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El Ábaco, una luz de esperanza contra el Alzhéimer

Septiembre 22, 2015
dia alzheimer

Ayer se celebró el Día Mundial contra el Alzhéimer. Desde estas páginas hemos dedicado muchas informaciones relativas a las personas que sufren esta enfermedad –Caso AFAL-, pero afortunadamente parece que, al menos, una pequeña luz brilla al final de ese túnel aún tan desconocido.  El Alzheimer es una de las enfermedades que más temor provocan en la actualidad en todo el mundo. Y con motivo.

El ábaco es uno de los instrumentos de cálculo más antiguos que se conocen. Es la “calculadora” que se utilizaba en civilizaciones tan antiguas como la mesopotámica, la egipcia o la griega. Esta herramienta ha sido recuperada por el programa de entrenamiento   cerebral   BrainFactory+50   para   ayudar   a   las personas mayores de 50 años a retrasar el inicio de los síntomas en las enfermedades neurodegenerativas. El programa empezará a impartirse este mes de septiembre en centros especializados de 30 provincias españolas. Se trata de un programa desarrollado por expertos del ámbito de la Psicología, la Pedagogía y la Educación, cuyo método ha sido objeto de un estudio piloto llevado a cabo por la Sociedad Española de Neurología   y que se ha   presentado en su LXVI Reunión Anual, celebrada recientemente en el Palacio de Congresos de Valencia. Está dirigido a tres colectivos: personas sanas, personas diagnosticadas de Alzheimer en sus estadios iniciales y personas afectadas por una demencia en fase leve.

¿Por qué el ábaco en un programa de estimulación para adultos?

El  uso  del  ábaco  mejora  la  psicomotricidad  fina,  trabaja  la atención y la concentración, así como la habilidad de observación y orientación espacial. Asimismo, el manejo del ábaco representa un aprendizaje totalmente nuevo, hecho que propicia el establecimiento de nuevas conexiones neuronales, cuidando así la reserva cognitiva.

Además de incluir cálculo con ábaco, las sesiones de BrainFactory+50 incorporan   actividades   de   neurofitness   (gimnasia   cerebral)   y ejercicios de relajación para contribuir al bienestar físico y emocional.

El diagnóstico precoz, fundamental

Y ese mismo día, el doctor Guillermo García Ribas, coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencia de la Sociedad Española de Neurología (SEN), y especialista del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, analizaba el momento actual de esta patología. Según este experto, el diagnóstico de estas lesiones cerebrales que son la “marca” de la enfermedad de Alzheimer solamente se puede hacer evaluando grandes partes del cerebro a través de un microscopio. Por tanto, en vida de una persona el diagnóstico es siempre de probabilidad. Cuando una persona anciana pierde facultades progresivamente, con olvidos frecuentes y se hace necesaria una supervisión y ayuda para que pueda seguir llevando sus actividades diarias, casi con toda seguridad encontraremos depósitos de proteína beta-amiloide y tau, las lesiones cerebrales que caracterizan a la enfermedad de Alzheimer.

Desde hace una década se investiga en obtener marcadores biológicos que predigan la presencia en una persona de los depósitos de beta-amiloide y tau. Por ahora la identificación de estos biomarcadores está en fase de investigación, pero los resultados son muy prometedores. Esto permitirá diagnosticar la enfermedad antes de que el sujeto presente un deterioro mental evidente. Y como ejemplo de la investigación en marcadores, recientemente se han descubierto compuestos que son capaces de fijarse al péptido beta-amiloide y emitir una señal radiante captada y procesada mediante técnicas de imagen de medicina nuclear. Estos compuestos empezarán a estar disponibles para ayudarnos en el diagnóstico más precoz de la enfermedad de Alzheimer.

Los retos de la investigación

Los retos de investigación en el tratamiento de la EA se están focalizando en la obtención de “vacunas” que sean capaces de fijarse a las proteínas anormales y retirarlas del cerebro. Otra vía de investigación son fármacos que bloquean la producción de péptidos amiloide. La investigación farmacológica es larga y no probablemente veremos resultados aplicables en la clínica hasta dentro de una década más.

Conocemos que estos depósitos anormales y la pérdida de las neuronas no ocurren al azar en la EA. En las dos terceras partes de los pacientes, las neuronas que más se afectan inicialmente son las que intervienen en los procesos que utilizamos para memorizar las cosas que hacemos en el día a día (nuestros “recuerdos”). Por eso los primeros síntomas que aquejan los pacientes son dificultades para recordar citas o acontecimientos que han ocurrido recientemente.

La Confederación Española de Asociaciones de Familiares de personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias (CEAFA), ha desarrollado una página web (http://www.problemasmemoria.com) que ofrece cuestionarios validados para valorar si debemos recomendar a un familiar o amigo la necesidad de ser evaluado en detalle.

Pues ojalá sea el principio del fin para esta enfermedad.