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El Bentley Bentayga diesel no sólo es más lujoso sino el todo terreno de gasoil más rápido del planeta

Septiembre 30, 2016
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Durante años la imagen de Bentley estuvo automáticamente asociada a tipos vestidos de riguroso traje negro, bombín y paraguas. Propietarios que delegaban la conducción sobre sus chóferes y que jamás preguntaban por la potencia de sus coches. A finales de los 90, Volkswagen se hizo con el control de la marca y quiso aplicar las técnicas de mercado que tan buen resultado le dio al resto del grupo: buscar nichos de mercado diversificando sus productos.

De esa idea salió el Continental GT, un superdeportivo que dio un vuelco a la firma de la B alada de tal calibre que tuvieron que rehacer su producción porque no daban abasto a la demanda, y se vieron obligados a abandonar el característico “hecho a mano” por un proceso más industrializado. Era muy difícil hacer crecer el espíritu de Bentley sin hacer perder su ADN de coches excelsos y superiores a todo lo demás, sin embargo, los germanos lo consiguieron a base de crear vehículos originales y aún mejores de lo esperado, tanto que ahora el Continental GT gana carreras y bate históricos récords de velocidad en manos de actores y pilotos legendarios de rallyes como Idris Elba y Juha Kakkunen. ¿Puede una marca de coches tranquilos y confortables publicitarse justo por lo contrario? La respuesta es sí, y esto les ha llevado a vender más de 12.000 vehículos en 2015, casi el doble que Ferrari en el escalón más alto de los construidos de serie.

Su primer “todocamino”

La siguiente idea revolucionaria para Bentley fue de crear su primer todo terreno, o al menos su primer todo camino, un vehículo que podría ofrecer el mayor y mejor nivel de acabados posible de la historia y que pudiera ser conducido cómodamente por caminos de tierra: llegó el Bentayga. A Porsche le fue tan bien la idea con su Cayenne, que gracias a los beneficios obtenidos pudieron adquirir el paquete accionarial más grande de Volkswagen hasta hacerse con su control. La idea no podía fallar ante un mercado que devora ese modelo, los más altos de Audi, se habla de un BMW X7, y los italianos Maserati y Lamborghini tienen preparan productos similares, pero Bentley tenía que estar un peldaño más arriba.

El primer TT de Crewe se cortó por el mismo patrón de los lujosos Mulsane o Flying Spur, con las mejores pieles y maderas en su interior, pero con un poderoso motor de cuatro litros y doce cilindros de origen Audi. El primer Bentayga fue de gasolina, aunque tras la llegada de Wolfgang Dürheimer, un ex ingeniero de Audi, la idea de aportar el motor de gasoil más potente del mercado (el del Audi SQ7) se hizo patente y convirtió a este modelo el primer Bentley diésel de la historia. Los 435 caballos desarrollados pueden hacer desplazar sus 2,5 toneladas a 270 kilómetros por hora, 20 más que el del Audi del que toma prestado su propulsor, que los tiene limitados electrónicamente. Ello le hace acreedor del título de SUV más rápido del mundo. Gracias a su monstruoso par de 900 Nm desde sólo 1.000 rpm es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 4,8 segundos, cifras propias de un BMW M3, a cambio de un consumo teórico de 7,3 litros a los cien, lo que parece muy poco para esos ocho cilindros con doble turbo y una tercera turbina eléctrica que ayuda al bloque a acelerar más rápidamente cuando trabaja a bajas vueltas. El diésel apenas se diferencia de su hermano de gasolina por detalles estéticos como las formas del doble escape, pero comparte el resto de características ajenas a su mecánica, así que basta echar un vistazo al gasolina para ver como es este nuevo hermano de catálogo. Aún no hay precio oficial, pero superará ampliamente los 200.000 euros, dinero que todo apunta se ha ahorrado su primera clienta. No lo hacen, pero bien podrían poner en su publicidad algo así como “conduzca como una reina”, no en vano el primer ejemplar del Bentayga de gasoil será para la Reina de Inglaterra.

José M. Zapico

@VirutasF1