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El Atlético de Madrid podría llegar a un acuerdo de patrocinio con el Inter Movistar que sería clave para la continuidad de Ricardinho, el mejor jugador del mundo de Fútbol Sala, en el equipo madrileño

Abril 28, 2016
ricardinho

Es indudable que en los últimos años la marca ‘Atlético de Madrid’ ha tenido un repunte importantísimo. La llegada del Cholo Simeone ha hecho que se hable del club colchonero en todos los puntos de nuestro país e incluso a lo largo de todo el planeta fútbol. Aún está, en cuanto a impacto mediático y aficionados, por detrás de Real Madrid y Barcelona, pero va ganando enteros.

Por eso no es de extrañar que en la entidad de la ribera del Manzanares estén estudiando nuevas vías de expansión, incluso más allá del fútbol. Concretamente, Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo están interesados ahora en introducirse en el mundo del fútbol sala. Y lo harían a través del club más relevante de nuestra geografía, el Inter Movistar.

Los dirigentes del Inter son asiduos al palco del Vicente Calderón (sobre todo en los últimos tiempos) y algunos de los integrantes de la plantilla son atléticos de pro (no es el caso de su estrella, Ricardinho). Un ejemplo: el sorteo de la Final Four se hizo sobre el mismo césped del estadio rojiblanco. La relación pues, entre ambos clubes, es muy positiva, lo que ha podido llevar a fraguar un acuerdo de patrocinio.

¿Sólo patrocinio o algo más?

Se abren varías posibilidades al respecto. La más factible es que el Atlético se convierta en una de las empresas colaboradoras con la marca Inter, como ya ocurre con Movistar (en mayor medida), La Caixa o la Clínica Cemtro (muy relacionada también con el club rojiblanco).

La segunda y más ambiciosa sería que la entidad presidida por Enrique Cerezo adquiriera parte del equipo de fútbol sala, que podría incluso variar su nombre a ‘Atlético Inter Movistar’. Esto supondría una auténtica revolución en el mundo del deporte patrio y un golpe de efecto con respecto a su vecino de la capital. Son muchos los aficionados que llevan pidiendo al Real Madrid una sección de fútbol sala, por lo que esto supondría una inteligente maniobra para arrebatarle esa posibilidad con el mejor equipo del país y, de paso, atraer a esos aficionados, que aun siendo madridistas, también son amantes del fútbol sala.

Sea como fuere, esta operación contaría con el beneplácito de José María García, fundador y factótum del Inter Movistar, que aprovecharía este movimiento para tres cosas: por una parte, dar un empujón mediático a su club y por otro, atacar desde una posición privilegiada a uno de sus más recientes enemigos, Florentino Pérez. La tercera, y quizás más importante, es la de conseguir retener a Ricardinho.

El Atlético ayudaría a retener a Ricardinho

Ricardinho es al fútbol sala lo que Leo Messi al fútbol. Este es un dato importante para entender lo trascendente de la situación. El jugador luso ha encendido las luces de alarma en el Inter Movistar con sus últimas declaraciones, en las que da a entender que si no se produce un importante aumento en sus emolumentos se marcharía de la entidad ahora ubicada en Torrejón de Ardoz. No le importaría al futbolista salir del Inter aunque su contrato expire el 30 de junio de 2019. Para entendernos, Ricardinho está tensando la cuerda, y lo está haciendo de una manera poco elegante para muchos.

Por eso la inyección económica del Atlético de Madrid sería vital para lograr la continuidad de la estrella portuguesa. Para el club colchonero la aportación sería pequeña pero para el Inter supondría una gran ayuda para poder permitirse subir el sueldo de Ricardinho sin que ello significase un derrumbe de su presupuesto.

El Atlético y sus secciones: una historia de desencuentros

Aunque los más jóvenes no tengan conciencia de ello, el Atlético de Madrid, históricamente, ha sido un club de secciones. Concretamente lo fue hasta la llegada de Jesús Gil al poder. El hombre nacido en El Burgo de Osma tardó seis años en cargarse todo lo que no fuera fútbol. Y después las intentonas de recuperar a alguna de las disciplinas deportivas desaparecidas no han sido precisamente afortunadas.

Las secciones de baloncesto y balonmano son las más añoradas por los aficionados rojiblancos. La primera porque el básquet siempre ha sido el segundo deporte del país y la segunda por todos los éxitos logrados. Ambas nacen en la segunda mitad de los años 40 y mueren en 1994, como todas las demás secciones a excepción del fútbol. Entonces los colchoneros tuvieron que conformarse con seguir al Estudiantes en baloncesto y con esperar un milagro en el balonmano. Este llegará en el 2011, con la entrada en el accionariado del Balonmano Ciudad Real, que se traslada a la capital de España. Fue un intento prolífico en cuanto a lo deportivo pero que no terminó de cuajar entre la masa social. El modelo NBA no se recibe con alegría en nuestro país.

En cuanto al fútbol sala masculino, la aventura fue realmente efímera. El Atlético se fusionó con el Leganés pero desapareció en el 96, después de descender a la segunda categoría. Ahora lo que sí se mantienen son las secciones femeninas de fútbol once (Atlético Féminas) y fútbol sala (Atlético de Madrid Navalcarnero), aunque la afición lleva tiempo pidiendo un esfuerzo más. Podría llegar en forma de equipo de fútbol sala.

Por cierto: Ricardinho, puntal del Inter Movistar y bisagra sobre la que gira toda esta trama, es un reconocido seguidor del Real Madrid. Pero los negocios, ya lo saben, no entienden de sentimentalismos.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99