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Zarzuela buscaba, y consiguió, un perfil más bajo para doña Sofía, que, sin embargo, parece siempre dispuesta y no poner peros a la hora de colaborar en todo cuanto contribuya al fomento del reinado de su hijo don Felipe

Dona Letizia toma el relevo de dona Sofia en la Cooperación Internacional, para algunos con menos altura que la reina emérita cuya presencia añoran en estos actos

Junio 4, 2015

Un gesto para algunos sorprendente y sin duda novedoso habida cuenta de que, hasta el presente, siempre fue doña Sofía quien se ocupó de estas cuestiones a las que ha dedicado enormes y muy meritorios esfuerzos a lo largo de todo el reinado de don Juan Carlos. De sobra es conocida su implicación personal en las cuestiones de ayuda humanitaria y en todo cuanto toca al sufrimiento ajeno
Ahí quedan para el recuerdo tanto su compromiso de años con la difusión del microcrédito, siempre de la mano de su íntimo el Premio Nobel Muhammed Yunus, su apoyo a los refugiados hutu llegados a Tanzania tras las matanzas en Burundi, su paso por la Tailandia devastada por el tsunami de 2006, o sus numerosos viajes a países como Bolivia (a donde viajó en compañía de su prima la princesa Tatiana Radziwill), Costa Rica, El Salvador, Méjico, Perú, Honduras, Brasil, Guatemala (tras el huracán Stan), Pakistán (sede del llamado “Banco de los Pobres”), Camboya, o la India con ocasión de la muerte de la Madre Teresa


La semana pasada la reina doña Letizia se desplazaba a Honduras y El Salvador en un primer gran viaje en solitario para conocer de primera mano la labor que realiza la Cooperación española en esos países, que son dos de los más pobres de todo Centroamérica. Un gesto para algunos sorprendente y sin duda novedoso habida cuenta de que, hasta el presente, siempre fue doña Sofía quien se ocupó de estas cuestiones a las que ha dedicado enormes y muy meritorios esfuerzos a lo largo de todo el reinado de don Juan Carlos. De sobra es conocida la implicación personal de la reina emérita en las cuestiones de ayuda humanitaria y en todo cuanto toca al sufrimiento ajeno, y ahí están para el recuerdo tanto su compromiso de años con la difusión del microcrédito, siempre de la mano de su íntimo el Premio Nóbel Muhammed Yunus, su apoyo a los refugiados hutu llegados a Tanzania tras las matanzas en Burundi, su paso por la Tailandia devastada por el tsunami de 2006, o sus numerosos viajes a países como Bolivia (a donde viajó en compañía de su prima la princesa Tatiana Radziwill), Costa Rica, El Salvador, Méjico, Perú, Honduras, Brasil, Guatemala (tras el huracán Stan), Pakistán (sede del llamado “Banco de los Pobres”), Camboya, o la India con ocasión de la muerte de la Madre Teresa.

Un trabajo incuestionable que le ha granjeado un enorme prestigio en muchos lugares del mundo y muy especialmente en América Latina donde es enormemente respetada. Serán por tanto muchos los que echen a faltar su presencia como embajadora de sí misma, ahora que parece que su papel institucional va quedando relegado a funciones de rango menor como el concierto por el 50 Aniversario de la Orquesta de RTVE el pasado día 28, la inauguración de la Feria del Libro de Madrid el día 29, o la inauguración este miércoles día 3 de la casa tutelada “Tú sí que puedes” de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, que es un proyecto de integración dirigido a jóvenes con discapacidad psíquica en la localidad albaceteña de Hellín.

Zarzuela buscaba un perfil más bajo para doña Sofía y lo ha conseguido

Los cambios se suceden día a día en Zarzuela, y si bien en los días de la abdicación de don Juan Carlos se nos dijo que doña Sofía conservaría su agenda privada personal y continuaría llevando adelante muchos de sus proyectos de cooperación a través de su meritoria Fundación Reina Sofía, parece que los tiempos cambian y que las cosas no van a continuar así. Es probable que se esté buscando un perfil más bajo para doña Sofía, que sin embargo parece siempre dispuesta y no poner peros a la hora de colaborar en todo cuanto contribuya al fomento del reinado de su hijo don Felipe.

Acaso no sea ajeno a eso el libro de Ana Romero, Final de Partida, que muchos medios han tendido a silenciar pero que presenta una imagen muy descarnada de la familia real que también afecta a doña Sofía. Así, es ahora doña Letizia quien toma su relevo con este primer viaje a países sin duda cercanos a sus afectos, pues debió de transitar por ellos durante sus años de juventud en los que su estancia en Méjico marcó su carácter también comprometido con cuestiones de Cooperación y de Ayuda. Durante sus cinco días de estancia doña Letizia, que viajó acompañada por el Secretario de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia, visitó numerosos emprendimientos locales como la Escuela Taller de Comayagua, localidad hondureña que ya visitó doña Sofía en 2001, y dejó una buena impronta. Desde Zarzuela se ha incidido en la gran ilusión con la que doña Letizia emprendió este viaje, durante el cual dejó patente en aquellos lugares su interés por la conservación del patrimonio, las víctimas del machismo imperante, la falta de salubridad, o la dignidad de las mujeres.

Se expande así la ya cargada agenda de la reina, que a poco de su regreso de Centroamérica acompañaba este pasado martes al rey Felipe VI camino de París, para una visita cargada de actividades y de cambios de atuendo: gran recepción de llegada al Palacio del Elíseo (sede de la presidencia de la República), paseo por la Exposición dedicada a Velázquez en el Grand Palais, cena de gala, visita al Palacio de Matignon (sede del primer ministro), discurso de don Felipe ante la Asamblea Nacional en el Palais Bourbon (se destacó su gran dominio del francés), y recepción a la colonia española en la Embajada de España.

Luis Alfonso de Borbón retoma con fuerza la causa legitimista en Francia

Entre tanto, Luis Alfonso de Borbón ha retomado con fuerza la causa legitimista en Francia durante un viaje de tres días en compañía de su esposa a la región de Bretaña, quizá en recuerdo de que el título de duque de Bretaña fue el título que utilizó su hermano Francisco durante su corta vida tras recibirlo de su abuelo el infante don Jaime en su calidad de auto titulado jefe de la casa real de Francia. Los duques de Anjou ya se encontraban en Bretaña el viernes pasado donde por la tarde fueron recibidos por el presidente del gobierno departamental, François Goulard, presidiendo esa noche una recepción para la Cámara de Comercio e Industria de Lorient, y cerrando la jornada con una cena privada con empresarios de la misma localidad.

El sábado en la mañana visitaron el puerto pesquero y asistieron a una recepción dispensada por la Marina Nacional, y por la tarde estuvieron en el Museo de la Compañía de las Indias en Port-Louis, fueron recibidos en el ayuntamiento de Lorient, y asistieron a una cena de gala en la población de Vannes. Su estancia en las costas bretonas concluyó el domingo con una gran misa pontifical en la basílica de Sainte Anne d’Auray en homenaje a todos los Caídos por Francia a la que siguió una ceremonia en homenaje al viejo conde de Chambord, aquel Enrique V que no llegó a ser coronado rey en 1871 por negarse a aceptar la bandera tricolor de la revolución francesa. 

Ricardo Mateos