Menú Portada
Fuentes de la casa real española aseguran que esas cuestiones pertenecen al ámbito de lo estrictamente privado

Críticas al rey de Bélgica por sus vacaciones en la India, mientras Zarzuela no informa sobre un posible viaje privado de don Felipe VI y doña Letizia

Diciembre 30, 2014

Entre tanto, en España los reyes Felipe y Letizia han pasado la primera parte de las fiestas en compañía de la familia de la reina, y don Juan Carlos y doña Sofía han permanecido en Zarzuela compartiendo juntos la cena de Nochebuena organizada por la infanta doña Pilar en su casa

pq__Reyes-de-Belgica.jpg

Todos los foros coinciden en el mayor nivel de compromiso y de profundidad del mensaje navideño de don Felipe VI en comparación con el de sus correligionarios europeos. Todos ellos, como en el caso español, dejaron grabados sus mensajes antes de comenzar sus vacaciones con la reina Isabel de Inglaterra haciendo alusión a la amenaza del ébola y a las celebraciones por el centenario de la Primera Guerra Mundial; el rey Carlos Gustavo de Suecia recordando el X aniversario del gran tsunami y haciendo referencia a los acontecimientos en su familia, o el rey Felipe de Bélgica llevando la atención a los grandes desafíos de nuestro tiempo, apelando a las “fuerzas positivas” de la sociedad, y dando un enorme espacio en sus discurso a recordar con afecto a la difunta reina Fabiola.

Posteriormente, los distintos grupos familiares se recluyeron en el ámbito íntimo para celebrar las fiestas: los Windsor en el palacio de Sandringham, los daneses en el palacio de Fredensborg, y Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda viajando a Argentina para disfrutar de su propiedad en Villa La Angustura donde no han tenido el menor problema para posar alegres y distendidos para la prensa en compañía de sus hijas. 

Un viaje algo más que real de los reyes de Bélgica

Sin embargo,  en fechas tan tranquilas, un nuevo escándalo no ha tardado en saltar a los medios, en esta ocasión con motivo del viaje de vacaciones privadas de los reyes de Bélgica que este año eligieron celebrar así su XV aniversario de bodas. En un primer momento se rumoreó que los reyes Felipe y Matilde habían viajado a Indonesia en compañía de sus hijos para unas vacaciones muy placenteras, sabiéndose después que el destino real fue la India (lugar menos paradisiaco y más barato), a donde habían viajado acompañados de sus primos hermanos los príncipes Guillermo y Sibila de Luxemburgo. Pero las críticas se dispararon estando la familia real todavía en Asia cuando se supo que el grupo familiar había viajado a bordo de un avión Falcon del ejército belga, implicando con ello la movilización de diez miembros de personal de asistencia y de seguridad con el consiguiente gasto para las arcas del Estado en momentos en los que las acciones de la familia real belga son escrutadas con el mayor detalle.

Parece que, a diferencia de los reyes de Holanda, que hicieron público su desplazamiento a la Argentina, los soberanos belgas no procedieron de ese modo ocultando su destino de vacaciones real y convirtiendo en privado un viaje que utilizó un transporte oficial al tiempo que enviaban a la India a su hija la princesa heredera Elisabeth en un vuelo regular de línea comercial acompañada por un asistente, para evitar posibles riesgos de accidente que comprometiesen a la sucesión en la corona. Con el disparo de las críticas en la prensa por la falta de austeridad y de información veraz, comenzaron a llegar los desmentidos por parte del palacio real llegándose al punto que los reyes decidieron regresar a Bruselas un día antes de lo esperado aduciéndose como motivo que el rey Felipe tenía que firmar unos despachos que no podían salir del país y que debían fecharse con anterioridad al 31 de diciembre.

Un desacierto más de los reyes belgas, a quienes se reprocha no haber actuado de forma abierta generando con ello una confusión innecesaria y de ahí que en algunos foros se alabe el buen conocimiento de las cuestiones de imagen y relativas a la prensa de la reina Letizia, que cada vez es más valorada fuera de nuestras fronteras y que, dicen, habría manejado este asunto de otro modo. Pero dado el secretismo con el que la familia real belga rodea tanto sus movimientos privados como el monto y el manejo de su fortuna personal, es fácil que se produzcan situaciones como esta que, finalmente, contribuyen a minar su imagen pública pues unas vacaciones estimadas en 250.000 euros atizan el descontento.

Los reyes españoles, en compañía de la familia de doña Letizia

Entre tanto, en España los reyes Felipe y Letizia han pasado la primera parte de las fiestas en compañía de la familia de la reina, y don Juan Carlos y doña Sofía han permanecido en Zarzuela compartiendo juntos la cena de Nochebuena organizada por la infanta doña Pilar en su casa. Poco más ha traslucido sobre las actividades de la familia real, en relación con las cuales Zarzuela informa en modo alguno por considerarse que pertenecen al ámbito de lo estrictamente privado.

Pero si habrá permanecido en Madrid la princesa Irene de Grecia, hermana de doña Sofía, puesto que el rey Constantino y todo su grupo familiar en bloque se trasladaron días atrás a Dinamarca donde su cuñada la reina Margarita reunió a todo su amplio grupo familiar para una celebración íntima en el palacio de Fredensborg. Los reyes de Grecia y su hijo Nicolás llegaron desde Atenas, el príncipe Pablo y su familia desde Londres, y la princesa Alexia y los suyos desde Lanzarote. Al encuentro tampoco faltó la otra hermana de la reina danesa, la princesa Benedicta, recreándose un ambiente muy alegre e informal del cual la corte danesa ha difundido fotografías sin el menor empacho, sabiéndose también que el grupo familiar asistió a una representación del ballet “El Cascanueces” y se desplazó al parque de Tivoli. Todo un ejemplo de normalidad y de tranquilidad en el seno de la familia real danesa que, segura de si misma, decide compartir con el público estos encuentros que transmiten idea de unidad y de buenas relaciones familiares.

Ricardo Mateos