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El libro de Pilar Eyre sobre la reina, polémico más allá de nuestras fronteras

Doña Letizia, al rescate de la familia real

Febrero 12, 2012
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En su último número la prestigiosa revista francesa Point de Vue,gran especialista en realeza europea (aunque para lamento de muchos cada vez más entregada a otros glamoures), titulaba a toda página y en portada “Letizia al rescate de la familia real”. Todo un alegato en favor de la princesa de Asturias, a la que se considera el personaje menos contaminado del conjunto de la familia real española, que en estos momentos parece tener tantos frentes abiertos. La tesis de la revista gala, con la que hace ya largo tiempo muchos coincidimos, es que doña Letizia es en estos momentos uno de los mejores activos con los que cuenta la familia real, por ser el único personaje que aún nos posibilita soñar gracias a su evidente empeño en un trabajo que parece ir calando entre la población, sin por ello parecer pretender ocupar el sitio de nadie.

Y es que, procedente de la clase media y, por tanto, alejada de los valores bancario-financieros o de la sangre propios de la gran burguesía y de la nobleza -sin duda alguna su peor enemiga-, a la princesa de Asturias, acusada una y otra vez de ambiciosa, no parecen interesarle ni el dinero, ni el hacer fortuna o el brillo de las ascendencias, sino el conocer, el ayudar, el gestionar -y quizá hasta el meter la nariz en las cosas que mueven y conmueven el mundo-, y el acercar a don Felipe a la población, a las personas de a pie, por ser él quien encarna el futuro de una institución que probablemente no esté tan dañada como desde algunos lugares se parece querer mostrar con gran empeño.

Urdangarín, ¿chivo expiatorio?

Todo ello coincide con la inesperada visita a Barcelona de la infanta doña Cristina, que con aspecto sonriente y desenfadado ha pasado por las oficinas de La Caixa, cuyo gabinete jurídico ya tiene preparado el grueso dosier sobre las cuentas bancarias de la pareja solicitado por el juez que instruye la causa en la que su esposo está imputado. Además, también acontece en momentos en los que el socio de Iñaki Urdangarin, Diego Torres, amenaza, como ya habíamos avanzado en estas páginas, con sustentar toda su defensa en el arrojar todas las responsabilidades sobre su antiguo socio, mientras que el abogado del duque de Palma ha comentado entre personas de su entorno habitual que son muchos los que, no siendo la punta del iceberg del entramado de empresas vinculadas el Instituto Noós, se aprovecharon de la ignorancia de Iñaki, y de su desconocimiento total de cuestiones empresariales y financieras, para orquestar manejos, jalear en algunos casos. Y, por supuesto, también engrosar su propio bolsillo quedando él, a los ojos de la opinión pública, como conveniente y único chivo expiatorio.

El libro de Pilar Eyre, polémico hasta fuera de España

Pero la revista francesa también cargaba de forma inusitadamente fuerte contra el libro de Pilar Eyre, “La soledad de la reina”, que el jueves pasado fue presentado en Barcelona en un acto que generó enorme interés (en el salón no cabía un alfiler), en presencia de la televisiva Pilar Rahola, que actuó de presentadora y que, a pesar de reafirmar su republicanismo ya sobradamente conocido, concluyó haciendo lo que podría haber parecido una apología de la figura de doña Sofía, en base a lo que ella misma definió como solidaridad entre mujeres y solidaridad anti taurina.

Y es que si alguno de los presentes se esperaba un ataque a la monarquía (hubo algún que otro exceso de pasión entre los asistentes), el acto tuvo un sesgo totalmente distinto y la figura de la reina, en cuya piel la autora dice haber podido meterse, no salió en modo alguno empañada. Como contrapunto, más tranquila y aristocrática fue la presentación en el mítico Hotel Palacio de estoril de la edición portuguesa de la autobiografía de Cayetana de Alba, “Eu Cayetana”, que contó con la presencia de los duques de Cadaval (él es hijo de la ubicua Beatriz de Orleáns).

Y mientras tanto, el escándalo provocado por el muy polémico libro de Arantxa Sánchez Vicario, que parece haber relegado a Iñaki Urdangarin a un segundo plano en el interés de la prensa, nos hace recordar a aquellas bellas e indiscutidas campeonas de tenis de otros tiempos que, como Odette Labori y Suzanne Lenglen, allá por los años 20 del pasado siglo, conquistaron los corazones del príncipe Felipe de las Dos Sicilias, tío abuelo de don Juan Carlos, y del exiliado rey Manuel II de Portugal, primo hermano de la condesa de Barcelona.

Ricardo Mateos