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LOS DESPILFARROS DE CAMPS (II)
Gestionado por la sociedad Circuito del Motor y Promoción Deportiva, S.A.U.

El circuito valenciano de Cheste, en quiebra técnica con unos fondos propios negativos de 6,5 millones de euros

Julio 17, 2012

La Generalitat Valenciana, y su presidente Alberto Fabra, afrontan unas semanas más que complicadas. La puesta en marcha por el Gobierno del fondo para solucionar los problemas financieros de las autonomías ante la imposibilidad de colocar su deuda en los mercados,  finalmente sólo permitirá refinanciar los vencimientos de deuda, pero no afrontar otros pagos como los que tiene comprometidos con los ayuntamientos o con las farmacias, que desde hace semanas comunican a sus clientes como la Generalitat “de nuevo” no tiene dinero para pagar sus facturas.

Y no solo eso, el ministro de Economía, Luis De Guindos, avanzó que las autonomías que se acojan al mecanismo tendrán que presentar un plan de ajuste y deberán informar “puntualmente” de la ejecución presupuestaria. De hecho, “en última instancia“, el Gobierno conserva incluso la capacidad de intervenir las que incumplan los vencimientos de deuda, lo que significa recortes adicionales para los valencianos. La primera ayer, un ERE a 1.295 de los 1.695 trabajadores de la Radio Televisión Valenciana, que el propio presidente del ente, Miquel Domínguez, atribuye la total responsabilidad a su director general, José López Jaraba y la propia Generalitat.

Circuito de la Comunidad Valenciana, un saco roto

En medio de esta tormenta financiera, el circuito de la Comunidad Valenciana Ricardo Tormo acometerá durante las seis próximas semanas su primer reasfaltado de la pista desde que fuera inaugurado en septiembre de 1999, siendo el presidente de Valencia Eduardo Zaplana, y mejorará cinco de sus áreas de escape, lo que supone trabajar sobre una superficie de 58.536 metros cuadrados a la vez que instalará un nuevo sistema de drenaje que evite que el agua termine en la pista.

Los trabajos estarán terminados a finales del mes de agosto, de forma que los coches del Iber GT y el Campeonato de España de resistencia los días 15 y 16 de septiembre estrenarán un asfalto por el que después pasarán el DTM alemán el 29 y 30 de septiembre y las motos del Gran Premio de la Comunitat Valenciana de MotoGP, el 11 de noviembre. Acontecimientos que acaparan unos pocos días en el calendario de un circuito que no es nada rentable para la sociedad pública Circuito del Motor y Promoción Deportiva, dependiente de la Generalitat Valenciana.

De hecho, en todo el año 2010 se celebraron tan sólo 12 jornadas de pruebas, desde regionales a campeonatos del mundo, a lo que hay que sumar 4 días de entrenamientos colectivos de Fórmula 1, el resultado, unos ingresos de explotación de 11,8 millones de euros, que no cubren los gastos operativos de 15,3 millones a los que hay que sumar, otro millón de euros en intereses por su enorme deuda.

En situación de quiebra técnica y avalado por la Generalitat

La situación de Circuito del Motor y de la Promoción Deportiva es calamitosa, superando con creces los límites por el que cualquier sociedad estaría disuelta. En ese año, mientras Francisco Camps, presidía la Generalitat Valenciana, los fondos propios  presentaban un valor negativo de 6,5 millones de euros, y  el patrimonio neto de la Sociedad era de tan sólo 1,3 millones, cifra seis veces inferior a su capital social de 7,8 millones, por lo que estaría incursa en uno de los supuestos de disolución previstos en la Ley de Sociedades de Capital. Y lo que es peor, el balance mostraba, a 31 de diciembre de 2010, un déficit en su fondo de maniobra o capacidad de supervivencia futura de la empresa, de más de 28,5 millones de euros.

Esta ruinosa situación financiera y patrimonial viene originada por las pérdidas que de forma continua lleva acumulando el circuito desde su inauguración y que la Generalitat y Camps han financiado mediante ampliaciones de capital o concediendo avales que garantizan las deudas con entidades financieras, que ya suponían hace un poco más de un año, 44 millones de euros. Gracias a ello la empresa elaboró sus cuentas como “empresa en funcionamiento”,  ya que consideraba que la Generalitat continuará prestando el apoyo necesario para el mantenimiento de la actividad.

Y esta es la realidad: mientras no se pagaba a miles de proveedores, la Junta General de Accionistas de la empresa aprobó el 20 de mayo de 2011 una nueva ampliación de capital por 6,02 millones euros. Si al Circuito de Chesteañadimos el Gran Premio de Fórmula 1 o la Copa América, la factura que los valencianos han pagado por eventos deportivos se dispara a niveles difícilmente asumibles por una Comunidad. Este es el coste de traer a Jorge Lorenzo, a Dani Pedrosa, o a Fernando Alonso, una nueva oleada de recortes adicionales para reducir el déficit.