ocasiones, como en el Mundial de Brasil. Las imágenes de una pareja de aficionados brasileños que acudió en sillas de ruedas para ver el encuentro entre México y Brasil y que se pusieron en pie para celebrar una jugada de la selección carioca han dado la vuelta al mundo, generando una gran indignación así como duras críticas en las redes sociales. La pareja en cuestión, que no dudó en levantarse de las sillas de ruedas para ver mejor el partido, podría ahora enfrentarse a penas de prisión de hasta cuatro años por su delictiva conducta. “Si alguien que llega en silla de ruedas y se levanta para celebrar una jugada…no creemos que sea un milagro,más bien nos están engañando, dijo en su momento el director de marketing de la FIFA, Thierry Weil

En el Mundial de Brasil, la FIFA destinó un 1% de las entradas para que las personas con problemas de desplazamiento obtuvieran una más para asistir al estadio con un acompañante en caso de necesitar ayuda. Pero ahora lo que denuncian los colectivos de discapacitados es que en el fútbol español haya discapacitados de diferentes clases: A, B y C, y que paguen distinto según estén mas o menos incapacitados. Un nuevo problema a añadir en un fútbol español bajo sospecha de corrupción y actividades delictivas con la declaración ayer del ex presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, ante el Juzgado Central nº 5 de la Audiencia Nacional por un presunto y millonario delito fiscal en el fichaje del jugador brasileño Neymar.

Juan Luis Galiacho