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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

El alcalde socialista Abel Caballero se gasta 14 millones de euros para subcontratar la reclamación de las deudas de los vecinos de Vigo que no pagan sus multas

Mayo 18, 2017

A través de la contratación de los servicios complementarios de colaboración en los procedimientos de recaudación en período ejecutivo de los ingresos municipales de derecho público y en los procedimientos sancionadores en materias de competencia de la Concejalía Delegada de Movilidad y Seguridad. El edil hace gala de la deuda cero y del superávit de las arcas municipales.

abel caballero

Hoy, el Real Madrid se juega la Liga en Vigo y el alcalde socialista de la ciudad olívica, Abel Caballero, estará en el recuerdo de jugadores, entrenadores y aficionados. El regidor socialista desde 2007 no deja indiferente a nadie, tanto dentro como fuera de la ciudad que gobierna. Sus detractores se contabilizan por centenares, casi tantos como sus simpatizantes. Su último revuelo público, con el todopoderoso fútbol de por medio, puede explicar a la perfección el carácter de este personaje ambivalente. El pasado sábado 4 de febrero, el Real Club Celta de Vigo y el Real Madrid Club de Fútbol debían disputar su partido correspondiente a la vigésimo primera jornada liguera. El temporal que azotaba a la Comunidad gallega hizo que el alcalde se apresurase a asegurar que  el partido no se disputaría por la imposibilidad de preservar la seguridad mientras sus técnicos continuaban evaluando el estado de la cubierta metálica de Río, zona en la que habitualmente se ubican los aficionados visitantes. Quién sabe si la premura de esta decisión estaría relacionada de un modo directo con el evidente beneficio que ocasionaría este aplazamiento para los intereses del Celta que se jugaba buena parte de la temporada el miércoles 8 de febrero contra el Alavés, un partido que finalmente perdió. Hoy, 17 jornadas y 101 días después, se pondrá punto y final a una guerra de dimes y diretes, de intereses espurios y de acusaciones entre los equipos, sus dirigentes e incluso las autoridades políticas.

Casos como este no han impedido que en las últimas Elecciones Municipales gallegas, en 2015, Caballero reunió un total de 73.000 papeletas, lo que supuso el 51,8% de las mismas. Con estos guarismos, el ex ministro de Transportes, Comunicaciones y Turismo de España en tiempos de Felipe González renovaba su bastón de mando de la ciudad olívica, además de convertirse en el alcalde más votado de la historia de la ciudad y en el único regidor de las grandes ciudades españolas que conseguía gobernar con mayoría absoluta. Avales, todos ellos, que le sirvieron para convertirse también en el alcalde de alcaldes y presidir la Federación Española de Municipios y Provincias.

Contrato contra sus vecinos de Vigo

Con todo, Caballero es conocido por sus discursos en los que se entremezcla el orgullo de la tierra patria de Vigo y un aura de superioridad frente a otras formas políticas. En julio del pasado año, en una entrevista radiofónica, Abel Caballero resaltaba la importancia de contar con “deuda cero” que permita no contar con presión fiscal, haciendo gala del superávit de las arcas municipales. Pero como sus discursos siempre guardan una crítica a la derecha, en esta ocasión se refirió al Gobierno de España al que señalaba como culpable por no dejar “ni siquiera gastar nuestros recursos para poder destinarlos a nuestras necesidades, como es la política social”. “Nosotros no podemos estar ahorrando para que gasten otras administraciones”, añadía.

Hablando de deuda y hablando de gasto, el último contrato que ha sacado a licitación el Concello de Vigo ensambla como espada en su vaina en estos términos. Por un lado la deuda, sobre la que el alcalde saca lustre, aunque sus vecinos no puedan decir lo mismo. Estas deudas vecinales son las que han motivado la contratación, por procedimiento abierto, de los servicios complementarios de colaboración en los procedimientos de recaudación en período ejecutivo de los ingresos municipales de derecho público y en los procedimientos sancionadores en materias de competencia de la Concejalía Delegada de Movilidad y Seguridad y multas de circulación y liquidaciones de las tasas practicadas por la reiterada y custodia de vehículos en el depósito municipal del Concello de Vigo.

Y por otro lado, el gasto. Abel Caballero prepara la friolera de 14 millones (13.939.200 euros), que saldrán de esas arcas municipales que el alcalde defiende tan sumamente saneadas. 14 millones de euros que beneficiarán a aquella empresa que reclame por vía ejecutiva las deudas a los vecinos de la ciudad de Vigo y tras realizar las reclamaciones correspondientes, dar luz verde a la vía judicial.

Mientras tanto, los servicios jurídicos de la primera ciudad de Galicia siguen abarrotados con cuestiones relativas al Urbanismo, pero parece que no disponen de tiempo para poder afrontar las reclamaciones a aquellos contribuyentes que no pagan sus multas. Una dejadez que le puede salir muy cara a Caballero y a su ciudad.