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David Bustamante triunfó en Madrid

Abril 20, 2010

No debería quejarse porque la vida le sonríe sobremanera. A sus éxitos personales se unen los profesionales que estos días le llevan por media España.

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Es un ídolo de masas. Hace casi diez años que se subió por primera vez a un escenario. Por aquel entonces, David Bustamante contaba diecinueve primaveras. Era todo un desconocido, pero pronto consiguió cautivar a toda una audiencia que seguía con pasión todas sus actuaciones musicales. Tocó el cielo con la punta de los dedos y ahí sigue, amarrado al éxito profesional y personal. Suma y sigue. Hace menos de un mes que sacó al mercado su álbum ‘A contracorriente’ y ya es disco de oro. Se lo merece. Y no sólo porque es de los pocos triunfitos que conserva el talante luchador, sino porque en las distancias cortas es igual de llano, simplón y cercano que como aparenta en televisión. Ese es uno de sus grandes atractivos. Y él lo sabe. Y lo explota con cautela. Es sabio hasta para eso. Y es importante ahora que empieza a cerrar fechas para la gira que le llevará a recorrer media España. Todas sus galas por teatros y estadios están siendo un éxito. No quedan localidades prácticamente para ninguna actuación. Por eso hay quien ya ha comprado entradas para toda la temporada. Es el caso del club de fans oficial del cántabro que lo siguen allí donde esté. Es uno de esos clubs sensatos, con carisma y sin nada de violencia. Dista mucho del de otros triunfitos enervados y de falsas estrellas del pop. Los que siguen a Bustamante pueden alardear de no haberse metido en líos y proyectar todo menos falta de respeto y animadversión hacia los extraños. Lo demuestran en cada ocasión. Como la pasada noche.
 
Acompañado de su familia
 
El teatro Lope de Vega de Madrid se vino abajo. Ovaciones cerradas en cada una de las canciones que interpretó a lo largo de la noche. Al grito de “artista tú sí que eres”, seguidores de varias generaciones entonaban las letras más famosas de su repertorio. Bustamante brilló por sí solo. Su voz sigue siendo la misma, pero su cuerpo, limpio, torneado y muy sensual acaparó todo tipo de comentarios. Hubo más de una que susurró sus deseos más lúbricos. Es lo que tiene ser una de las estrellas más importantes del panorama musical. David se entrega al máximo en sus conciertos. De hecho, no dudó en demostrar al público madrileño que sigue locamente enamorado de su mujer Paula Echevarría, quien ocupó una de las butacas de la platea. Por un momento, David parecía estar cantándole solo a ella. Emocionó todas las ocasiones en las que se acercó al borde del escenario y se dirigió a su mujer para demostrarle su cariño. No menos emotivo resultó el instante en el que interpretó un tema en honor a su hija, Daniela. Todos parecían llorosos y aplaudieron sin rubor. Más cuando cambió su camiseta blanca por una negra sin mangas que dejó al descubierto parte de su fornida anatomía. Los movimientos de cadera, que llegaron con las canciones más movidas de estos años, animaron mucho más al respetable que dejó la seriedad –si es que en algún momento hubo- y bailó con gran ánimo. Este concierto sirvió como viaje a la casi década que lleva enamorando a los melómanos.
                                                                                                                         
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)