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Después del desencuentro con Vicente del Bosque, Casillas va camino del peor final de carrera posible

Julio 4, 2016
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Un mal final puede arruinar la mejor de las historias. Incluso cuando hablamos de una leyenda viva -como es Iker Casillas– la selectiva memoria humana tiende a quedarse con lo acaecido en los últimos años, relegando a un segundo plano el grueso de la carrera. Iker, chico de orígenes humildes y paradigma sempiterno del ‘no hay nada imposible’, ha sido abandonado por la buena estrella que siempre le acompañó. Ahora se enfrenta a un funesto desenlace.

Criticado hasta por Vicente del Bosque

Cómo debió ser la cosa para que un hombre como Vicente del Bosque (el que llevó la mano izquierda a un plano estratosférico), haya estallado ante los medios de comunicación para airear sus trapos sucios con Iker en esta Eurocopa. La noticia era que el salmantino -en un acto de coherencia y valentía acorde a su currículum- le había comunicado a Villar su decisión de abandonar el barco de la selección. Pero la entrevista que el reputado entrenador concedió a ‘El Larguero’ de la ‘Cadena SER’ (el último de José Ramón de la Morena) dinamitó los medios en otro sentido. Del Bosque afeó el comportamiento de Casillas con el cuerpo técnico e incluso fue más allá: “Es al único al que no le he mandado un mensaje”. La transición dulce se amargó casi al final.

Si nos atenemos a la versión del ya ex seleccionador, los gestos de implicación de Iker Casillas durante los partidos del combinado nacional tenían el único objetivo de agradar a la afición. Según lo expuesto por Vicente del Bosque, el cancerbero del Oporto no aceptó su suplencia y prácticamente no se hablaba con el cuerpo técnico. Es de suponer que Casillas daba por hecho que nadie contaría esto en público, al menos no el propio entrenador.

No obstante, también cabe la posibilidad de que Vicente del Bosque haya actuado así porque ahora mismo Iker, no nos engañemos, es el rival más débil. Comenzó por callar en su áspera guerra con José Mourinho, no levantó la voz después de su fea salida del Real Madrid y, en los últimos meses, se ha limitado a responder a algún usuario anónimo en las redes sociales. Progresivamente, Casillas se ha ido transformando en blanco fácil. Carente de defensores con verdadero peso, el portero va camino de despedirse del mundo del fútbol por la puerta de atrás.

Antecedentes con Vicente del Bosque

El 16 de junio de 2002 fue unos de los días más trascendentes en la carrera de Casillas. El Real Madrid jugaba la final de la Champions frente al Bayer Leverkusen en Glasgow y César, por entonces el titular, cayó lesionado. El mostoleño cortó las mangas de su camiseta, saltó al terreno de juego y salvó a su equipo del empate germano. Fue ese el momento en el que se instaló, para siempre, en la cúspide del fútbol mundial.

Pero esas temporadas no estaban siendo sencillas para el por entonces casi imberbe futbolista. Vicente del Bosque probó con él en varias ocasiones, pero finalmente se decantó por la veteranía de César. Iker reconoció tiempo después que fueron “los peores años de su vida”. Cuesta tomar en serio tal aseveración teniendo en cuenta que el portero tenía por aquel entonces 21 años y que estaba disputando el puesto de titular en el Real Madrid. Definitivamente, no parece que Iker sea un buen suplente.

Quizás fue ahí cuando Del Bosque vio la otra cara del portero, justificada tal vez por su juventud. Ahora, con la madurez alcanzada hace tiempo y con las ideas bien colocadas en su cabeza, la historia se ha podido repetir. Eso sí, tampoco esta parece la forma más elegante de solucionar un conflicto por parte del veterano técnico.

Del olimpo de los dioses al infierno

Desde que se iniciara la cruenta batalla con José Mourinho -se puede decir que todo comenzó con la llamada de Iker a Xavi en agosto de 2011- la carrera de Casillas ha sufrido un desgaste de dimensiones extraordinarias. Ha sido una dura y rápida caída que parece no haber terminado. Sea como fuere, quien culpa al técnico portugués de todos los males del portero, vive en una realidad paralela. ‘Mou’ se fue del Madrid en 2013 y las cosas no han mejorado ni un ápice para el veterano guardameta: huérfano de su segunda madre (la diosa Fortuna) y con las limitaciones físicas propias de la edad, su nivel ha descendido ostensiblemente. Algunas de sus declaraciones no han ayudado a limpiar su imagen. “Nunca me ha hecho falta machacarme en el gimnasio para mantener este nivel”. Esta afirmación se convirtió en falacia al poco tiempo.

Iker Casillas (35 años) está vagando por un desierto desde hace tiempo. Cuestionado en un club que no está en el Top europeo -el Oporto-, a punto de abandonar la selección con el recuerdo del fiasco del Mundial de Brasil presente y enemistado con varios de los entrenadores con los que ha compartido vestuario en los últimos tiempos, su final se antoja triste. El ‘Santo’ que se convirtió en ‘Angel Caído’.

¿Continuará?

Las últimas informaciones apuntan la posibilidad de que Iker Casillas no deje la selección y espere al primer movimiento del nuevo seleccionador. Además, en las últimas horas uno de sus ex compañeros, Carles Puyol, le ha mostrado -tibiamente- su apoyo. Sea Caparrós, Jémez, Valverde o cualquier otro el que ocupe el banquillo del combinado nacional, el ‘caso Casillas’ será su primer gran reto. La Federación Española, muy unida a Del Bosque desde hace años, podría incluso aconsejarle al nuevo técnico que no lleve al ahora portero del Oporto. Desde luego, el Mundial de Rusia de 2018 se antoja una quimera para Casillas. Lo lógico sería que éste hubiera sido el último capítulo de Iker con España. Un final gris.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99