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El modelo polaco se reencontró con la abogada Teresa Bueyes después de varios meses sin verse

Darek: “A lo mejor es el momento de escuchar a la otra parte”

Abril 25, 2008

El polaco se reencontró con la penalista Teresa Bueyes después de varios meses sin verse. Darek desfiló para Félix Ramiro y fue más que aplaudido.

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Es el hombre del momento pese a la llegada de actores de físicos más que imponentes. Darek está de moda y él lo sabe. Quizás por eso ha decidido rentabilizar una fama que sube como la espuma. El pasado jueves se subió de nuevo a las pasarelas de la mano de Félix Ramiro, un arriesgado diseñador con el que ya trabajó hace unos meses. El acto, meticulosamente organizado por un José Almansa que cuida al máximo todos los detalles, tuvo lugar en la fabulosa discoteca Shoko, situada en la calle Toledo de Madrid y con un montón de rostros conocidos entre los invitados, entre los que destacó un Joaquín Cortés algo más estirado y borde que normalmente. Lo cierto es que el polaco gana mucho atractivo en persona. Conversé con él durante unos larguísimos minutos y comprobé, in situ, cómo se lo rifan las damiselas españolas: “La verdad es que le deseo que le vaya bonito en su andadura. Yo de momento estoy callado pero si ella no hace más que decir que ya no va a hablar más de mi, a lo mejor ahora es el momento de escuchar a la otra parte y la otra versión. Yo estoy muy tranquilo y hago mi vida”. El polaco digiere las declaraciones de su ex novia con absoluta tranquilidad. Es de los que piensa que sólo el tiempo es capaz de poner a cada uno en su sitio. Quizás por eso ha optado por reanudar sus relaciones con la abogada Teresa Bueyes que presentó en su nombre trece demandas por intromisión en el honor contra diferentes medios de comunicación. Aunque el Dios polaco de la belleza le debe cerca de setenta mil euros en concepto de minutas, lo cierto es que el modelo y la letrada mantienen una envidiable relación de amistad: “Qué delgada y que guapa estás” pronunció Darek cuando se reencontró con una Teresa a la que siempre tildó de “mi ángel de la guarda”. No es de extrañar, pues Teresita fue el hombro en el que Darek se apoyó cuando le hizo falta. Por cierto, que el guapísimo polaco se tomará un respiro para disfrutar de un apasionante safari en Kenia. Se marchará en muy pocas semanas. Qué suerte.
 
En tu fiesta me colé
 
Nadie sabe y todos quieren saber qué hacía Aída Nizar entre tanta guapa de relumbrón. Ni siquiera los organizadores del evento son capaces de explicar el motivo por el que la vallisoletana de la mirada agresiva intentó colarse, una y otra vez, en los reservados de la discoteca. Allí la repudiaban como a la mismísima Cicciolina en tiempos de hedor vaginal, quizás porque sus andares de mujer fatal ya no se los cree nadie. Que se lo digan a una apetecible camarera a la que la Nizar se acercó para que le invitara a una copa: “mira maja, yo a ti no te invito a nada” le espetó con vehemencia ante su cara de asombro y vergüenza. Aída, que iba acompañada por un mozarrón entrado en carnes, fue dando tumbos por la parte inferior de la sala hasta que, una vez finalizado el desfile, le dejaron acceder durante unos minutos a la zona acordonada. Atrás quedaron los tiempos en los que la granhermana meneaba su carnoso trasero por los locales de moda de la capital. Ahora ya sólo amenaza con escribir un libelo en el que asegura que arremeterá contra todos los que le han cantado las cuarenta. ¡La reencarnación de Cervantes ya ha llegado! Me voy al psiquiatra de guardia, ahora vuelvo.
 
Por Saúl Ortiz