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El clásico de los contrastes: Un Madrid en estado de gracia quiere rematar al Barça y acabar con una era

Abril 21, 2017

El conjunto blanco es claro favorito ante un Barcelona deprimido

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Sí, un clásico es un clásico y todo lo que ustedes quieran, pero lo cierto es que nos encontramos ante el duelo entre Madrid y Barça más desigual de los últimos años. Es imposible no pecar de apriorismo cuando nos referimos del choque del próximo domingo (estadio Santiago Bernabéu, 20:45 horas, Movistar Partidazo). Las dinámicas de ambos son muy distintas. Quedó patente en los partidos de Champions de esta misma semana. El Real Madrid termina ganando, juegue o no en el alambre, lo merezca o no, empiece marcando o recibiendo. Aunque a veces parezca lo contrario observando lo que acontece en el terreno de juego, nada es cuestión de azar en el equipo de Zidane. No sabemos a ciencia cierta a qué juega ni qué sistema emplea. Sólo sabemos que lo más posible es que gane. En cambio, en el Barça todo es azar. El cuadro blaugrana se ha convertido en un adicto a la ruleta rusa, imposible de prever en cuanto a resultado. Porque de su estilo de antaño sí que podemos decir que prácticamente no queda ni rastro. Realmente los dos equipos presentan similitudes. Ambos se abonan a la anarquía pero el resultado suele ser totalmente diferente. Unos creen en lo que hacen -ganar- y otros sólo se dejan llevar.

¿El mejor momento de Zidane?

Si no lo es, al menos lo parece. Tras una breve etapa de ciertas turbulencias, los resultados positivos propios (y las continuas concesiones del eterno rival) han terminado de asentar el proyecto de Zidane. Sin excelsas exhibiciones, el Madrid se ha convertido en el gran favorito en Liga y Champions. A ello han contribuido sobremanera Cristiano -ya aparece en los partidos importantes-, Marcelo, Asensio, Carvajal, Isco y casi que se podría decir que un largo etcétera. Es otro de los grandes logros de Zizou: nadie sabe cómo lo ha hecho pero tiene a la mayoría de su plantilla enchufada. La otra parte del logro es de la dirección deportiva. El Madrid tiene un banquillo de postín, el del Barça es un erial.

Para recibir al Barcelona es posible que Zidane pueda volver a contar con Gareth Bale. El galés se está esforzando en llegar a tiempo para uno de los partidos más mediáticos de la temporada. En cualquier caso, podría resultar un poco injusto que Isco viera frenado su maravilloso momento de forma. Quizás sea el momento de darle el golpe de gracia a la BBC. Por lo demás, el Madrid jugará con la confianza que le otorga su increíble capacidad para sacar los partidos adelante. Si el fútbol es un estado de ánimo, golearán al Barça.

Barcelona: Sin nada a lo que agarrarse

Los partidos del Barcelona se han convertido desde hace un tiempo en un ejercicio de fe. Sin más elementos futbolísticos a los que agarrarse, el conjunto blaugrana funciona a base de pulsiones. Esos impulsos los convierten en fútbol Messi y Neymar (Luis Suárez parece ahora más apagado). En el momento de escribir este artículo, el Barcelona había presentado su recurso para reducir la sanción del brasileño con el objetivo de conseguir la cautelar y que al menos pueda jugar ante el Madrid. Si finalmente no puede estar en el Bernabéu, el Barça habrá perdido ya medio partido antes de saltar al césped.

Un mal día tendría consecuencias nefastas. Al Barcelona sólo le vale ganar para mantenerse vivo en la pelea por LaLiga. El evidente estado de depresión en el que está sumido el conjunto blaugrana indica cualquier cosa menos la victoria. Tan sólo Piqué -empeñado como siempre en calentar el ambiente y apelar al orgullo de los suyos- parece creer que aún se puede salvar la temporada. Una era toca a su fin. Del Madrid dependerá el momento en que se produzca ese final.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99