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A pesar de estar investigado por la Justicia, el Partido Popular lo ha situado como coordinador del programa electoral a la Comunidad de Madrid

El amigo del “Pequeño Nicolás”, el concejal madrileño del PP Álvaro Ballarín, bajo sospecha

Mayo 4, 2015

El sindicato Manos Limpias ha presentado una querella contra Ballarín por colaborador necesario de Francisco Nicolás Gómez Iglesias en una presunta trama de licencias municipales, querella admitida a trámite por el juez Arturo Zamarriego; también se tiene abierta desde diciembre una investigación contra él por haber enchufado al “Pequeño Nicolás” en las clases especiales para deportistas de elite del Instituto Ortega y Gasset


El concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Álvaro Ballarín, responsable político municipal como presidente del distrito capitalino Moncloa–Aravaca, y amigo personal de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como El Pequeño Nicolás, está siendo investigado por la Justicia por múltiples presuntas irregularidades cometidas durante su mandato como cargo municipal.

Después de unas controvertidas elecciones internas en el Partido Popular en ese distrito madrileño, que fueron tachadas presuntamente de fraudulentas y que están denunciadas en vía judicial, y donde el célebre “Pequeño Nicolás”, al que Ballarín presentaba como su “sobrino”, jugó un papel esencial en la manipulación de todo el proceso electoral, el concejal ha sido ahora nombrado como encargado de la coordinación del programa electoral de este partido político en la Comunidad de Madrid, un proyecto curiosamente anunciado a bombo y platillo como de “regeneración, transparencia y tolerancia cero con la corrupción”.

Querella por una presunta trama de licencias municipales

Paralelamente, a este singular nombramiento, el sindicato de funcionarios Manos Limpias presentó hace unos días una querella contra Álvaro Ballarín por colaborador necesario del “Pequeño Nicolás” en una presunta trama de licencias municipales, una querella que ha sido ya admitida a trámite por el Juez instructor Arturo Zamarriego, titular del Juzgado número 2 de Madrid. Según las fuentes consultadas, “es un disparate que el redactor del programa de regeneración y limpieza del PP en la Comunidad, tenga que presentarse ante un juez por una querella de corrupción”.

Pero esta no es solo la única investigación abierta al concejal Álvaro Ballarín. La propia Comunidad de Madrid, cuyo programa para la “regeneración” le ha sido encargado, también tiene abierta desde el pasado diciembre una investigación contra Ballarín por haber enchufado al “Pequeño Nicolás” en las clases especiales para deportistas de elite del Centro de Tecnificación de Natación en el Instituto Ortega y Gasset, adscrito al distrito Aravaca-Moncloa.

Este Instituto, de titularidad pública, tiene unos programas especiales en colaboración con la Consejería de Educación, Juventud y Deportes de la Comunidad de Madrid, la Federación de Natación madrileña y el Consejo Superior de Deportes, para la adecuación de las clases lectivas con la actividad deportiva para jóvenes de gran proyección. Según publicó el diario As fue en una de esas clases, la del CTN, donde el “Pequeño Nicolás” ingresó en el curso 2011-12. A su vez, Ballarín creó también un Club juvenil en el distrito de Moncloa para que Francisco Nicolás Gómez Iglesias fuera su presidente

La oposición contra él

Pero, sobre todo, Álvaro Ballarín ha sido denunciado reiteradamente por la oposición por presunta corrupción al vulnerar la Ley de Contratos del Estado, troceando todos los contratos que ha adjudicado en cantidades inferiores a 18.000 euros para poder adjudicarlos directamente a una empresa denominada Target Eventos Especiales, que curiosamente no ha presentado sus pertinentes balances en el Registro Mercantil de 2012 y 2013, años en los que debe figuran el dinero cobrado y los pagos realizados por los contratos presuntamente adjudicados por Ballarín.

Según el portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid, David Ortega, “varios ediles del PP se han saltado la ley al manejar dinero público, como es el caso de Álvaro Ballarín, que ha troceado contratos para poder adjudicarlos a dedo”. Precisamente, Ballarín también ha sido denunciado reiteradamente por la Inspección por vulnerar los procedimientos y por ocultar presuntamente facturas en los cajones, pero dada la protección de que goza por parte de la todavía alcaldesa madrileña Ana Botella, nunca ha sido acusado formalmente de malversación, como sí le ha acusado reiteradamente la oposición.

Hace algo más de dos años también saltó a la prensa por el escándalo de haber contratado a una modelo, portada de la revista Interviú, como “asesora cultural” de su distrito madrileño con un sueldo pagado con dinero público de 44.000 euros. Fue en el año 2011 cuando el diario El Mundo destapó que Ballarín, entonces concejal con Alberto Ruiz Gallardón, había contratado a Cristina Martínez, ex miss Barcelona 2007 como asesora en temas culturales. También un año después, El País publicó que este concejal incumplió una serie de procedimientos legales para pagar una serie de facturas de 2009 y de 2011.

Descartado por Esperanza Aguirre y reintegrado por Cristina Cifuentes

Según las fuentes consultadas, “su frivolidad y oscuridad ha hecho que Esperanza Aguirre le descartara para integrarlo de nuevo en sus listas al Ayuntamiento de Madrid debido a las dudas sobre la legalidad de su gestión. Sin embargo, ha sido “rescatado”, en un acto inusual de nepotismo, por su gran amiga Cristina Cifuentes, que le ha encargado nada menos que la redacción de su programa electoral para la “regeneración” de la Comunidad de Madrid. Cristina Cifuentes tiene derecho a encargar su programa electoral a un amigo, pero los ciudadanos tienen más derecho aún a conocer el perfil moral de ese amigo, al que además ha convertido en uno de sus más íntimos colaboradores y con todas las papeletas para acabar ocupando un cargo de alto nivel si la citada gana las elecciones. Resulta no solo desconcertante sino toda una inquietante declaración de principios que la dirección del PP lamine a personas de eficiencia gestora y transparencia, capaces de reducir los impuestos y rebajar el gasto público, para sustituirlas por otras como Ballarín, cuyas supuestas corruptelas, su frivolidad y su incompetencia son harto abrumadoras”, afirman fuentes populares a Extraconfidencial.com.

En el caso del “Pequeño Nicolás” hay, por el momento, nueve personas imputadas, pero muchos interrogantes todavía sin resolver.

Juan Luis Galiacho