Menú Portada

Cuarenta aniversario de la muerte de Franco (y II): De Francis Franco, líder y cerebro de los negocios familiares, a la rebelde del clan, María del Mar Martínez-Bordiú Franco

Noviembre 20, 2015
francis franco

Hoy se cumplen 40 años de la muerte de Francisco Franco y a pesar del tiempo transcurrido, al menos en lo que concierne en el patrimonio, todo sigue “atado y bien atado”.  Según informo extraconfidencial.com en su edición de ayer, Francisco Franco otorgó el 20 de febrero de 1968 en el Palacio de El Pardo un testamento que asegura el futuro de sus descendientes. De hecho, aún controlan un complejo de sociedades y propiedades inmobiliarias: fincas, locales, garajes, aparcamientos, puestos de venta de alimentos en Mercamadrid, así como pizzerías, clínicas,  productoras de televisión y empresas de telecomunicaciones…. De hecho, incluso muchas de sus sociedades tienen la sede en el emblemático domicilio familiar de la calle Hermanos Bécquer, número 8, de Madrid, que todavía conservan. Todo ello con una cabeza visible, Francis Franco.

Pero Francis,  al igual que sus padres, no sólo se dedicó al ladrillo, también invirtió en adquirir garajes por todo Madrid. Hoy dispone de más de una decena en los lugares más emblemáticos de la capital de España. Una de las empresas utilizadas para ello es Comerzia SL, otra es Estacionamientos Urme SL, que cuenta con locales en las céntricas calles de Ríos Rosas y de la Princesa. También domina el concurrido Aparcamiento de la calle Atocha, número 70, y otro en el castizo barrio madrileño de Lavapiés, lugares donde prácticamente es imposible aparcar salvo para los que cotizan el parking.

Curiosamente, la empresa coruñesa Azúcar SA, dedicada a la explotación de establecimientos de comida rápida, principalmente pizzerías, está participada en un 45% por Aparcamientos Atocha 70 SA. Este dato ratifica la amalgama de sociedades de los Franco interpuestas en sectores tan dispersos como los aparcamientos y la comida. Precisamente, para su inversión en el sector alimentario Francis creó la sociedad Premohi SL, con el fin de importar y exportar productos cárnicos. En este negocio sus socios son Alfonso Cayón y Gonzalo Hinojosa, presidente y consejero delegado de la empresa Cortefiel.

De los negocios inmobiliarios a la explotación de establecimientos sanitarios

Francis Franco y Gonzalo Hinojosa llegaron también a controlar, a través de la empresa Premohi, una rentable finca ubicada en el número 40 de la céntrica calle madrileña de Preciados, un bloque con más de 150 años de antigüedad y con una clara especulación inmobiliaria. También tenían dos locales comerciales en este edificio, que fueron vendidos en abril de 2003 por tan sólo 1.200.000 euros, según declararon registralmente.

Pero además de los negocios inmobiliarios y alimentarios, las incursiones de Francis Franco se han centrado también en otro sector que, en teoría, domina por su formación académica: la explotación y gestión de establecimientos sanitarios y de laboratorios de análisis. Sus empresas en este negocio son Ficeme SL, con un patrimonio de más de cuatro millones de euros, y Centro Médico del Laser Pio XII SL. Igualmente se ha introducido en el sector de las telecomunicaciones e internet, donde, a través de la sociedad  Comercia Soluciones Integrales de Comercio Electrónico SL, tiene como representante a uno de los miembros de la familia Botín, Alfonso Botín Sanz de Sautuola y Naveda.

Los influyentes enlaces familiares

El benjamín del clan Franco, Jaime Felipe Martínez-Bordiú Franco, que nació en Madrid el 9 de julio de 1964, es abogado de profesión, una actividad que ejerce en beneficio de los negocios familiares. Es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y tiene su bufete montado en el domicilio familiar de la calle Hermanos Bécquer, de Madrid, en el que también figura su cuñado Claudio Quiroga, el marido de su hermana Arancha. Jaime también pertenece al consejo de administración de múltiples y variadas sociedades del holding familiar.

La base principal de sus negocios es la construcción y el arrendamiento de inmuebles. Llegó a comprar puestos en el Mercado Central de Pescado de Mercamadrid, que luego alquilaba. También adquirió en 1998 un piso en la calle Arzobispo Morcillo, de Madrid, por 42 millones de pesetas declarados; y se hizo con una parcela declarada inicialmente como zona rústica en el polígono de Manila, en Fuencarral (Madrid). Su información privilegiada y su relación con el poder establecido nunca han decrecido, ni siquiera en los peores momentos de la familia. Una de sus sociedades inmobiliarias, MGO Consulting, se encuentra situada a escasos metros de la sede nacional del Partido Popular, en la calle Génova, de Madrid. Y en otra, Urme SA, llegó a figurar como secretario el que fuera presidente de Caja Madrid, el jiennense Miguel Blesa, amigo personal del ex presidente del Gobierno y hoy presidente de honor del Partido Popular, José María Aznar.

Los enlaces familiares de los Franco tampoco han dado, en general, mal resultado. Así, María de la O Martínez-Bordiú Franco, más conocida por Mariola, se casó el 14 de marzo de 1974 en El Pardo con Rafael Ardid Villoslada (Madrid, 1947), licenciado en Ciencias Políticas y abogado dedicado a los negocios inmobiliarios, a través de la empresa familiar Cofivisa que construyó la urbanización El Encinar de los Reyes. Es también presidente de la empresa Renta Inmobiliaria Cidra SA. El matrimonio vive en la lujosa Urbanización Monte Príncipe, en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Mariola figura hoy como consejera en CM 16 S.L. (“explotación de hoteles”), y de Domarma 3 S.L., relacionada con el sector hotelero.

La rebelde del clan, María del Mar Martínez-Bordiú Franco

Dicen que la integrante del clan menos interesada en los negocios familiares es María del Mar Martínez-Bordiú Franco, conocida entre sus amigos por Merry, que nació en Madrid en 1956. Es la cuarta hija de los marqueses de Villaverde y la más rebelde de la familia. Es la hippie de los Franco, aunque figura en la empresa MarletMakai S.L. dedicada a la “promoción, construcción y arrendamiento de todo tipo de inmuebles”, de la que su hermana María Aranzazu, otra de las menos conocidas, es apoderada.

Quién también vivió una época movida, de hippy y revolucionario, fue el quinto de los nietos del General Franco, José Cristóbal Martínez-Bordiú Franco, que nació en Madrid en 1958. Aunque inició los estudios de arquitectura, los abandonó para hacer la carrera militar, consiguiendo la graduación de teniente de infantería en 1979. Tres años después abandonó el Ejército español para iniciar una nueva vida. En 1984 comenzó a salir con la presentadora y modelo, María José Toledo López, integrante de una modesta familia de Las Palmas de Gran Canaria, donde se conocieron.  La pareja se casó por lo civil el 23 de octubre de 1984 en un juzgado de Manhattan, en Nueva York, ciudad en la que vivieron los tres primeros años del matrimonio. A su regreso a España, el matrimonio fijó su residencia en la finca de Valdefuentes, donde Cristóbal ha explotado un picadero con el nombre de “Cercano Oeste”.  Allí también se ubica otra de sus empresas, Joran Producciones SL, dedicada a la producción y programación de campañas publicitarias y promocionales. En ella aparece como accionista su primer hijo, Daniel Martínez-Bordiú Toledo. Su otro hijo se llama Diego y nació en 1998.

Juan Luis Galiacho

jlgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho