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En una semana intensa, puso contra las cuerdas a Serafín Castro, ex Comisario Principal y máxima autoridad en la investigación

El abogado de Bretón despliega su estrategia

Junio 28, 2013
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José María Sánchez de Puerta, abogado de José Bretón, esperó para hacerlo, pero finalmente ha comenzado a mostrar sus cartas. Lo hizo el día en que testificó Serafín Castro, ex Comisario Principal, máxima autoridad en la investigación. Le preguntó el letrado si conocía el mecanismo de la muerte de los dos niños. “Pregúnteselo a quien los ha matado. Aparecieron huesecillos, en una hoguera, que son de dos y seis años. Los encontramos quemados. Que cada uno haga la deducción que quiera. La mía es que murieron en la hoguera”.

Contra las cuerdas

Quiero detenerme un segundo en este dato porque, a pesar de que no lo parezca, es trascendental. Aunque nos duela y todos estemos convencidos de su culpabilidad, el doble crimen, por Ley, hay que encuadrarlo en una figura legal. ¿De qué estamos hablando? ¿Asesinato con enseñamiento y alevosía? ¿Con una sola agravante de las dos? ¿Homicidio doloso? ¿Homicidio imprudente? ¿Accidente? Las acusaciones han elegido el asesinato con alevosía. ¿Pero como se puede probar que los mató? ¿Cuál es la prueba? Muchos dicen que los huesos, pero abstrayéndonos del odio que nos produce este individuo, ¿qué prueban realmente los huesos? Objetivamente que los quemó allí, pero ¿vivos o muertos? Y sino sabemos cuál fue el mecanismo de la muerte cabe la duda jurídica, que no personal, de que pudo ser un accidente. Todos sabemos qué significa eso habitualmente en justicia: en caso de duda a favor del reo. El problema no es el convencimiento del crimen sino en que dato objetivo basarlo para argumentar el objeto del veredicto. Serafín está convencido de que murieron en la hoguera. Esa es su deducción. Yo prefiero pensar que no sufrieron y que ya estaban muertos cuando los depositó allí. Ese es mi deseo.

El abogado de José Bretón puso contra las cuerdas a Castro. La Fiscalía y la acusación particular sostienen en su escrito de calificaciones que el acusado dio pastillas a sus hijos antes de llegar a Las Quemadillas. Sánchez de Puerta: “¿Puede probar usted de alguna forma que realmente José Bretón les dio las pastillas?”. Serafín Castro reconoció que no lo sabía. Si el jefe máximo de la investigación desconoce si el acusado les dio píldoras a los dos pequeños, ¿cómo quiere la Fiscalía y la acusación particular que ese hecho quede probado?

Las contradicciones

Estas son dos de las principales bazas que la defensa han exhibido en el juicio. Tengo la sensación de que el jurado popular lo va a condenar, pero es eso, una intuición. Le confieso que este juicio me está produciendo un enorme pesar y una honda decepción que he compartido con varios amigos de máxima confianza. A lo mejor algún día decido contárselo a usted, pero a día de hoy prefiero ser dueño de mis silencios.

Me he quedado escandalizado con las contradicciones que se han producido en sala. Serafín Castro asegura que Etxeberría examinó unas fotos de los huesos antes de analizarlos personalmente. Según este experimentado policía, las fotos que el profesor recibió se las envió uno de sus investigadores. Eran imágenes que no estaban contenidas en el sumario porque no se consideraban importantes. Nunca, dijo Castro, se las dimos a la abogada de la defensa. Minutos después, la abogada María del Reposo aseguró que esas fotos no habían hecho el trayecto que Serafín Castro había narrado. La versión de la letrada es que las imágenes se las manda un investigador a ella y ella a Etxeberría.

Ante dos versiones tan dispares sólo me cabe pensar que uno de los dos miente. Yo creo más al policía, porque me es absolutamente inconcebible que un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pueda mentir en un juicio, porque sería un delito muy serio y porque desprestigiaría la labor de sus compañeros. Entonces, tengo que deducir que la abogada miente. ¿Por qué cuenta algo que no se corresponde con la verdad la señora Carrero? Yo tengo mis cábalas, pero son mías. Y que no me venga diciendo esta señora que Serafín ha tenido un despiste o que no se enteró bien, porque el Comisario Castro si algo tiene es que se entera de todo, lo controla todo, es tremendamente inteligente y en juicios nunca, nunca, nunca ha tenido un despiste. Es más, al día siguiente le preguntaron en rueda de prensa por este mismo asunto y aseguró: “¿Qué más da quien se las enviara?” Si Serafín no ha rectificado es porque no tiene que hacerlo, pero no insiste en la verdad y se escabulle para no perjudicar a la letrada. Así de simple

La muestra número 8

Durante esta semana se hablará mucho de los huesos de los niños y mucho más de la muestra número 8. Ese hueso ha desaparecido. Dicen todos que se desintegró, pero el Comisario de Científica, Antonio del Amo, asegura que sus hombres utilizaron reactivos no destructivos sobre algunos huesos buscando acelerantes. Son muy profesionales y si se les hubiese destrozado un hueso lo habrían consignado en su informe, entre otras cosas, porque eso nos puede pasar a cualquiera y no es delito. No lo hicieron.

Probablemente también se cuestionará la cadena de custodia. Le contaría mucho más pero queda poco para que el AVE llegue a Madrid donde hay seres muy queridos a los que quiero ver. Antes de cerrar la pantalla del ordenador me gustaría dejarle un vaticinio. Hace meses que estoy convencido de que Bretón será declarado culpable y el veredicto llegará antes de quince días.

Nacho Abad