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El duro golpe que marcó su relación tras la ruptura

Diego Gómez nunca perdonará a Isabel Pantoja

Junio 13, 2010

A Diego Gómez nunca se le borrará la actitud fría y distante que Isabel Pantoja adoptó en uno de los peores momentos de su vida.

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Su sepulcral silencio siempre fue atractivo. Guardaba las distancias con la prensa. Miraba con discreción. Sonreía cuando le increpaban sobre su relación con la tonadillera. Diego Gómez prefirió pasar desapercibido. Como si la vida misma le hubiera arrancado de cuajo aquel romance que le catapultó a una fama tan repentina como efímera. Nunca quiso sacar partido a sus peludos besos con la Pantoja. Rechazó y renegó con altivez. Ni siquiera cayó en la tentación cuando le ofrecieron dos cientos mil euros por una interviú monográfica. Prefirió guardarse para sí, los momentos difíciles, las marcadas ausencias y las angustias. Hasta hoy. El próximo martes, Diego romperá su silencio en el programa ‘Enemigos íntimos’ que Telecinco programará en horario de máxima audiencias. Isabel no sabe dónde meterse. Está que trina. Preocupada, desasosegada y descangalla. Era lo último que se imaginaba. Y busca consuelos en esos amigos que aparecen y desaparecen. Habla por los codos y reparte estopa a propios y a extraños, ante la pleitesía de los que la veneran como a una Virgen. Niña Isabel no entiende el motivo por el que la sombra del pasado es, en su caso, tan alargada. Han pasado más de ocho años desde que escribió el punto y final a su historia de amor con él y está asustada ante lo que pueda contar. Y no es de extrañar, pues ésta promete ser una de las entrevistas más seguidas de todos los tiempos. Y más conociendo que Diego va a desvelar aspectos, todavía desconocidos, de la fortísima personalidad de la cantante: “no es fácil en ninguno de los sentidos”, dice en una de las pre entrevistas que se emitirán durante el macro espacio conducido por Santi Acosta. Pantoja tiene mucho de lo que preocuparse. Son muchos los episodios turbios, quizás polémicos, que vivieron juntos. Muchas las preguntas que se hicieron mutuamente cuando su relación naufragaba lentamente. Mucha la marea que se alzó en una de sus últimas crisis y que, a buen seguro, Diego contará diligentemente. Espera no defraudar.
 
Olvidará pero no perdonará
 
Diego es un hombre de marcada personalidad. Claro en asuntos profesionales, y frágil –incluso quebradizo-  en lo sentimental. Amante de la soledad. Y muy familiar. Por eso, quizás, jamás podrá perdonar la actitud de Isabel Pantoja en uno de los momentos más difíciles de su vida: la muerte de uno de sus progenitores. Aquel repentino adiós le sirvió para saber con quién podía contar. Una Isabel tremendamente descortés no mostró ni un ápice de recogimiento ante tan dura estocada de la vida. Inolvidable será su ausencia en el funeral y tanatorio, pero más lo será la llamada de apoyo y cordialidad que nunca realizó. Diego todavía sigue sin entender cómo su ex novia pudo actuar de una manera tan fría y distante. Isabel hizo caso omiso a quienes le aconsejaron firmemente que le diera el pésame y le transmitiera su fuerza y compañía. Él, prefiere olvidar.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)