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Un poquito de clase, por favor

De Kalina de Bulgaria a Miley Cyrus: ¡Cómo han sido capaces de ponerse semejantes vestidos!

Diciembre 14, 2014

Esta semana me han llamado la atención dos cosas de las revistas del corazón: una, la primera, es ya un clásico, el típico “pero, ¿qué se ha puesto? ¡Qué horrendo el modelis! ¿De dónde lo ha sacado?” Más o menos. Y la segunda, ¿cómo podría resumirlo? Ya sé, sería algo así como: “¡Jo, qué bien me lo he pasado hoy con ropa que nunca llevaría! ¡Me ha encantado disfrazarme de… hortera!”


¿Por cuál empiezo? A ver. No sé. Tic, tac, tic, tac… Ya. Vámonos a Sevilla, a la fiesta del SICAB, al Salón Internacional del Caballo. Allí hemos visto, porque no nos ha quedado más remedio, a la princesa Kalina de Bulgaria y a Kitín Muñoz, su marido, disfrutando de la ciudad hispalense y de los equinos.

¿Por qué ha tenido que elegir precisamente ese atuendo?

Pues la verdad es que no tengo nada más que decir de Kalina. El subtítulo lo dice todo. Es que no sé cómo definir lo que lleva. Pero ¿qué luce? Un disgusto todo, el vestido tipo amazona, aunque lo mismo es un mono corto y ¿qué me dice de lo que lleva encima? Repito, lo siento pero me he quedado sin palabras. Claro, que tampoco las tengo para el tocado o lo que lleve en el pelo ni para las gafas. Y ya, puestos a criticar, el marido podría haber elegido otros zapatos.

Y, ¿qué contar de Miley Cyrus? La chica de plata la denomina Lecturas. Se fue a casa sin cambiarse después de actuar en un concierto, donde se fumó un cigarrillo de marihuana sobre el escenario. Se puso unos shorts sobre unas medias plateadas, unos boogies negros de tachuelas también plateadas, dos círculos, again plateados que le tapaban los pezones y una peluca, también color plata. Así y “nunca sin mi Chanel” salió del teatro rumbo a… no sabemos. Eso sí, nadie podrá decir que no iba conjuntada.

Otra cantante y otro concierto. En este caso nos situamos en Nueva York. Asistimos al festival de pop latino “Amar a Nuestra Música”, celebrado en el Nassau Coliseum. Y allí no nos queda más remedio que ver a Shaila Dúrcal, con un look que define la revista como “muy cañero”. Digo yo que será por las tachuelas en los hombros o por los leggins rotos. No, no, no, no. Seguro que por el moño de bailarina.

Fíjense y no se pierdan a Julian Schnabel, reconocido pintor afincado en Nueva York y director de la película Antes que anochezca. Con gafas de sol, camisa de pijama con botones a punto de estallar y chaqueta blanca con hombreras, así de esta guisa, apareció sentado al lado de Corinna en la prestigiosa feria de arte Art Basel, en Miami.

Termino ya con Semana, que esta semana me está dando demasiado juego. A “María Patiño (…) la vimos junto a su pareja (…) con quien suele salir a correr por el madrileño parque de El Retiro”. Varias cosas: ¿han probado a correr con bolso, con abrigo y con una botella de litro y medio? Prueben y me cuentan.

Hoy visto de incognito y así nadie me conoce

¡Genial! “Carlota, princesa rapera” reza Semana. Muy divertida, más sonriente que nunca apareció vestida de rapera y pintada como una choni en la tradicional competición de disfraces del Gucci Masters de Paris.

Siguiente página, y en fotos exclusivas de la misma revista, vemos a “Letizia, comida de Navidad con su equipo”. Salió a cenar o a comer con su “compañeros de trabajo” con vaqueros boyfriend, zapatos Oxford y cazadora de doble faz. Es curioso ella iba con vaqueros rotos y el resto con corbata y chaqueta.

Mamen Rodríguez
@mamenrs