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El cáncer de Kiko Hernández sigue dando que hablar y Cebrián consigue, tras censuras, volver a ser rescatado

Noviembre 18, 2015
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Una espesa neblina ha rodeado todo lo que hace referente a la enfermedad que sufrió Kiko Hernández en 2008. Recordemos que la estrella de Sálvame explicó ese año en televisión, cuando ya no trabajaba en ella, que padecía un cáncer de páncreas. Pero después nada más se supo del tema y Kiko siempre ha esquivado el tema visiblemente incómodo.

Esta situación ha provocado que muchas voces hayan dudado de la enfermedad. Y algunas las conoce el propio colaborador de Sálvame, porque son algunos de sus ex compañeros de trabajo. Es el caso de Coto Matamoros, que en febrero dijo que Hernández se había inventado un cáncer para volver a la televisión, y el de María Eugenia Hernández, una trabajadora suya de la inmobiliaria que acabó con impagos del televisivo, que en julio en la revista Dime soltó la siguiente frase lapidaria: “Si llega a ser un poco más listo se inventa otro cáncer más fácil de curar“.

Hernández, celoso de su vida privada, no ha dudado en demandar al que ha osado atacarle en televisión. Pero sin embargo calla sobre este tema y mira para otro lado con los que le acusan de hacer algo tan grave.

Juan Luis Cebrián se duele contra The New York Times

Las palabras de Miguel Ángel Aguilar en The New York Times por la posible censura de El País han acabado como el Rosario de la Aurora. Y es que Juan Luis Cebrián se ha vengado contra el periodista y el periódico americano por manchar el brillante estatus internacional que disfrutaba el diario independiente de la mañana.

Y lo ha hecho con cuatro acciones diferentes: despidiendo a Aguilar, que replica que las instituciones son grandes cuando aceptan en su seno a gente crítica; dejando de editar el suplemento del The New York Times; atacar al periódico americano con un reportaje crítico sobre su situación y, por último, auspiciando que la AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles), desmienta en un comunicado la lamentable situación periodística española.

Pero ninguna de estas cuatro acciones ha servido para nada. Al revés. Han producido el efecto contrario, ya que cuando Cebrián ha echado a Aguilar ha demostrado que El País ha dejado de ser el órgano plural que fue para convertirse en un chiringuito. Un chiringuito donde un empresario cercano al emir de Qatar acaba de inyectar más de 60 millones de euros. Ahora comprendemos la razón por la cual el periódico censuró, según denunció su propio Comité de Redacción este pasado verano, una información que denunciaba las condiciones cercanas a la esclavitud que sufren los miles de trabajadores que están construyendo los campos de fútbol que se construyen para el Mundial de 2022 en el Estado árabe.

El Mundo tampoco remonta 

Preocupación alarmante en Unidad Editorial. Y es que mientras El Economista, en plena guerra de periódicos económicos, dice que el grupo ha tenido que inyectar 40 millones de euros en rescatar Expansión, las cuentas del Grupo salen a la luz.

Algunos digitales han desvelado que las pérdidas totales del grupo son de casi 52 millones de euros, 16 más que en los nueve primeros meses del año pasado. Este lastre podría complicar el futuro de David Jiménez como director de El Mundo. Porque no ayuda a que remonten los números económicos que la OJD diga que ABC está a punto de arrebatarle el segundo puesto en el ránking de los periódicos generalistas más vendidos en Madrid capital.

Mila no cumple

En apenas unos días Mila Ximénez ha cambiado de parecer. Si el miércoles pasado decía en Lecturas que iba a dejar Sálvame, el viernes su discurso cambió, prometiendo que nunca compartiría programa con Kiko Matamoros. Pero en Sálvame las frases absolutas tienen corta fecha de caducidad, por lo cual este lunes los ex amigos se reencontraron en el programa. Y encima Kiko salió ganando el cara a cara, porque Mila prometió que nunca hablaría más de Makoke. Objetivo conseguido.

La ex número dos de Jorge Javier sigue sin programa 

Ríos de tinta corrieron hace años sobre falta de feeling de Carmen Alcayde y Jorge Javier Vázquez, los populares presentadores de Aquí hay tomate. Pero mientras uno es la estrella de Telecinco, la otra ha quedado como mera colaboradora.

No hay más que ver el currículum de la valenciana, que en los últimos seis años solo ha recibido una vez la confianza de Telecinco, en este caso para ser copresentadora de Kiko Hernández en un espacio de bodas que se mantuvo menos de dos meses en antena.

Pero ya saben que mientras Jorge Javier siga sin quererla cerca, cualquiera, y repetimos, cualquiera sirve para hacer de su sustituto en Sálvame. Cualquiera menos la propia Carmen, claro está.

Jorge Higueras