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Mientras la FAPE reclama al Gobierno que "asegure la viabilidad" de la Agencia estatal

EFE se plantea no desplazar al redactor destacado en Presidencia para cubrir los viajes de Rajoy

Mayo 29, 2012
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Recientemente, este periódico informaba que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero invirtió en plena crisis más de 34 millones de euros en la nueva sede de la Agencia Estatal de noticias EFE más de 34 millones de euros, sita en el conocido como Ensanche de Vallecas en Madrid. La actual, ubicada en la madrileña calle de Espronceda, está alquilada al BBVA presidido por Francisco González. El Gobierno de Mariano Rajoy ha refrendado esta operación inmobiliaria pese a que la Administración cuenta con 55.000 edificios públicos y se gasta 100 millones de euros al año en alquileres.

Hace unos días, el presidente de EFE, José Antonio Vera, y los sindicatos remitían una carta dirigida a la secretaría de Estado de Comunicación para evitar el recorte previsto por el Gobierno en los presupuestos de la Agencia.

La semana pasada era el ex presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, quién habló en su favor y hoy la FAPE –Federación de Asociaciones de Periodistas Españoles-, ha enviado un comunicado pidiendo al Ejecutivo que “asegure su viabilidad”. Al parecer, la dirección quiere ahorrar entre un 25% y un 30% de costes de personal. Lo que se pretende es anular el recorte presupuestario del Gobierno y mantener el contrato de EFE con el Estado en 43 millones de euros y no en 37 millones como está fijado actualmente.

Medidas restrictivas de información

El paso de los días y la indefinición en la que se encuentra la agencia EFE está degenerando el ambiente entre los periodistas de la casa. Hay algunos que, abiertamente, manifiestan su disconformidad y su preocupación por el futuro de la empresa de la SEPI en blogs y páginas de internet. Se vive, incluso, el clima previo a las revanchas y las venganzas ideológicas, esa costumbre tan típica en las empresas públicas de comunicación de nuestro país entre quienes cuentan las horas para ver en qué momento llegan los suyos y se dedican a mover despachos y pagar favores a la lealtad.

Una de las novedades gestoras que se le han ocurrido al nuevo equipo directivo es reducir gastos de viajes. La medida no merecería más críticas si no fuese porque entre esos desplazamientos que no se van a cubrir figura alguno del presidente del Gobierno. Así, por primera vez en su historia, EFE se plantea no desplazar a su redactor acreditado en Presidencia para informar de un viaje del jefe del Ejecutivo, una decisión inédita hasta el momento en una compañía de titularidad pública. En una crisis económica como la que padecen la gran mayoría de los medios de comunicación, el teletipo del enviado especial de EFE resulta fundamental para que quienes carecen de recursos y se vean imposibilitados de pagar aviones, hoteles y dietas a uno de sus periodistas puedan dar cuenta de una información relevante como esa.

Pero frente a esta decisión empresarial se adoptan otras, cuanto menos sorprendentes, de las que informaremos en próximas ediciones. Por ejemplo, ¿por qué se crea una sección dedicada exclusivamente a salud? Y otras sorpresas que no les dejarán indiferentes. A saber: consejeros de EFE que compatibilizan su actividad con otros trabajos muy bien remunerados cuando la profesión periodística sufre una dramática sangría de pérdidas de puestos de trabajo.