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El calentamiento de la vergüenza de Rafa Benítez con el Real Madrid: “Se nos ha caído un mito”, afirmaron varios entrenadores tras la derrota ante el Villareal

Enero 22, 2016
benitez real madrid villareal

El gremio de los entrenadores, como cualquier otro, tiene sus particularidades, sus fobias y filias, sus favoritos y sus enemigos. Existe un matiz importante que diferencia al técnico de cualquier otro trabajador: protege a los suyos por encima de todo y ataca al intruso. Hasta hace bien poco, Rafa Benítez era uno de esos protegidos.

La razón es muy sencilla: los entrenadores no ven con muy buenos ojos al típico ex jugador de Primera que llega a un banquillo grande sin una trayectoria anterior. Por el contrario, alaba el trabajo de aquellos técnicos que consiguen llegar lejos sin haber sido futbolistas profesionales de renombre. El trabajo, la metodología y la trayectoria de Rafa Benítez, pues, servían de ejemplo para todos los preparadores. En su opinión, un hombre que había entrenado a equipos como Extremadura, Valladolid, Osasuna o Tenerife y después había pasado por banquillos de tanto postín como el del Liverpool, Chelsea o Inter, merecía una profunda admiración. Y ahora -por el inicio de la presente campaña- había llegado al Real Madrid, el equipo de sus amores. “Dejémosle trabajar”, dijeron.

Las cosas, desde el inicio, no fueron sencillas para Benítez en el Real Madrid: obsesionado con la prensa, sin tacto con los jugadores y demasiado preocupado por demostrar, guarismos en mano, que era un gran entrenador. Aun así, Rafa seguía teniendo un apoyo importante por parte de sus colegas, prácticamente el único que le quedaba, más allá de la siempre dúctil confianza de Florentino Pérez. Pero todo eso cambió el 13 de diciembre de 2015.

El equipo salió sin tensión ante el Villarreal

El Real Madrid salió con la caraja al césped del Madrigal y en el minuto 8 ya iba perdiendo por un gol a cero, merced al gol de Roberto Soldado. Ese resultado sería, a la postre, definitivo. El conjunto entonces entrenado por Benítez mejoró en la segunda parte pero le faltó fortuna de cara al gol. Es cierto que pudo haber empatado e incluso ganado ese partido, pero lo terminó perdiendo, lo que colocaba al técnico madrileño, una vez más, en la picota.

Era extraño. Un entrenador riguroso con el aspecto táctico y el trabajo físico, un técnico de mano dura como parecía ser Rafa Benítez, no lograba que sus jugadores salieran enchufados a los partidos. Entonces comenzó a circular un vídeo de los últimos minutos del calentamiento del equipo en El Madrigal. El último ejercicio antes de competir fue una rueda de tiros a puerta en la que estaban los diez jugadores de campo. Las consecuencias de ese ejercicio eran nefastas: nueve jugadores parados, esperando su turno, falta de ritmo y tensión, relajación, por no hablar de la poca utilidad que tiene (es muy complicado que un central se vea en una situación similar en un partido).

El vídeo pasó rápidamente de teléfono a teléfono y la reacción en el gremio de entrenadores no se hizo esperar. “Se nos ha caído un mito; no calientan así ni los alevines”, se podía escuchar en varios círculos de preparadores. Así pues, el último apoyo que tenía Benítez se cayó y poco después terminó cayendo él.

¿Lo mejorará Zidane?

Los entrenadores han recibido con escepticismo la llegada de Zidane al Real Madrid, aunque creen que tiene algo ganado. Por el momento, ha venido demostrando que tiene más mano izquierda que su predecesor. En el gremio de técnicos creen que ha quedado sobradamente demostrado que para entrenar a una plantilla como la del Real Madrid lo primordial es ser un buen gestor humano. Las cosas en la Casa Blanca van a otro ritmo, no tienen comparación con lo que acontece en otros lugares. Los jugadores tienen mucho poder y eso hay que saber gestionarlo. Por ahí, los técnicos creen que Zidane puede ser la solución, al menos en lo que resta de temporada.

Eso sí, el galo no puede confiarse porque sus colegas son muy exigentes y ya le tienen entre ceja y ceja por el tema de la titulación. Los entrenadores llevan muy mal el intrusismo -lógico- y son muy reacios a que alguien pueda tener trato de favor sobre el grueso, los miles de entrenadores que cada año se sacan el título de nivel 3. Zidane, tus mayores críticos son tus compañeros.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99