Menú Portada
LA VERDAD DEL CAR PRÍNCIPE DE ASTURIAS (Y II)
A pesar de las insistentes tentativas de extraconfidencial.com ninguno de los implicados se atreve a dar respuestas finales sobre el caso

El Centro Internacional de Alto Rendimiento para Fútbol Príncipe de Asturias de Marbella esconde cruentas batallas por su propiedad en las que nadie asume su parte de responsabilidad

Julio 2, 2014

Marpafut recibió los terrenos en 1999 y supuestamente habría dividido los mismos en cargas hipotecarias para ir enajenándolos poco a poco de sus dueños primigenios hasta llegar a la situación precaria que vive hoy día el complejo
Football Impact, creada en 2005, se limita a “alquilar unos Campos de Fútbol para sus clientes a la titular del centro, Marbella Football Center, que es la empresa arrendataria de las instalaciones” 
Andrés Roldán Conejero, fundador de Marbella Football Center, destaca también como socio de Football Impact


El gigante del fútbol de la sub meseta sur española se tambalea. Como Gulliver tumbado por los liliputienses, el Centro Internacional de Alto Rendimiento para Fútbol Príncipe de Asturias (CAR),-donde se han dado cita las mejores botas del orbe balompédico-, comenzó su andadura como un titán al que los litigios y los pleitos han zancadilleado hasta que el CAR ha besado la lona. Los 55.600 metros cuadrados de superficie y los 12 millones de tasación, no han sido suficientes para salvar al complejo de la quema.

“Finca número 11.216, tomo 1941, libro 344, folio 103, del Registro de la Propiedad de Marbella, número cuatro. Descripción del inmueble: Urbana. Edificio de servicios para instalaciones deportivas, en construcción, denominado Centro Internacional de Alto Rendimiento para Futbol Príncipe de Asturias, sobre suerte de tierra enclavada en el término municipal de Marbella”. Así comparece el Complejo de Campos de Fútbol de Marbella en el anuncio de subasta (fechada para el 20 de marzo pero que nunca se produjo), que luce en el Patronato de Recaudación Provincial malacitana, con un valor de subasta ignominioso tasado en 2.659,44 euros. Un síntoma de que los tiempos que corren no son propicios para el CAR.

Trece años de una sombría historia

No es el único contratiempo que ha vivido el Centro Internacional de Alto Rendimiento para Fútbol Príncipe de Asturias en sus 13 años de historia. La numerología de tal cifra parece que ha encaprichado al destino para que justo ahora, en 2014, el infortunio se cebe con el centro y sufra los peores momentos desde su inauguración. Y la verdad es que desde 1999 algo huele a podrido en torno a los campos de fútbol marbellíes. En esa fecha, la sociedad MARPAFUT (Marbella Paraíso Del Fútbol) -creada ex profeso para gestionar los terrenos- recibía la extensión territorial de la familia Romero (los hermanos Alonso e Isabel), en base a los cuales se constituyó una hipoteca que sirvió para financiar el Centro. A partir de ahí todo son castillos en el aire: ¿A quién pertenece el Centro? ¿Cuál es su nomenclatura exacta? ¿Por qué el ya rey de España cedió su título nobiliario y monárquico para engalanar a una sociedad sobre la que recaen suspicacias acerca de su gestión?

Por lo pronto, la denominación Centro Internacional de Alto Rendimiento para Fútbol Príncipe de Asturias solo figura como tal en el Registro de la Propiedad, pero ignoramos si cuenta con la autorización a los socios fundadores de la sociedad ya que nunca ha existido, ni participación, ni colaboración de la Casa Real con el Complejo deportivo.

El misterio que esconde MARPAFUT

<p align=”justify”>El Centro Internacional de Alto Rendimiento para Fútbol Príncipe de Asturias, Marbella Football Center o MARPAFUT, parece ser lo mismo. Y el misterio que encierran los tres nombres tan inescrutable como el de la Santísima Trinidad. Según la información que obra en nuestro poder, MARPAFUT alquila los terrenos de juego a Marbella Football Center, sacando ésta unos beneficios anuales que rondan los 400.000 euros. Sin embargo dirigirse al meollo de la cuestión, esto es, a MARPAFUT, es más complicado que encontrar una aguja en un pajar. Datos confusos, escasa información sobre su actividad y ninguna vía de contacto es todo lo que uno puede toparse en la red.    

Como sociedad limitada, MARPAFUT depositó sus últimas cuentas en el Registro Mercantil en el año 2001. En el 2005 se creó la sociedad Football Impact SL, que consta de dos accionistas al 50%: Juan Enrique Pérez Serichol y María Isabel Collado Rico, aunque como Administrador Único figura una tercera persona, Andrés Roldán Conejero. Su objeto social es la representación, promoción y patrocinio de deportistas de cualquier modalidad deportiva, explotación publicitaria de los derechos de imagen de deportistas profesionales y la organización de toda clase de eventos deportivos.

Según la información procurada por Extraconfidencial.com, la sociedad MARPAFUT, S.L., fue el nombre que dieron los fundadores en mayo de 1999 a la sociedad creada expresamente para gestionar los terrenos del futuro CAR. Marbella Football Center fue constituida tiempo más tarde, en abril de 2010, por el mentado Andrés Roldán Conejero.  Aquí cabe destacar la coincidencia de su cargo como fundador de Marbella Football Center con el de socio de la sociedad Football Impact, encargada de la relación con equipos y gestión del centro para la prestación de sus servicios.

Football Impact se borra de la polémica

Marbella Football Center luce en su página web como parte del Grupo Football Impact (Líder en España en Organización de Pre Temporadas). En su descripción se realiza una retrospectiva a sus inicios donde no faltan los elogios: “Nuestra compañía nace como resultado de la nació como resultado de la unión de dos profesionales en el ámbito de la organización, comercialización atención y asistencia de trainingcamps deportivos (concentraciones), con la clara vocación de ofrecer un servicio de alto nivel profesional que el mercado actual demandaba”.

Alertados por Antonio Romero, fuente de información de Extraconfidencial.com y persona vinculada al caso, este medio fue puesto en conocimiento de una serie de irregularidades que rodean a los campos de Marbella. Como comenta el interlocutor, desde la cesión de los terrenos otorgada a la sociedad MARPAFUT (compuesta entre otros por los representantes de futbolistas Jesús Rodríguez de Moya y Herminio Menéndez Rodríguez, así como por el notario jubilado y ex presidente del Consejo Asesor del PP, Luis Marín Sicilia), hasta la disolución de la subasta que se iba a realizar por la divina intervención del señor Rodríguez de Moya, en lo que cree Antonio Romero una actuación para privar a la familia propietaria de sus derechos, máxime cuando éstos ya habían saldado la deuda. La venta de las participaciones de MARPAFUT, división de los terrenos en cargas hipotecarias, así como supuestas ejecuciones, cancelaciones y pagos de las mismas que no se estarían realizando son algunas de las acciones denunciadas por Antonio Romero y que fueron publicadas por extraconfidencial.com en la edición de ayer.

Por lo pronto, la concesionaria de los terrenos (Football Impact a través de Marbella Football Club) se desmarca absolutamente de todo este tipo de cuestiones. Tras las preguntas realizadas a Football Impact, éstos aseguran que la empresa “se limita a alquilar unos campos de fútbol para sus clientes a la titular del centro, Marbella Football Center, que es la empresa arrendataria de las instalaciones y que gestiona y mantiene el centro de alto rendimiento (…) siendo ambas empresas ajenas a las cargas hipotecarias y contenciosos que Vd. Menciona en su correo”. 

Amenazas contra la libertad de expresión

Hasta en dos ocasiones, Football Impact se dirigió este medio a través de un lenguaje lapidario y demoledor alertando “que se abstenga de publicar datos falsos o erróneos que puedan dañar la imagen de esta empresa” o bien advirtiendo de la ejecución de acciones legales contra el periódico en “caso de proceder Vd. a publicar cualquier noticia que relacione a esta empresa con las personas que cita o con las cargas hipotecarias y procedimientos judiciales”.

Por si esto fuera poco, Football Impact marca distancias también con los señores Rodríguez de Moya, Menéndez Rodríguez y Marín Sicilia aseverando ser éstas “personas totalmente ajenas a esta empresa”. Por ello desconocemos la relación que puedan tener estos tres señores con Football Impact. 

A pesar de que Football Impact se ha mostrado reacia a facilitarnos los datos relativos a la propiedad de los campos tanto electrónicamente: “la información sobre la propiedad de los terrenos la tiene vd. A su disposición en el Registro de la Propiedad de Marbella”; como telefónicamente: “esa información la tienen los dos socios de la empresa y ahora mismo se encuentran de viaje”. Todo parece indicar que Football Impact realiza noblemente su labor de arrendamiento y puesta a punto de los campos de fútbol con unos resultados más que notorios (a la vista de las grandes estrellas que se han posado en el césped marbellí). Todos los dedos apuntan pues a MARPAFUT, momento ante el cual nos volvemos a topar con la opaca transparencia de esta empresa.