Menú Portada

El Ayuntamiento tarraconense de Espluga de Francoli, gobernado por Convergencia, reniega de las tradiciones españolas y prepara su particular Navidad con la llegada del hombre de las narices

Diciembre 12, 2016

Para celebrar esta particular festividad, y no la típica y tradicional Navidad, el consistorio se gastará 152 euros en el suministro de caramelos. Mientras, responsables de al menos 350 Ayuntamientos catalanes trabajaron el Día de la Constitución como muestra de rechazo a la Carta Magna aprobada en 1978

hombre-de-las-narices

La Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), tiene como primer objetivo enmarcado en sus estatutos el de “convertirse en un amplio espacio de debate donde compartir ideas, iniciativas (legales o cívicas), experiencias, información, herramientas de gestión y todo lo que pueda ser útil para llevar al pueblo de Cataluña hacia la independencia para alcanzar las plenas competencias municipales”. Entre los 787 municipios que se encuentran adheridos a la AMI, comparece el de Espluga de Francoli, sito en la provincia de Tarragona, situado en la comarca catalana de la Cuenca de Barberá y gobernado por el alcalde de Convergencia David Rovira . En la celebración del Día de la Constitución, conmemorado el pasado 6 de diciembre, al menos 350 Ayuntamientos -según datos de la propia AMI-, abrieron sus puertas como muestra de rechazo a la Carta Magna aprobada en 1978.

Como todos los años, el Boletín Oficial del Estado (BOE), publica a finales del año en curso el calendario laboral para el siguiente ejercicio que viene fijado a través de la resolución de la Dirección General de Empleo por la que se dicta la relación de fiestas laborales para el susodicho año 2016. En el caso de este año, el BOE publicó el 22 de octubre de 2015 la relación de festivos nacionales no sustituibles entre las que se encontraba el Día de la Constitución. Las fiestas nacionales no sustituibles son jornadas no laborables a todos los efectos sobre las que las Autonomías y los Municipios no tienen ningún tipo de competencia. Solamente si un festivo cae en domingo, cada Comunidad Autónoma podrá decidir si trasladarlo al lunes o a otra fecha que prefiera.

Con esto queda claro que el rechazo a la fiesta en la que se conmemora la aprobación en referéndum de la Constitución española a través de la asistencia al trabajo, entra dentro de la ilegalidad al incumplir una directriz incluida en la legislación vigente.

Independencia y singularidad

No es la primera vez que la independencia que persigue el pueblo catalán lleva a sus conciudadanos a obrar al borde de la legalidad y no respetar las tradiciones del territorio y la cultura que nos une. En una suerte de rebeldía y sedición, el Ayuntamiento de Espluga de Francoli sustituye a los habituales Reyes Magos o a Papá Noel –en la figura del obispo turco Nicolás de Bari-, por figuras de corte totalmente laico como el llamado hombre de las narices (home dels nassos). Un personaje mitológico de tradición preeminentemente catalana y que se caracteriza por tener tantas narices como los días que quedan del año. Este personaje que empieza el año con 365 narices y que solo se le puede ver en Fin de Año.

Para celebrar esta particular festividad, y no la de todos los españoles, el consistorio tarraconense se gastará 152 euros en el suministro de caramelos para el día del hombre de las narices. Un dinero extraído de las arcas públicas y que beneficiará a la empresa Frit Ravich, una compañía gerundense fundada en 1963 que, además de sus productos propios, distribuye alrededor de 2.000 referencias de productos para Hostelería e Impulso como golosinas, caramelos, chicles, chocolates, aperitivos, zumos y batidos, aceitunas y encurtidos, conservas, bollería, galletas, accesorios de pastelería, deshidratados o especias.

Ya en el pasado mes de octubre, el Juzgado contencioso-administrativo número 14 de Barcelona obligaba al Ayuntamiento de Badalona a cerrar y no trabajar el miércoles 12 de octubre, Día de la Hispanidad. El dictamen del Juez aseguraba que la intención del gobierno municipal de convertir en festivo voluntario esta fecha respondía a un trasfondo político que perjudica “el interés general, social y colectivo” de la celebración, así como la “libertad ideológica” de los trabajadores. Con tal de tocar las narices, hacen lo que sea.

Doinel Castro