Menú Portada

El Atlético de Madrid ignora por completo a Pérez Caminero: rescatan por 28 millones de euros a Diego Costa sin contar con él y también se ha prescindido de dos de los ojeadores del jugador rojiblanco

Marzo 17, 2016

Hasta Andrea Berta, secretario técnico, por debajo en el organigrama, pinta más que él en el Club presidido por Enrique Cerezo, recientemente imputado por el Caso Ático de Ignacio González, ex presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid. La cifra que se ha pagado al Chelsea por el jugador es de 28 millones de euros, doce menos de los que percibieron por su venta

caminero

La suerte de los penaltis salvó al Atlético de Madrid de un desastre económico, no pasar a cuartos de final de la Champions League contra un débil PSV Eindhoven. Otro punto a favor del Cholo Simeone en un momento en el que se acumulan los movimientos en las oficinas del Vicente Calderón.  “Como un tobogán enjabonado dirigido directamente al infierno”. Así describen la situación actual de José Luis Pérez Caminero en el Atlético de Madrid, Club presidido por Enrique Cerezo, recientemente imputado por el Caso Ático de Ignacio González, ex presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid y, también, su personalidad. Miguel Ángel Gil estaría valorando seriamente la posibilidad de prescindir de sus servicios y muchos se preguntan por qué no lo ha hecho ya. Su caso no es, ni de lejos, el de Benzema. El asunto del chantaje pilla muy lejos y atañe a los gabachos. De hecho,  siempre se puede esgrimir el orgullo patrio, y más ahora tras los ataques contra Fernando Nadal. Pero una acusación de blanqueo de dinero en un caso de narcotráfico es un asunto muy serio. Y más cuando el caso por el que se le procesa sea conocido como el Caso Juanes, sino también, como el de Caminero y otros, por mucho que su abogado defensor, José Antonio Choclán Montalvo, lo mejor de lo mejor en defensa penal,  mantenga la estrategia de que se le juzgue solo por blanqueo esgrimiendo que no tenía ni idea de la procedencia del dinero.

No hay que olvidar que el técnico fue detenido en junio de 2009 en la madrileña Glorieta de Rubén Darío cuando llevaba en su coche 58.500 euros en billetes de 500 procedentes de las ganancias de una red internacional de narcos para ser entregados a Francisco Díaz Suero, como publicó en su momento el diario El Mundo. Caminero no tiene ni alma ni inteligencia  de gánster… Ni mucho menos. Por mera educación o nostalgia es muy capaz de seguir viéndose con otros imputados, afirman los que le conocen. El hijo de Jesús Gil y Gil, estaría dispuesto a segar la cabeza de su otrora hombre de confianza, a quien tanto ha protegido, por aquello de limpiar la imagen de un Club que cree a muerte en sus colores, capaz de perdonar cualquier cosa, incluidos la mejor o peor imagen de sus dirigentes, por mucho que en los foros atléticos se metan con la señora de Caminero, Verónica, y digan que es la más fea de las Wags.

La venganza de Simeone se sirve fría

El problema de Caminero, un metro ochenta y siete de estatura, ni un gramo de grasa, es que nunca sonríe en las fotos, no sabe caer simpático, como El Mono Burgos, mucho peor jugador que él pero con más gracia.  Y en este país todo se olvida, incluso la mejor jugada de la historia del Club rojiblanco, cuando dribló a Nadal, el tío de Rafa, inmortalizada incluso en una película de Pedro Almodóvar. Y el tiempo pasa. Se espera que pronto salga el juicio oral, en el que Caminero podría ser acusado solo de blanqueo de capitales de llevarse a cabo la propuestas que la defensa hizo a la Fiscalía. Lo máximo que le caería serían dos años. No iría a la cárcel, pero probablemente estaría mucho peor, en el infierno, lejos de su amado Club.

De momento ya le han quitado a dos de sus ojeadores. Y eso, para alguien como él, es hacerle la vida imposible. Él podría interiorizarlo como un mobbing con toda la razón del mundo. No le benefició nunca tampoco su éxito con las mujeres ni su atractivo físico. Lejos de nuestro ánimo decir que jugador alguno de un Club como el Atlético de Madrid no sepa mantener el pajarito en su jaula. Es un hecho que el Cholo Simeone no le traga. Él es ahora mismo el Club y tiene un enorme poder. No le hizo ninguna gracia que un periodista, José Oneto, vinculara su nombre al de Carolina Baldini, su entonces esposa,  hace casi dos décadas. Caminero calló ante los medios. Y la venganza es un plato que se sirve frío.

Una directiva imputada e investigada

El fichaje del hoy por hoy delantero del Chelsea, Diego Costa, del que solo quedan por arreglar algunos flecos, se ha hecho a espaldas de Caminero. Hasta Andrea Berta, el secretario técnico, en el organigrama por debajo de él, pinta ya más que Caminero. Entre Miguel Ángel Gil, Andrea y El Cholo se ha arreglado el asunto, muy rentable para el Atlético, ya que pagarán 28 millones de euros y lo vendieron por cuarenta. Y los jugadores vampíricos que pegan mordiscos o supuestos  mordiscos, porque tanto la víctima, Barry, como Diego han negado el hecho, aparentemente visible en las imágenes, cotizan al alza. A la vista está el caso de Luis Suárez. Lo malo es que cunda el ejemplo.  Y ya está cundiendo.

A Caminero le están dando un bocado donde más le duele, en la dignidad. El hilo se parte siempre por la parte  más débil. Recordemos también que Miguel Ángel Gil está siendo investigado por Hacienda por dudas sobre su salario, según publicó un medio digital, y la Fiscalía Anticorrupción de Málaga pidió el pasado 26 de febrero al Juzgado número 5 de Estepona la imputación del presidente Enrique Cerezo  en el Caso del ático de Ignacio González, ex presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid. Imputado ya está.

Ana Montesinos