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Día del ascenso en globo

Enero 9, 2014

La verdad sea dicha, no sé si es el mejor día para meterse en un canasto o barquilla y moverte por el aires con el frío que pela en EE.UU. Donde el vórtice polar, la bolsa de aire frío, ha dejado más de una veintena de muertos, 5.000 millones de dólares en pérdidas, 187 millones de personas afectadas y temperaturas mínimas que han batido todos los records desde finales del siglo XVIII con valores de 18 a 20 grados bajo cero en Central Park, Filadelfia o Minnesota. Y donde la sensación térmica ha bajado de los 50 negativos en localidades como Chicago. Menos mal que la situación irá mejorando a lo largo de la semana.

Y claro si a estas criaturas les contamos que en España estamos rondando los 25 grados en Motril, Granada, que llevan todas la navidades sin apearse de los 20 grados en las costa mediterránea y que en el aeropuerto de Bilbao, superaron ayer los 22 grados, gracias a los vientos del suroeste, no es de extrañar, que en breve nos den la noticia de que la familia Obama traslada las oficinas de la Casa Blanca, más blanca que nunca, estos días a Canarias.  

Nada les iba a importar la alerta naranja decretada este día en las Islas Afortunadas, donde se prevén fuertes lluvias, 30 litros en 1 hora en La Palma, El Hierro o La Gomera. Unas tormentas que se extenderán al norte de Tenerife y que pueden ser en forma de nieve a partir de los 1.800 metros. Temporal que irá acompañado de fuerte viento del noroeste en las islas más occidentales. Se altera la mar en Canarias y se van calmando la situación por el noroeste y el cantábrico, tras “zamparse” a una familia en Valdoviño, Coruña, como nota luctuosa, pero que nos ha regalado imagines inolvidables como los surfistas de Olarra en Vizcaya donde cogieron una ola de 20 metros. Jueves 9 de enero y solo quedan algunas lluvias en Galicia, oeste de Asturias, León o Zamora, pero de carácter débil. El resto seguirá disfrutando de nubes medias y altas y de cielos despejados, en cuanto las neblinas levanten en las costas catalanas y el alto Ebro.

Las lluvia de estos primeros días de enero han servido para que los embalses de toda España se recuperen, ganen más de 3.5 puntos y alcancen un fantástico 70.5 % de ocupación.

“Enero caliente, trae el diablo en el vientre”.