Menú Portada
Con el fin de obtener liquidez para su Grupo de empresas

Díaz Ferrán comerció ilegalmente con tres amarres del Puerto de Mahón

Marzo 16, 2011
pq_925_Diaz-Ferran.jpg

El ex presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, comerció supuestamente de forma ilegal con tres amarres del antiguo Club Marítimo de Mahón para hacer frente a deudas de Viajes Marsans como ha adelantado la Gaceta Náutica. El  4 de noviembre de 2010 el ex consejero delegado de la empresa Trapsa Yates, José Manuel Domínguez, reveló a los Policías que investigan el caso de corrupción denominado Mar Blau -en el que han sido imputados, entre otros, el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Francesc Triay (PSOE), su antecesor, Joan Verger (PP), y el director de este organismo, Angel Matías, por supuesto amaño de concursos-, que Díaz Ferrán, dueño de Trapsa Yates, le llamó para decirle que vendiera tres amarres “porque necesitaba liquidez” para el grupo de empresas Marsans, a pesar de que dicha operación esta prohibida en el concurso público por el que Trapsa se adjudicó la explotación del Marítimo de Mahón.

Domínguez afirma que se opuso a la citada cesión por entender que era ilegal e imposible de darle forma jurídica sin incumplir el concurso, pero añade que Díaz Ferrán insistió en llevarla a cabo. Los tres puestos de atraque fueron adquiridos por la empresa Autotrade Selection, S.L., por 600.000 euros.  Al parecer, el que fuera máximo responsable de los empresarios españoles comentó ante el Juez en su declaración que la cesión es legal y que de hecho hizo otra similar en Ibiza con otros cuatro amarres. Sus dos principales directivos en Trapsa lo calificaron de barbaridad.

Filtración de documento a cambio de dinero

La operación denunciada por Domínguez quedó plasmada en un contrato firmado por Gerardo Díaz Ferrán y Miguel Angel Martín Borau, en nombre de Autotrade Selection. En este documento Trapsa Yates se comprometió a otorgar escritura pública para el uso de los amarres si no era capaz de reintegrar los 600.000 euros a Autotrade en un plazo de 60 días. Los amarres, por tanto, fueron cedidos como garantía de un préstamo. El 3 de noviembre de 2010, Trapsa Yates no había devuelto el préstamo. El yate del  apoderado de Autotrade, José Antonio Rueda, “Alegría”, ocupa uno de los tres amarres cedidos como garantía.

Domínguez fue despedido de Trapsa Yates cuando el grupo Marsans empezó a desmoronarse. Tras su salida de la empresa quiso filtrar el documento del contrato de cesión al antiguo presidente del Club Marítimo de Mahón, Luis Barca, a cambio de una cantidad de dinero no precisada. La Policía tiene en su poder una grabación telefónica en la que ambos acuerdan negociar el precio de la información que compromete a Díaz Ferrán.

En el transcurso de la conversación, Domínguez ofrece a su interlocutor otro documento “de regalo”: una diligencia de un Juzgado de Madrid en la que se anunciaría el embargo del 99% de las acciones de Trapsa Yates.

Diego Feliú