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Por la ampliación de un colegio público

El Ayuntamiento de Madrid se gastó más de 450.000 euros en una obra de ajardinamiento, a sabiendas que iba a ser derribada dos años después

Julio 5, 2012

La adjudicación definitiva fue publicada por el BOE el 7 de abril de 2009, un año después de que cerrara el proyecto del centro de educación

Fue financiada a cargo del Fondo Estatal de Inversión Local, más conocido como Plan E,  que creó José Luis Rodríguez Zapatero

El Ayuntamiento se negó primero a construirlo, pero finalmente lo incluyó aunque la Consejería de Educación les había comunicado que en la parcela inicial no cabía el colegio


En el día en el que el Banco Central Europeo anunciaba una bajada histórica del precio del dinero, pero el mercado lo consideraba insuficiente reaccionando con una subida espectacular de la prima de riesgo y un nuevo desplome de la bolsa, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, se congratulaba del acuerdo alcanzado por los grupos municipales para rebajarse la asignación que reciben, un 10% para lo que queda de año y un 20% a partir de 2013, al considerar que “es bueno” que todos los partidos se hayan consensuado una medida centrada en eliminar gastos.

Según la edil madrileña, este tipo de actuaciones van en la línea de “hacer administraciones más baratas, más pequeñas, más eficaces“, aunque el ahorro es mínimo. Por ejemplo al Partido Popular que le corresponde 282.893 euros al año, la rebaja por los seis meses que quedan será de unos 14.000 euros, y 56.000 euros para el 2013, el PSOE verá recortado 8.000 euros hasta final de año y 32.000 euros a partir de 2013, y cifras muy inferiores para Izquierda Unida y UPyD.

Mientras, los que madrileños si notan recortes más duros, desde piscinas municipales cerradas por la falta de personal médico, o la ya aprobada suspensión del servicio de basuras para los domingos y festivos que entrará en vigor el próximo año. Además, en las próximas semanas se espera que lo que definió el concejal delegado de Economía del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, como subida “grande y dolorosa” tome forma en el Impuesto de Bienes Inmuebles, un nuevo golpe para el bolsillo de los ciudadanos del Ayuntamiento más endeudado de España.

Gastar por gastar

Todo lo que es ahorro, o subidas de impuestos, en el pasado fue despilfarro, llegando al absurdo de construir a sabiendas de que la obra iba a ser destruida dos o tres años después. Este es el caso de las obras de ajardinamiento que en el 2009 aprobó el consistorio de Madrid en el barrio de Valderribas del distrito de Vicálvaro. Como pueden ver en el PDF adjunto en el que se anuncia su licitación en el BOE, se trataba de “obras de ajardinamiento en colonia Valderribas Parcelas 10.4 y 11.4, financiada con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local”, otro de los múltiples proyectos que se financiaron con el famoso y fracasado Plan E, de José Luis Rodríguez Zapatero, que llenaron nuestras calles de carteles, costo muchos millones y genero mínimas inversiones productivas.

Lo más grave no es el destino del gasto, ya que el barrio con más niños de todo Madrid ya disponía de amplias zonas verdes, como el parque forestal de Valdebernardo que recientemente había sido inaugurado por la Comunidad de Madrid, sino que el Ayuntamiento de Madrid siguió con un proyecto a sabiendas que iba a ser derruido en pocos años.

La razón, en la parcela contigua, ya estaba reservada desde el año anterior para la construcción de un Colegio de educación infantil y primaria dirigido a paliar la amplia demanda de plazas escolares que tienen todos los barrios nuevos, una obra que más tarde o más temprano afectaría a la parcela ajardinada. De hecho, el propio Ayuntamiento, que en principio pensó en no incluir la parcela en el proyecto de ajardinamiento, pero luego accedió a ello, sabía de la propia Consejería Educación que el colegio no cabía en su parcela original e iban a utilizar el único terreno continuo disponible.

Dos años después de gastarse 450.736,56 euros, de la zona ajardinada con columpios tan sólo queda una esquina, actualmente vallada que supone escasamente unos 80 metros cuadrados, el resto ha sido derruido, mientras la Comunidad construye la ampliación del centro escolar para 450 nuevos alumnos. Con la disminución de la asignación a los grupos políticos en el Ayuntamiento, Ana Botella consigue ahorrar 25.000 euros este año, 18 veces menos de lo que costo una obra que ha acabado literalmente, en la basura.