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Hugh van Cutsem y su esposa Emilie fueron los grandes aliados de Camilla en los aciagos tiempos de la princesa Diana

El bautizo del príncipe George pone fin a viejos enfrentamientos entre el príncipe Carlos y la familia Van Cutsem

Octubre 23, 2013
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Finalmente, la identidad de los padrinos del pequeño príncipe George, futuro heredero del trono de Inglaterra, pudo desvelarse tras haber despertado un enorme interés en la prensa británica pues los esperados nombres no se conocieron hasta ayer mismo, día del sencillo bautizo en la Capilla real del palacio londinense de Saint James. Una ceremonia sobria oficiada por el primado de la iglesia de Inglaterra, el arzobispo de Canterbury, en la que solamente vimos a la reina Isabel, el duque de Edimburgo, el príncipe de Gales, la duquesa de Cornualles, los duques de Cambridge, los padres de Kate Middleton, los hasta ahora desconocidos padrinos, y algunos de los amigos de los padres. Amigos que, salvo Zara Phillips y el conde de Grosvenor, no proceden de los viejos circuitos de la realeza y de la aristocracia, hecho que rompe con viejas formas de hacer en el seno de la familia pues uno de ellos, Jamie Lowther-Pinkerton, es el propio secretario privado del príncipe William cosa impensable en otros tiempos.  

Pero si la identidad de los padrinos ha despertado tantas quinielas en Inglaterra no era sin motivo, pues dos de los elegidos hayan sido el conde de Grosvenor y William Van Cutsem ha permitido que se sellen viejos enfrentamientos entre el príncipe de Gales, y en especial su esposa Camilla), con esos grandes amigos de siempre del príncipe Carlos que han sido los miembros de la familia Van Cutsem. Durante años el católico, banquero y terrateniente Hugh van Cutsem y su esposa Emilie fueron miembros del círculo más íntimo del príncipe Carlos que fue compañero deestudios de Hugh. Tanta fue su amistad que los Van Cutsem alquilaron durante años la finca Anmer Hall, situada en el parque del palacio de Sandringham, y de forma lógica fueron en años pretéritos los grandes aliados de Camilla en los aciagos tiempos de la princesa Diana, que hasta llegó a romper toda relación con ellos. Pero con el paso de los años tan íntima amistad comenzó a resentirse.

La señora Van Cutsem, esa “horrible vaca holandesa

Todo comenzó cuando hace unos diez años Emilie Van Cutsem informó al príncipe de Gales de que el hijo de Camilla, Tom Parker-Bowles, consumía cocaína y era por tanto una muy mala influencia para los jóvenes William y Harry. A ello siguió un monumental enfado de Camilla, por entonces todavía amante del príncipe Carlos, que llegó a calificar a la señora Van Cutsem de “horrible vaca holandesa” generándose una gran tensión entre ambas familias.

Pero la cosa no quedó ahí, pues la relación todavía empeoró cuando en noviembre de 2004 uno de los hijos de los Van Cutsem, Edward, contrajo un brillantísimo matrimonio con Lady Tamara Grosvenor, hija del duque de Westminster (el tercer hombre más rico de Inglaterra), y pariente de la familia real británica. Para aquella importante boda, a la que fueron invitados la reina Isabel, el duque de Edimburgo, el príncipe de Gales y sus hijos, la duquesa de Westminster decidió organizar el protocolo colocando a Camilla (faltaban meses para su boda con el príncipe de Gales), a seis bancos de distancia de la familia real relegándola de forma evidente por su posición de amante del príncipe.

Humillación pública de Camilla

Un gesto que enfureció al príncipe Carlos, que a última hora decidió no asistir a la boda por lo que consideró una humillación pública de su futura esposa que, muy ofendida, tampoco se personó en la iglesia. El escándalo fue mayúsculo y saltó a la prensa, se habló de una conversación tormentosa entre la duquesa de Westminster y el príncipe Carlos (ella le habría dicho “esta no es tu boda y te sentarás donde se te diga”), y aunque la duquesa y los Van Cutsem adujeron haber seguido de forma estricta los mandatos del protocolo (otros adujeron que se organizó así a propósito), la sintonía entre ambas parejas quedó tan fuertemente dañada que cuando otro de los hijos de los Van Cutsem, Hugh, contrajo matrimonio los Gales-Cornualles prefirieron no aparecer.           

Dicen algunos que Camilla llegó hasta a sentir celos de Emilie Van Cutsem por la fuerte influencia de esta señora sobre sus hijastros William y Harry, pero la muerte de Hugh van Cutsem este pasado septiembre contribuyó a aliviar el orgullo herido de Camilla (ella y Carlos asistieron al sepelio), cuya reconciliación con tan poderosa familia parece haber quedado definitivamente sellada con este bautizo en el que William, uno de los hijos del difunto, y su cuñado el conde de Grosvenor hayan sido llamados a ser padrinos del futuro rey de Inglaterra.

Todo ha concluido, por tanto, con una recuperación de la buena entente entre ambas familias, en un bautizo al que los duques de Cambridge no han invitado a los príncipes Ana, Andrés y Eduardo de Inglaterra dando prioridad a sus amigos de la vida social londinense, de la alta burguesía y de las finanzas. Atrás quedaron los grandes nombres de la realeza internacional y de la aristocracia en bautizos de este tipo, en este intento de los Windsor por acercarse a realidades más presentes y por dar una imagen de familia sencilla, sobria y nuclear que no se asocie con grandes fastos y con grandes gastos propios de otros tiempos.

Ricardo Mateos