Menú Portada
Los incumplimientos de la ley por parte de la Federación Española de Fútbol son más flagrantes que los del referéndum vasco

Del lehendakari Ibarretxe al presidente Villar

Junio 2, 2008

Se dice que las comparaciones son odiosas. Es posible, pero también es posible que las comparaciones nos ayuden a entender cosas que de otra manera nos pasan desapercibidas. El lehendakari vasco, el señor Ibarretxe, tiene metido entre ceja y ceja –y nunca mejor dicho- llevar a cabo un referéndum en el País Vasco. ¡Pues muy bien! No sabemos qué es lo que va a consultar y, sin embargo ya estamos poniendo el grito en el cielo.

pq__Jaime_Lissavetzky_Angel_Maria_Villar.jpg

Que si es ilegal, ¿qué norma jurídica incumple? Desde luego, no la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre Regulación de las Distintas Modalidades de Referéndum, puesto que esta Ley, se refiere a las consultas a nivel nacional y, hasta donde yo sé, Ibarretxe, se está refiriendo a una consulta al pueblo vasco. Que si es contrario a la Constitución ¿Qué Constitución? ¿A la española de 1978? Lo siento pero no estoy totalmente de acuerdo, el artículo 92 de la C.E. se refiere al referéndum consultivo de todos los ciudadanos y, tengo entendido que Ibarretxe, –como no podría ser de otra manera- va a consultar a su pueblo, el pueblo Vasco. Otra cosa es la pregunta que se haga y, sobre todo cómo se formule. Los abogados decimos que nunca debemos preguntar si no conocemos la respuesta. Otro inconveniente que tiene preguntar es que estás obligado a escuchar lo que te digan y, como suele decirse, el que pregunta lo que no debe, escucha lo que no quiere. Con su pan se lo coma.
Como introducción al tema de mi artículo estimo que ya es suficiente. Simplemente añadir algo que es obvio: por parte de determinados medios, se está demonizando al lehendakari vasco por algo que aún no ha hecho y que no sabemos cómo lo hará y, sin embargo, nadie, absolutamente nadie salió en defensa de la Soberanía Nacional cuando un señor suizo de cuyo nombre no quiero acordarme, presidente de la FIFA, se atrevió a atacar ni más ni menos que a la base de nuestra democracia: a nuestro Estado de Derecho. Ridiculizó y metió en cintura a uno de los poderes del Estado: el poder Ejecutivo. Les recuerdo que los poderes del Estado emanan del pueblo, en el que reside la Soberanía Nacional… No pasó Nada.
Está claro que lo que el lehendakari vasco pretende –y por ello se le está demonizando- con su ansiada consulta, que por cierto aún no la ha llevado a efecto, es, en opinión de algunos -que no la mía- contrario a lo que establece el artículo 129. 1. 32ª de la Constitución y a la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre Regulación de las Distintas Modalidades de Referéndum que lo desarrolla. Insisto, por ello se le está demonizando.

Las flagrantes violaciones de la RFEF

Lo que el señor Villar sí ha hecho, al aprobar en su Asamblea la aplicación de la circular 36 de la RFEF, dada en Las Rozas el día 31 de enero de 2008, constituye una flagrante violación del artículo 148.1.19ª de la Constitución, desarrollado por las distintas Leyes Orgánicas que han aprobados los diferentes Estatutos de Autonomía. Pocos medios de comunicación, por no decir ninguno, se ha pronunciado en contra de tal “descalabro” o aberración jurídica o, lo que es igual: no pasa nada.
Otros de los acuerdos tomados en la Asamblea de la RFEF en fecha 3 de marzo, como el de eliminar la competencia que tiene el CSD de ratificar los tomados en la misma, para la validez de aquellos, es absolutamente contrario a la Ley 10/1990 del Deporte, es absolutamente contrario al RD. 1835/1991, de 20 de diciembre sobre Federaciones Deportivas Españolas, así como a los propios Estatutos de la RFEF. No pasa nada.
Claro que si por incumplir la Constitución, si por desposeer de competencias a las Comunidades Autónomas, si por violar tanto la Ley del Deporte como el Decreto de Federaciones, si por ir en contra de sus propios Estatutos, no pasa nada, si por incumplir sentencias judiciales respecto de la “Ciudad del Fútbol”, hasta el punto que ha debido de ser el grupo de oposición del Ayuntamiento de Las Rozas quien proceda al cumplimiento del Auto del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección Segunda, ante la pasividad del Ayuntamiento, no pasa nada, ¿qué importancia tiene no cumplir con una Orden Ministerial? Ninguna.
Señor Ibarretxe, lo suyo es pura mala suerte, Vd no va a tener en frente a un defensa central blando, estilo, Jaime Lissavetzky, ni a los medios callados. Vd. se encuentra con centrales tipo Benito, Gallego, Ovejero… ¡menuda papeleta le espera! Lástima no hubiere sido nombrado el señor Jaime Lissavetzky, ministro del ramo. Claro que si Vd hubiere amenazado con impedir que España hubiere ido a la eurocopa…

Germán Rodríguez Guisado