Menú Portada
El portal de transparencia solo recibe 10 peticiones de información al día

Cristóbal Montoro intenta resucitar el interés por la Ley de Transparencia con 14 nuevos modelos de declaraciones y comunicaciones oficiales

Julio 1, 2015

La orden del Ministerio de Hacienda establece “un nuevo régimen de gestión de los conflictos de intereses, que se inicia incluso con anterioridad al nombramiento del alto cargo”
Los modelos cubrirán la declaración de idoneidad, currículum vítae, declaración de actividades, bienes y derechos patrimoniales, abstenciones y autorizaciones
El portal de Transparencia, un sitio obsoleto y en desuso, tan solo recibe diez peticiones de información al día. Y lo que es más preocupante, tan solo cuenta con seis meses de vida


La transparencia sigue siendo la asignatura pendiente en la política nacional. Desde 2013 se han aprobado ocho normativas autonómicas y numerosas ordenanzas municipales en nombre de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno. Pero esta vez, como diría el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, los cambios emprendidos en esta línea han sido solo cosméticos. La indiferencia de la ciudadanía se resume en los 3,2 millones de visitas hasta el 13 de mayo que ha registrado el portal de Transparencia, un sitio obsoleto y en desuso que tan solo recibe diez peticiones de información al día. Y lo que es más preocupante, tan solo cuenta con seis meses de vida.

¿Cuál es el problema, entonces, que ataca a la publicidad de la información? Su génesis. Cuando se ideó la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno se creó un elemento importante pero que carece de timón de mando para la ciudadanía. Esto es, no se le han dado al pueblo las armas necesarias para asegurar su aplicación. En el caso de que las Administraciones Públicas no contesten a las solicitudes, no faciliten la información o lo hagan de forma incompleta quedarán indemnes y nada podrá hacer la Ley para exigir sus respuestas.

Nuevas normativas para maquillar

Mientras tanto, el Gobierno continúa con nuevas normativas que dan una falsa imagen de transparencia y que maquillan una situación en la que la administración diáfana brilla por su ausencia. Es el caso de la orden del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas de Cristóbal Montoro “por la que se aprueban los modelos de las declaraciones y comunicaciones a las que se refiere la Ley 3/2015, de 30 de marzo, reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado”.

Ante la indolencia mostrada por la ciudadanía ante la Ley de Transparencia, el Estado intenta sobrecargar de trámites un ítem que falla en su planteamiento, no en su desarrollo. La Ley 3/2015, de 30 de marzo, establece “un nuevo régimen de gestión de los conflictos de intereses, que se inicia incluso con anterioridad al nombramiento del alto cargo, ya que éste ha de suscribir una declaración de idoneidad en el que manifieste que reúne honorabilidad y la debida formación y experiencia en la materia, y que se extiende al período de los dos años siguientes a su cese, en el que, además de comunicar todas las actividades que pretendan desempeñar para que le sean autorizadas, en su caso, por la Oficina de Conflictos de Intereses, han de remitir, asimismo, copia de sus declaraciones tributarias correspondientes al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas”.

Nuevos 14 modelos y ¿para qué?

De este modo se aprueban 14 modelos de declaraciones y comunicaciones oficiales que cubrirán la declaración de idoneidad (modelo 1); currículum vítae (modelo 2); declaración de actividades a la toma de posesión (modelo 3); declaración de bienes y derechos patrimoniales a la toma de posesión (modelo 4); declaración de actividades al cese (modelo 5); declaración de bienes y derechos patrimoniales al cese (modelo 6); publicación de bienes y derechos patrimoniales en el BOE (modelo 7); abstención en procedimientos administrativos (modelo 8); abstención en órganos colegiados (modelo 9); comunicación a la que se refiere el artículo 2.7 de la Ley 3/2015, de 30 de marzo (modelo 10); comunicación a que se refiere el artículo 2.8 de la Ley 3/2015, de 30 de marzo (modelo 11); autorización a la Oficina de Conflictos de Intereses para solicitar datos fiscales a la Agencia Estatal de Administración Tributaria o a la Administración tributaria competente (modelos 12 y 13); autorización a la Oficina de Conflictos de Intereses para solicitar los datos fiscales a la Agencia Estatal de Administración Tributaria o de la Administración tributaria competente la información que, con carácter anual, ha de remitir el alto cargo, de conformidad con lo previsto en el artículo 17 de la ley (modelo 14).

Catorce modelos que en teoría deberían engordar las buenas prácticas de comunicación sin cortapisas y a la que todos podríamos acceder pero que, en realidad, solo representan una forma de hacer ruido en el gran vacío de la transparencia administrativa nacional.