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El Tribunal Superior de Galicia estudia una denuncia contra los miembros de la Junta de Gobierno

El alcalde de O Pino paga cifras millonarias a medios de comunicación gallegos donde trabaja su primera teniente de alcalde

Noviembre 29, 2009

Hace ya algunos meses, este periódico informaba como Manuel Taboada Vigo, alcalde del Partido Popular de O Pino, una población entre Santiago de Compostela y el Aeropuerto, propició a Martinsa-Fadesa el mayor “pelotazo” urbanístico conocido en Galicia. En el año 2004, el Ayuntamiento de O Pino adjudicó a la sociedad de Fernando Martín, hoy en suspensión de pagos, el desarrollo urbanístico de un polígono industrial de un millón de metros cuadrados, lindero con las pistas del aeropuerto internacional de Santiago. Fadesa, fue la única empresa que se presentó a un concurso que suponía unos beneficios superiores a 100 millones de euros, un 200% de la inversión, puesto que las parcelas finalistas se venderán a precio libre. El sistema de actuación elegido fue el de expropiación, supuestamente, porque los propietarios de los terrenos no querían participar en el desarrollo y por razones de urgencia una empresa solvente y capaz.
Cinco años después, las obras del Polígono, apenas iniciadas, se encuentran paralizadas debido a la deficiente tramitación y a las numerosas irregularidades del proceso. Una asociación de propietarios, lucha sin haberse opuesto en ningún momento a la puesta en marcha del polígono, para conseguir los únicos fines que motivaron su constitución: la obtención de un precio justo y/o participación en su desarrollo, mediante la exclusión de la expropiación. Cinco años más tarde, esa empresa solvente y capaz, se ha convertido en la deudora Martinsa-Fadesa en situación de concurso de acreedores.

 
La oposición mira para otro lado

No ha sido el último escándalo. En O pino pueden existir dos problemas, además de los ocasionados por la acción de su alcalde: o bien la oposición no dispone o no le dan información (algo penado por la Ley), o bien les importa muy poco sus representados y el resto de habitantes.
Lo que no tiene sentido es que las mentiras del alcalde Taboada, le estén costando al erario público la nada despreciable cantidad de tres millones de euros. Si un pueblo con menos de cinco mil habitantes, se puede permitir éste y otros derroches pecuniarios, es que algo está pasando.
A los casi dos millones de euros no invertidos por Fadesa, en cumplimiento del Plan Parcial referido al concurso de adjudicación del Polígono Industrial de O Pino, y del cual ya les informamos en otras páginas de éste mismo semanario, debemos añadir la última de las mentiras de Manuel Taboada.
En la Junta de Gobierno extraordinaria del día 16 de Enero 2009, en su apartado 6 se tramitó expediente de obras a favor de la empresa pública Aguas de Galicia por la que se autorizaba la instalación de unas depuradoras en Arca, Castrofeito y saneamiento en Villabuil. La Junta de Gobierno, compuesta por Manuel Canabal, Gerardo Pintor, José Manuel Carreira y presidida por el edil gallego, aprueba las instalaciones por unanimidad. De la misma, excusa su asistencia la primera teniente de Alcalde, María José Gómez Barreiro. Como secretaria actúa la de la Corporación, Ana Otero Ferreiro.

Terrenos libres de cargas y gravámenes

En la aprobación se acuerda conceder los terrenos necesarios, libre de cargas y gravámenes, entregar las autorizaciones pertinentes para ejecución y puesta en funcionamiento y a no cobrar tasa o impuesto sobre ello y, finalmente, se comprometen al mantenimiento y conservación una vez recepcionada las obras. Hasta ahí todo parece normal, lo anormal es que las citadas obras tenían que haber estado listas y en funcionamiento en base al acuerdo de adjudicación del Polígono Industrial a Fadesa según obra en los pliegos de condiciones de la concesión en los cuales se dice textualmente:
Ampliación de la EDAR que ejecutará el polígono para capacidad suficiente a las depuraciones de aguas provenientes de éstos vertidos”.
En otro apartado se dice referente a las parroquias de Pereira y Castrofeito; es decir blanca y en botella. Su valor: un millón seiscientos diecisiete mil sesenta y cuatro euros.
En resumen, ni por parte de la secretaria municipal, ni de nadie se advierte que ésa inversión ya estaba autorizada con años de antelación. El alcalde de O Pino, en vez de rescatar la concesión por incumplimiento, se dedica a cubrir las espaldas de Fadesa con aportaciones públicas, mientras tanto la garante de la legalidad en O Pino, la funcionaria-secretaria, a “verlas venir”.

Ausencia interesada

Lo mismo hizo con la ausencia excusada de la primera teniente de alcalde, Maria José Gómez Barreiro, aunque la misma tiene relación con la autorización de un gasto a favor de los medios de comunicación El Correo Gallego y COPE Santiago, ya que, ella es una empleada de ésas empresas y en los apartados 2. De la misma Junta se aprueba el gasto de 3.480 euros quincenales durante un año a favor de COPE Santiago para inserción de publicidad en un micro espacio y de 7.177,50 en Radio Obradoiro con una duración también anual (no se especifica si el pago es quincenal o mensual), para editorial Compostela (El Correo Gallego) se autorizan 10.070,95 euros, anual y sin más especificación.
De ello se desprende la “posible existencia de un delito” toda vez que la Ley de Incompatibilidades no permite los contratos con empresas ligadas a los miembros de corporaciones o funcionarios.
Las últimas noticias obtenidas por extraconfidencial.com se refieren a la presentación de una denuncia penal, dirigida  ante la Fiscalía anticorrupción del Tribunal Superior de Galicia contra los miembros de la Junta de Gobierno y la secretaria municipal de O Pino que han autorizado el gasto antes descrito.
 

Cristóbal Toro