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La formación Podemos controla varios de los Campus de la UCM en Somosaguas

El aparato disciplinario de la “Casta Complutense” que debe juzgar a Juan Carlos Monedero está controlado por el rector José Carrillo, gran amigo de Pablo Iglesias

Enero 28, 2015

Unas 30 personas conforman la Asesoría Jurídica y la Inspección de Servicios de esta universidad madrileña, casi todas ellas con sueldos muy superiores a los profesores y PAS
Para muchos profesores de la UCM “es inútil esperar que Carrillo sancione a Monedero. El rector ya ha protagonizado dos precedentes de estar con Podemos: el abrazo reciente a Monedero y nombrar profesor honorífico a Pablo Iglesias ¿Cómo se puede esperar que la Complutense imparta justicia?”
A Monedero le han abierto una Información Reservada, pero no todos los profesores de la UCM gozan de ese beneficio de la duda
Crespo Alía, el coordinador de expedientes, ha adquirido tal poder que muchos profesores denominan “crespoaliato” a la Inspección de Servicios. Este miembro de la Casta, mantenido por el rector Carrillo, gana 78.208 euros, una cantidad muy superior a la que recibe el Presidente del Gobierno


En la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ejercen alrededor de 30 personas que forman el aparato disciplinario del Rector José Carrillo, integrado porla Asesoría Jurídica y la Inspección de Servicios. Hay profesores y personal de Administración y Servicios (PAS), que actúan como “Instructores” de los expedientes disciplinarios y que siguen al pie de la letra las indicaciones de la “Casta Complutense”, donde curiosamente se encuentran miembros incrustados miembros de la formación Podemos, como su número uno en Madrid Jesús Montero. Una “casta universitaria” amparada por el rector José Carrillo. 

Precisamente, esta “Casta” será ahora la que debe informar sobre la apertura de un proceso de “información reservada” abierto al profesor y secretario de Podemos, Juan Carlos Monedero a raíz de las informaciones sobre la actividad de consultoría que este ha realizado con su empresa Caja de Resistencia. Unos trabajos de asesoría a gobiernos latinoamericanos por los que ingresó 425.150 euros en dos meses a finales de 2013 y sin que hubiera informado de ellos a su Universidad.

La amistad de Carrillo y Monedero

Fue el pasado 11 de Diciembre de 2014, cuando José Carrillo convocó una reunión en el Salón de Actos de la Facultad de Odontología. Aunque, en realidad, quien organizó el evento y se dedicó a llamar a profesores para que asistieran fue la única Vicerrectora a la que Carrillo no ha cesado o ella no ha dimitido: Mercedes Molina. El acto, como era de prever, consistió en una presentación informal de su candidatura a Rector para las próximas elecciones en la UCM que se celebrarán en unos meses.

Pero lo que más resaltó de este acto fue su final. Al acabar, Carrillo caminó por la alfombra que separa las dos bancadas del salón para abrazar a un Juan Carlos Monedero que le estaba esperando con su bandolera. Este era el segundo acto de partidismo de Carrillo hacia los líderes de Podemos, ya que con anterioridad había forzado los procedimientos necesarios para que el Claustro de la Facultad de Políticas y Económicas nombrase Profesor Honorífico a Pablo Iglesias, como publicó Extraconfidencial.com en primicia. Como también informó que la formación Podemos controla varios de los Campus de la UCM en Somosaguas, como Económicas y Políticas, y también Filosofía.

Con el gesto de Carrillo hacia Monedero, el rector de la UCM –que es el que finalmente debe determinar si le abre expediente o no-, se echaba en brazos de la formación Podemos de una manera clara al considerar que le resulta imprescindible su apoyo para ganar una segunda elección a rector.

Muchos profesores de la UCM consultados por este periódico manifiestan de entrada su incertidumbre ante la “información reservada” abierta a Monedero: “¿Quién se atreve a apostar que la Complutense vaya a impartir Justicia? ¿Cómo se van a atrever José Crespo o el director de la Asesoría Jurídica, Gabriel Ramón Navarro Azpíroz, que gana 95.729 euros, a llevar la contraria al Rector y exponerse a perder sus privilegios? Las acciones de Carrillo durante los últimos cuatro años han consistido en consolidar los privilegios de estas 200 personas, que forman la Casta universitaria. Se ha precarizado el salario a los profesores y de la inmensa mayoría de los PAS, se han subido las matrículas a los alumnos, y todo con el fin de conservar los privilegios de esta Casta que ahora debe juzgar a Monedero”.

Crespo Alía, el coordinador de expedientes, ha adquirido tal poder que muchos profesores denominan “crespoaliato” a la Inspección de Servicios

El personal de Administración y Servicios (PAS), que se presta a actuar como “Instructor” de los expedientes disciplinarios sigue casi siempre al pie de la letra las indicaciones de la persona “más importante” de la Inspección de Servicios de la UCM: José Crespo Alía, coordinador de expedientes. Desde que en noviembre de 2009 llegó a la Inspección de Servicios, ha adquirido tal poder que muchos profesores y PAS denominan “crespoaliato” a la Inspección de Servicios.

Este miembro de la Casta, mantenido por el rector Carrillo, gana 78.208 euros, una cantidad muy superior a la que recibe el Presidente del Gobierno y sus ministros. ¿Pero por influencia de quién llegó ahí? Al parecer, de Rafael Mateo Carrasco, el Vicegerente actual y una de las personas que más gana en la Complutense, 106.458 euros. Los dos entraron en la Complutense cuando José Crespo Vasco, padre de Crespo Alía, era Vicerrector de Administración y Servicios, siendo Rector Amador Schüller. Y los dos, juntos, ganaron la oposición por turno libre, como también lo hizo el líder de Podemos en Madrid, Jesús Montero.

Nos encontramos, pues, ante un caso más en el que miembros de la Casta facilitan la entrada de un familiar de confianza en la Complutense y, después, le convocan una oposición. Entonces, ¿qué va a ocurrir con el caso de Monedero? Probablemente, vamos a asistir al espectáculo de la simbiosis que tan perjudicial está resultando para la Complutense. Esta pieza que se reproduce a continuación podría servir como modelo en la Resolución del caso Monedero. Su autora es la anterior Inspectora Jefe, Araceli Manjón Cabeza-Olmeda. Es una obra de plastilina jurídica que hasta Groucho Marx podría haber introducido en alguna de sus películas:

«Tratándose de la expresión “Vd. es un sinvergüenza”, debe tenerse en cuenta el contexto en el que se verbaliza, o sea, en la “”insostenible situación existente” y que quien la verbaliza estaba visiblemente sin control de sus nervios”. Esa “insostenible situación” es capaz de provocar reacciones que serían censurables en un contexto de normalidad, pero que merecen otra consideración en un marco conflictivo que provoca la ausencia de control. En este sentido deben tenerse en cuenta dos consideraciones:

a) El principio de insignificancia impregna la interpretación del Derecho Sancionador de forma análoga a como ocurre en materia de Derecho Penal- y -ello en virtud de la identidad sustancial entre el ilícito administrativo y el penal; lo anterior obliga a considerar que no integran la tipicidad comportamientos formalmente típicos -o sea, susceptibles de ser encajados en los tipos legales-, pero que materialmente contienen un contenido de antijuridicidad insignificante;

b) No es ajena al Derecho Administrativo sancionador la noción de culpabilidad. En este sentido la Sentencia del Tribunal Supremo (Sala 3a) de 27 de mayo de 1999, considera, basándose en las resoluciones del Tribunal Constitucional que cita, que para la imposición de una sanción y las consecuencias derivadas de un ilícito administrativo, no basta con que la infracción esté tipificada y sancionada, sino que es necesario que se aprecie en el sujeto infractor el elemento o categoría denominado culpabilidad. La culpabilidad es el reproche que se hace a una persona porque ésta debió de haber actuado de modo distinto de cómo lo hizo”

En el mismo sentido se pronuncia la Sentencia del Tribunal Supremo (Sala 3a) de 8 de febrero de 2000.

Por otro lado, el Estatuto Básico del Empleado Público, aprobado por la Ley 7/2007, de 12 de abril, en su artículo 94.2 incorpora al derecho positivo los principios a los que ha de ajustarse el ejercicio de la potestad disciplinaria, señalando en su letra d) el principio de culpabilidad, de elaboración doctrinal y jurisprudencial.

La situación fáctica y la personal de la Profesora X, tal como son descritas por el Profesor Y, permiten afirmar la insignificancia de la conducta que se analiza, lo que eliminaría su tipicidad, evitándose así cualquier otra consideración; a mayor abundamiento puede apreciarse la ausencia de reprochabilidad en el caso concreto.

Todo lo anterior conduce a considerar que no procede instar del órgano competente la incoación de un expediente disciplinario.

Los miembros de la “Casta Complutense” no se aplican la justicia a sí mismos

Si el caso de Juan Carlos Monedero gira alrededor de una posible incompatibilidad, ni la Inspección de Servicios ni la Asesoría Jurídica predican con el ejemplo. En la primera, hay dos funcionarios que figuran como ejercientes en el Colegio de Abogados de Madrid: Carlos Aparicio Pérez y Fernando Die Badolato. En la segunda, en la Asesoría Jurídica también hay dos letrados, Jesús María Lobato de Ruiloba e Ignacio Huerga Aramburu, que figuran como ejercientes en el Colegio de Abogados de Madrid. Los cuatro podrían incurrir en incompatibilidad (falta muy grave), contemplada en el Real Decreto 33/1986, pues presuntamente vulneran la Ley de Incompatibilidades y ello porque tienen jornada partida, porque tienen complemento específico y porque tienen plena disponibilidad horaria a la función pública, todo lo cual es convenientemente retribuido. Pero, ¿quién se mete con ellos? Nadie, ya que pertenecen a la “Casta Universitaria”.

Según los expertos consultados, “como medida provisional, un Rector de cualquier Universidad extranjera acordaría la separación del servicio del profesor Monedero, para asegurar la eficacia de la resolución que pudiera recaer. Todo ello conforme a lo previsto en el artículo 93 del Estatuto Básico del Empleado Público (Ley 7/2007, de 12 de abril) y en el artículo 33 del Reglamento de Régimen Disciplinario de los funcionarios públicos”. Y según estos expertos, con estos antecedentes, “¿quién puede pensar que la Inspección de Servicios va a realizar una Información Reservada que ofrezca garantías al contribuyente? Y si deciden instruir un expediente al profesor Juan Carlos Monedero, ¿quién se atreve a afirmar que puede acabar en una sanción? Al menos, a él le han dedicado una Información Reservada. No todos los profesores gozan de ese beneficio de la duda”.

A día de hoy la Inspección de Servicios apenas ofrece información sobre sus actividades. Ha reducido la extensión de su Memoria de 40 páginas antes de Crespo a 4 desde que está él. Tampoco se puede disponer de información operativa sobre de la Asesoría Jurídica. Es muy difícil que José Carrillo acceda a que se abran los archivos, como los abrió la KGB en Rusia hace años. Dada la falta de transparencia no es posible tener acceso a los expedientes disciplinarios.

El caso de Juan Carlos Monedero puede descubrir la estructura profunda de la Universidad Complutense

El caso Monedero puede tener unas consecuencias muy positivas para la Universidad Complutense y para otras universidades españolas. Puede descubrir toda la estructura profunda de la Universidad Complutense. Y puede dejar al descubierto toda la ciénaga que rodea a esta Universidad madrileña, la estructura y el funcionamiento de la Casta Complutense. Este periódico ya ha publicado que hay 50 personas de la Complutense que ganan igual, más o mucho más que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Y que 150 ganan como los ministros. Estas 200 personas no se han mostrado como unos buenos gestores y no han justificado los elevadísimos Complementos Específico y de Productividad frente a la creciente precariedad del profesorado y de muchos miembros del Personal de Administración y Servicios.

Y lo que es más significativo: que nunca se ha abierto expediente a cargo alguno, ya sea por elección o por designación (Rector, Vicerrector, Gerente, Decano, Vicedecano, Vicegerente, Gerentes de Centro, Directores diversos, Jefes de Servicio, etc.). La Casta Complutense se protege a sí misma y persigue a los disidentes. Por eso el responsable de Podemos -profesor de Ciencia Política-, Juan Carlos Monedero, miembro de la “Casta universitaria” debería haber solicitado permiso a esta Universidad antes de haber realizado esos presuntos trabajos como consultor y no lo hizo.

Juan Luis Galiacho
@jlgaliacho