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La Sociedad Anónima Estatal pasó de ganar más de 200 millones de euros en 2005 a perder 5 millones en 2009

Correos, un chiringuito de Hacienda y un grano para el ministerio de José Blanco

Abril 28, 2010
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Si algo se puede decir de José Blanco es que no sólo resuelve problemas sino que, quizás más importante, no los crea a un muy debilitado Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Tras aterrizar en el ministerio de Fomento se encontró con la rebeldía de los controladores aéreos. Vía Decreto Ley reformó el Convenio de este colectivo y redujo drásticamente sus salarios. Y, para sorpresa de propios y extraños, estos aceptaron sin chistar, sin paros ni huelgas, sus nuevas condiciones laborales. La clave fue, modestia aparte, la clave informativa adelantada por este periódico: sus retribuciones extraordinarias no fueron autorizadas por la CECIR. El ministro les amenazó, con la Ley en la mano, que podrían ser obligados a devolver esas cantidades percibidas ilegalmente.

Ahora, y en un futuro inminente, José Blanco se tendrá que enfrentar –sin quererlo-, con un nuevo problema. Se trata de la Sociedad Anónima Estatal Correos y Telégrafos. Dicen sus más próximos que despotrica hasta límites insospechados cuando le toca acudir al Congreso de los Diputados para dar explicaciones a preguntas de la oposición sobre el funcionamiento de este supuesto servicio público. Razón no le falta: el otrora Ente Público ha pasado de presentar un beneficio superior a los 200 millones de euros en 2004 a arrojar un déficit de 5 millones en el último ejercicio económico.

Correos, un chiringuito de Hacienda

Pero José Blanco ya no aguanta más. Tiene responsabilidad sobre un organismo que no controla. Quien realmente ostenta el mando en Correos y Telégrafos es Hacienda, pese a que Fomento cuenta con dos representantes en el Consejo de Administración. Cuando el actual presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, abandonó la presidencia de esa sociedad, y llegó como ministra de Fomento Magdalena Álvarez, hoy eurodiputada, nombró a José Damián Santiago, inspector de Hacienda en excedencia. Comenzó el declive de la Sociedad Estatal. Algunos de los motivos –con censura incluida, ya que impidió el acceso a los trabajadores a este periódico a través de la Intranet de Correos-, ya se los adelantamos en este periódico.

Tras distintos escándalos, el mencionado José Damián es cesado, pero Magdalena Álvarez crea, ad hoc, la secretaria de Estado de Fomento para colocar a su íntimo amigo. Le sustituye Sixto Heredia, rescatado de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. También él Inspector de Hacienda y de Aduanas. El poder factico que apoya estos nombramientos: Juana Lázaro, subsecretaria de Hacienda. Y para acabar, el caso de Julio Bermejo, director de Innovación y Desarrollo, como no, inspector de Hacienda en excedencia, e íntimo amigo del ex presidente José Damián y de Juana Lázaro. Y no se olviden de este nombre: Carlos Rosa Maureta.

30.000 euros sólo por presentar una oferta

Tan sólo un ejemplo. Durante el mandato del mencionado José Damián, Correos se plantea nuevas líneas de negocio para, supuestamente, ampliar sus beneficios. Y se recurre a empresas externas. En una reunión de directivos se presenta la oferta de la sociedad Neopost que advierte que, tan sólo por presentar una oferta, cobra 30.000 euros. El entonces presidente autoriza la contratación. Y como estas muchas más.

Aseguran en Correos y Telégrafos que “Hacienda ha encontrado un nicho en la Sociedad Estatal para meter a su gente y hacer negocios”. Nosotros les desvelaremos algunos de ellos. De momento, José Blanco, no ha movido ficha pero tiene razones para estar inquieto. La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, que hereda todo este berenjenal  de la etapa anterior, se desconoce si va a tomar medidas o dejará que le exploté en las manos a su compañero de Consejo de Ministros. A ver cómo logra, Blanco y Salgado, reducir el salario del presidente de Correos, el citado Sixto Heredia,  que supera ampliamente el de José Luis Rodríguez Zapatero. Heredia no sólo ha consolidado el chiringuito del lobby de Hacienda, sino que lo ha ampliado. Y esperemos que esta información pueda llegar libremente a los trabajadores de la que, hasta hace poco años, fue un empresa ejemplar.