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Envueltas en el misterio por el reconocido celo de Zarzuela, y quizá más particularmente de la reina

Don Felipe y doña Letizia: otro verano de vacaciones ocultas que ni conocen los funcionarios de rango menor de Palacio

Septiembre 6, 2015

Esta actitud contrasta con la política informativa mucho más abierta y transparente que se sigue en el resto de las monarquías europeas pues hemos visto fotografías informales de la familia real danesa al completo en su residencia veraniega de Grasten, de la reina Margarita en el castillo de Cayx, propiedad de su esposo en Francia, de la princesa Astrid de Bélgica en veraneando en familia en Italia, de Alberto y Charlene de Mónaco en encuentros completamente informales con la familia de ella en Sudáfrica, de la reina Silvia de Suecia en Saint Tropez, o de los príncipes herederos de Noruega y sus hijos en el festival folclórico de Saint Olav

felipe letizia mallorca

Un año más, y como ya parece ir asentándose como una tradición no escrita, las vacaciones de don Felipe y doña Letizia han permanecido ocultas y envueltas en el misterio por el reconocido celo de Zarzuela, y quizá más particularmente de la reina, de mantener muy clara esa divisoria que separa la actividad pública de la vida privada de la familia real. El ya clásico “no comment” del gabinete de prensa de Zarzuela se ha mantenido impertérrito, ya sea porque simplemente no se informa o, como desde allí nos recuerdan una y otra vez, porque ni siquiera a los funcionarios de rango menor se les notifica cosa alguna sobre la actividades privadas de la familia real que están fuera de la agenda considerada estrictamente oficial. Así, los medios de comunicación y la opinión pública tuvieron que contentarse con las habituales fotografías informales del breve paso de la familia por Palma de Mallorca, aunque posteriormente tuvimos noticia de la escapada de doña Letizia con sus hijas a Estambul en medio del mayor incógnito posible, y de una casi segura estancia de los reyes y de sus hijas en las playas italianas de la región de Tarento.

Pero más allá de las imprevisibles e inevitables filtraciones, una vez más ha quedado claro el deseo de ocultación de los destinos estivales de los reyes, por mucho que esta actitud contraste con la política informativa mucho más abierta y transparente que se sigue en el resto de las monarquías europeas pues hemos visto fotografías informales de la familia real danesa al completo en su residencia veraniega de Grasten, de la reina Margarita en el castillo de Cayx, propiedad de su esposo en Francia, de la princesa Astrid de Bélgica en veraneando en familia en Italia, de Alberto y Charlene de Mónaco en encuentros completamente informales con la familia de ella en Sudáfrica, de la reina Silvia de Suecia en Saint Tropez, o de los príncipes herederos de Noruega y sus hijos en el festival folclórico de Saint Olav.

Una vuelta con energías renovadas y nuevo look de Felipe VI

Quizá el exceso de celo por la ocultación de su destino vacacional ha sido más necesario este año para doña Letizia, aquejada de un nuevo duelo familiar por el fallecimiento de su abuelo Francisco Rocasolano, cuyo funeral estuvo fuertemente blindado por deseo de la familia, y sin duda de la propia reina, de que las imágenes de un acto luctuoso no se filtrasen a los medios preservándose así los sentimientos más íntimos de una familia que no forma parte del entramado institucional.

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Pero fuese cual fuese el incógnito destino de los reyes, del que sin embargo si quisiéramos saber porque a mayor transparencia mayor normalidad, parece que don Felipe y doña Letizia han regresado a sus actividades oficiales con energías renovadas, pues los medios de prensa internacional ya han seguido muy de cerca la actividades de ella, que continúa gozando de una excelente imagen personal fuera de nuestras fronteras, mientras que él nos ha regalado una imagen más fresca y más juvenil. Un rey bronceado, descansado, ahora sin barba, ligeramente más delgado, y con un excelente aspecto que parece preparado para lo que se anuncia como un complicado año tanto en la vertiente política como en el ámbito institucional y de representación internacional. Sobre la mesa un nuevo viaje a los Estados Unidos en próximos días que coincidirá con el cumpleaños de doña Letizia, para posteriormente encarar los resultados de las espinosas elecciones catalanas (tema particularmente sensible para la corona y para toda la familia real), con las elecciones generales en el horizonte. Sin olvidar que sería más que esperable que durante este nuevo curso los reyes tengan que reemprender su ronda de visitas a países europeos y, en particular, a las monarquías a las que aún no han viajado para hacer las presentaciones formales propias de todo comienzo de reinado, además de la más que esperada visita a la corte británica en la que doña Letizia será finalmente presentada a la reina Isabel, que en este meses se convertirá en la soberana de reinado más largo en toda la historia de Inglaterra.

Una semana apretada para don Felipe y más ligera para doña Letizia

Por el momento la semana se inicia con una apretada agenda para don Felipe, pero mucho más ligera para doña Letizia, que apenas tiene actos oficiales previstos sin duda a causa del comienzo del curso escolar para doña Leonor y doña Sofía de quienes siempre le gusta ocuparse personalmente. Una semana llena de audiencias a grupos de militares y miembros del Ejército pues recibirá a un grupo de coroneles de las Fuerzas Armadas, a una comisión del Observatorio Militar, al servicio de Cría Caballar del Ejército, y a una comisión de la asociación castrense “Bernardo de Gálvez y Gallardo, conde de Gálvez”, además de que tendrá que presidir la apertura del Año Judicial.

Y mientras la nave va, la figura de don Juan Carlos parece ir desapareciendo del imaginario popular que cada vez lo percibe más lejos sin que alcancemos a poder percibir cuál es su sentir, al tiempo que es esperable que doña Sofía, también relegada a una obligada posición de perfil más bajo, continúe dando todo el apoyo que le sea posible a don Felipe a escasos meses del temido juicio que llevará a doña Cristina al banquillo de los acusados en los tribunales de Palma.

Ricardo Mateos

ricardomateos@extraconfidencial.com