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Los azulgranas disputarían seis partidos más si alcanzan la final de la Champions

El calendario, el mejor aliado del Real Madrid ante el Barcelona

Abril 6, 2009

La Liga, a nueve jornadas de la conclusión, no es una quimera para el Real Madrid. Pese a la solidez mostrada por el FC Barcelona, las trece victorias y un empate cosechados por los blancos en las últimas catorce jornadas le convierten en un aspirante serio a arrebatarle una corona que allá por diciembre parecía tener dueño. Claro, siempre que al Barça le afecten los partidos de Champions y al Madrid no le distraigan problemas internos como el proceso electoral o la “rebeldía” de algún jugador.

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Nueve partidos le quedan al Madrid para voltear la Liga. Nueve jornadas en las que si suma otros tantos triunfos podrían conseguirlo. No es que sea fácil, pero los números desde la llegada de Juande Ramos al banquillo lo avalan. Trece victorias y un empate de forma consecutiva, por una derrota el día de su debut, precisamente en el Camp Nou (2-0). Aquel día el Barcelona se puso a doce puntos, que se quedaron en la mitad tras el empate ante el Betis y las derrotas ante Espanyol y Atlético Madrid. Desde entonces, otras cuatro victorias jalonan la marcha azulgrana.
La pregunta de si podrá el Real Madrid seguir recortando hasta llegar al 3 de mayo al partido del Bernabéu frente a los catalanes puede tener una respuesta positiva con el calendario en la mano. Los culés jugarán ante Recreativo, en Getafe, ante el Sevilla y en Valencia. Los dos primeros se están jugando la permanencia, los sevillanos tienen casi asegurada la Champions y los levantinos pelean por ella. Diez puntos se antoja una cosecha factible. Mientras, el Madrid recibirá al Valladolid, irá a Huelva, jugará en casa con el Getafe e irá a Sevilla. Otros diez puntos parecen asegurados.
El problema para el Barcelona es que este miércoles juega ante el Bayern Munich partido de ida de los cuartos de final de la Champions, y el próximo martes jugará en la capital bávara la vuelta. Lo normal sería que los españoles pasaran a semifinales y ahí es donde el Real Madrid tiene depositadas sus esperanzas ligueras: el Barça jugaría la ida de las semifinales ante Chelsea o Liverpool en vísperas del Madrid-Barcelona, y la ida sería tras pasar por el Bernabéu. ¿Se distraerán los blaugrana y entregarán el choque de la capital? Porque la Champions parece tener máxima prioridad en Can Barça.

Sprint final y dos posibles finales

Tras estos partidos señalados nos abocaríamos a la jornada liguera número 35 en la que el Barça recibirá al Villarreal que se estará jugando plaza de Champions –y quién sabe si llegará de jugar semis ante el Manchester-, mientras que el Madrid acudirá a Mestalla a medirse a un Valencia que estará con las mismas intenciones que sus paisanos. O sea, una jornada en la que puede pasar cualquier cosa, pero con otro problema añadido para los azulgranas: el miércoles 13 de mayo disputarán la final de la Copa del Rey ante el Athletic. Más distracciones y carga de encuentros que irán mermando las fuerzas culés.
A continuación, el Barça irá a Mallorca y el Madrid a Villarreal, y en la penúltima jornada el Madrid recibirá al Mallorca y el Barcelona al Osasuna, ambos jugándose la permanencia. Si los catalanes hubiesen logrado el triunfo en las semifinales de Champions, el miércoles 27 de mayo jugarían la final en Roma, para cuatro días después concluir la Liga en Coruña frente a un Deportivo que se estará jugando su presencia en Copa de la UEFA. El Madrid, por su parte, acaba en Pamplona ante un Osasuna que para ese día podría tener asegurada la permanencia… o jugársela a una carta.
Media Liga se jugará el 3 de mayo en el Bernabéu, pero la ambición del Barcelona de conquistar los tres títulos le puede pasar factura. Si Europa no le distrae, el Barcelona es favorito. Pero le distrae, vaya que sí le distrae.