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Nueva e impactante relación

Dafne Fernández cambia a Carlos Bardem por un adinerado constructor

Julio 26, 2010

Saltó a las páginas rosas de la mano del hermano de Javier Bardem, pero ahora podría volver con su nueva relación sentimental. La actriz Dafne Fernández, ilusionada con un empresario.

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Dicen que el verano es la época de mayores fracasos sentimentales. La ausencia de trabajo provoca una mayor dedicación a la vida en pareja y convierte lo idílico en un auténtico martirio. Roces, enfados e incluso monumentales discusiones acaban sesgando cualquier plan de futuro. No es el caso de nuestros famosos, que aprovechan la subida de las temperaturas para conquistar nuevos corazones. Como la actriz Dafne Fernández que tiende a iniciar noviazgos en esta época del año. La mozarrona, que desde hace un tiempo parece apartada de los medios de comunicación, saltó a las portadas del papel cuché de la mano de Carlos Bardem. Con él vivió un intrigante idilio, con crisis incesantes pero con un gran apasionamiento. Fue ese el que les llevó a alargar hasta la extenuación su amor o dependencia. Pero su relación se acabó terminando. El amor se fue por la ventana, poco después de que Carlos arremetiera contra la prensa del corazón. Nos llamó terroristas, quizás porque intentó defender a su familia y le salió la jugada redonda. Con el cambio, Dafne ha salido ganando. De momento, su nuevo acompañante no parece tener intención de desgañitarse contra los medios del corazón, ni tampoco esconderse de los flashes de la prensa. Es un gran desconocido, pero tiene un gran futuro por delante. Él es Miguel Pemán, un codiciado constructor, de mediana edad y de atractivo indiscutible. Su aspecto rudo, estudiado y elegante las vuelve locas. Más lo hace su melena rubia y sus admirados abdominales.
 
Durmieron juntos en casa de él
 
Entre ellos parece haber total confianza. De hecho, hace unos días se les vio muy acaramelados en una de las zonas más visitadas de una Ibiza que ardía de calor durante la Moda Adlib.  Nadie se percató que, al contrario de todos los invitados, Dafne no se hospedó en el hotel que fletó la organización, sino que optó por marcharse a un lugar mejor: a la maravillosa mansión que Miguel tiene en la isla pitiusa. Habrá que esperar, pero me aseguran que ambos están ilusionados y esperan que su historia de amor nunca muera. ¡Ay! ¡Qué bonito!
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)