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Casa real mantiene su mutismo habitual y aún es una incógnita que sucederá ese día tan especial para don Felipe y doña Letizia

Diez años de matrimonio de los príncipes de Asturias: “Habrá nuevo material documental antiguo, pero aún no sabemos si se facilitarán fotografías nuevas”, según Zarzuela

Mayo 18, 2014

Atrás quedan diez años de desgaste, de situaciones trágicas, de críticas feroces dirigidas a la princesa y de rumores de crisis en la pareja
Aún se recuerda aquella impresionante aparición de doña Letizia que, fascinante, nos hizo depositar en ella grandes esperanzas. “Ella será un gran aporte”, le decíamos nosotros hace unos años a un amigo de don Juan Carlos, que, sin duda más escéptico que nosotros, nos comentaba “eso mismo me decía Rubalcaba hace unos días”
 

El rey ha vuelto a crear otra hornada de nuevos títulos nobiliarios entre los que se encuentra el condado de Gisbert, que ha recaído sobre esa fiel servidora de la Casa que ha sido y es Carmen Iglesias y el también vitalicio marquesado de Crémenes concedido al empresario David Álvarez, fundador del Grupo Eulen


A tres días del décimo aniversario del matrimonio de los príncipes de Asturias, la pregunta en el aire es qué sucederá ese día, si sucede algo, tan importante en la vida de los príncipes tras una década de matrimonio a sus espaldas en la que no ha faltado de nada. ¿Habrá nuevas fotografías oficiales?, ¿nos sorprenderán con alguna entrevista o algún posado? Como suele suceder, en el gabinete de prensa de Zarzuela no saben o no informan pues hace tan solo un par de días nuestro amable interlocutor mantenía la incógnita afirmando “habrá nuevo material documental antiguo, pero aún no sabemos si se facilitarán fotografías nuevas”.

Y como es natural todo son cábalas, pues si algunos quisieran ver publicada una entrevista con los príncipes -aunque sea a través de los canales más oficiales-, otros preferirían nuevas fotografías distendidas de la familia de los herederos, y otros desearían algunas fotos oficiales más “comme il faut” con don Felipe y doña Letizia engalanados (tiara incluida), de acuerdo a su alta naturaleza representativa. Pero la opacidad que parece rodear a la familia real genera inconvenientes comparaciones con la actitud de la abierta corte danesa en la que los príncipes herederos Federico y Mary también celebran en estos días su décimo aniversario generando grandes expresiones de afecto en los foros de la red. Los príncipes de daneses no paran de prodigarse ante el público sin ahorrar esos encuentros a los mayores de sus cuatro hijos, acaban de concluir un exitoso viaje de estado a Polonia, y ya nos han regalado con sus nuevas fotos de familia que transmiten un claro ambiente de calma y de distensión en una pareja particularmente bien avenida. 
 
Rubalcaba al Rey: Ella será un gran aporte
 
La boda de estos príncipes daneses nos trae al recuerdo aquella impresionante aparición de doña Letizia que, fascinante, nos hizo depositar en ella grandes esperanzas. “Ella será un gran aporte”, le decíamos nosotros hace unos años a un amigo de don Juan Carlos, que sin duda más escéptico que nosotros nos comentaba “eso mismo me decía Rubalcaba hace unos días”. Pero atrás quedan diez años de desgaste, de situaciones trágicas, de críticas feroces dirigidas a la princesa, de rumores de crisis en la pareja, y de un gran esfuerzo por dirigir la nave de la corona en los años más duros y más difíciles de la historia reciente de nuestra dinastía.
 
Pocos han sido los ataques al príncipe en estos años, pero la actitud de ciertos colectivos (la nobleza, los círculos del poder), para con la princesa ha sido singularmente hostil uniéndose a ello el clima general de crisis de la imagen de las personas reales que don Juan Carlos y doña Sofía, bien entrenados en aquellos años en los que a decir de la reina “no éramos nadie”, saben manejar mucho mejor pues fueron muchas las situaciones duras que ellos tuvieron que encarar en los años 60. De ahí la actitud de “no comment” general del palacio de la Zarzuela, que, si bien aumenta la sensación de opacidad, también evita la posibilidad de enredarse en ciertos pantanales.
 
Nueva hornada de títulos nobiliarios del rey Juan Carlos
 
Por otra parte, parece claro que doña Letizia maneja mucho mejor las cuestiones prácticas y de gestión (lo que hay que hacer en el día a día), que las más complejas tareas simbólicas de representación cuyo sentido quizá no ha terminado de comprender ya sea por propia resistencia o por falta de una explicación suficiente. Y, de forma lógica, eso dificulta lo que debería de ser su trato habitual con los pares con los que ahora le toca convivir, que es ese ámbito de la realeza y de la alta aristocracia internacional que es un entorno complicado y lleno de tics particulares que nunca está exento de un cierto snobismo de clase que sin duda no se lo pone las cosas fáciles. Así, mientras muchos esperan un golpe de efecto que quizá no se producirá, al igual que no se produjo ninguno en el 50 aniversario de la boda de los reyes, “la Casa” continúa su marcha en base a sus propios criterios esperando la llegada de tiempos mejores y don Juan Carlos y doña Sofía se esmeran por recuperar el crédito perdido sin detenerse en las cosas pequeñas.
 
Y el rey ha vuelto a crear otra hornada de nuevos títulos nobiliarios entre los que se encuentra el condado de Gisbert, que ha recaído sobre esa fiel servidora de la Casa que ha sido y es Carmen Iglesias. Nada sorprende en que tarde o temprano Carmen Iglesias haya sido elevada a la nobleza, pero sí sorprende que, probablemente a petición suya, su flamante condado sea meramente vitalicio y no hereditario sin que sepamos tampoco por qué ella ha querido que la denominación de su título sea “Gisbert” (nada pueden aclararnos en Zarzuela sobre ello), y no esa fórmula cada vez más habitual de denominar el título por el apellido del concesionario como se hizo con Vicente del Bosque.
 
No es habitual en don Juan Carlos el conceder títulos vitalicios, pero en esta nueva entrega también es vitalicio el marquesado de Crémenes concedido al empresario David Álvarez que es fundador del Grupo Eulen, lo cual nos podría hacer pensar en que el rey se acerca al sistema de concesión de títulos y mercedes de la corona británica, que es muy generosa en las nuevas concesiones pero que desde hace ya algunos años se ha vuelto muy restrictiva en la creación de títulos hereditarios.
 
Ricardo Mateos