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Correos cierra otro año calamitoso de la mano de Javier Cuesta Nuin: Menos personal, peor servicio y pérdidas de 43,17 millones, un 26% más que el ejercicio anterior

Septiembre 22, 2017
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Los servicios de Correos y Mensajería atraviesan una época de bonanza de la mano del crecimiento espectacular del comercio electrónico en España. En 2016 las transacciones de productos y servicios por Internet acumularon una facturación de 24.185 millones de euros en todo el año, un 20,8% más que en 2015. Y el crecimiento, además se acelera: en el último trimestre, la subida interanual fue del 25,4%. Este aumento se produce en todas las líneas de negocio: La venta de prendas de vestir supone ya la tercera área por facturación online, con el 7,2% acumulado. En 2013 su peso era del 5%. Los electrodomésticos y productos de imagen y sonido, que no estaban ni entre los 10 primeros negocios del ranking online, ahora ocupan la quinta posición, con una porción del pastel del 4,2%.

Todo esto se traduce en un incremento en oportunidades de negocio y en una mejora en las ventas de las empresas de Paquetería y Mensajería En la mayoría, menos en la más grande de España: la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos presidida por Javier Cuesta Nuin cerró 2016 con una facturación de 1.761 millones de euros -cuatro menos que en 2015-, y ha multiplicado sus pérdidas.

Menos trabajadores y peores resultados

Correos ha reducido, de nuevo, su gasto en personal. Este ha pasado de suponer 1.442 millones de euros en 2015 a 1.386 millones en 2016. Al ser la partida más importante de gasto, esta reducción debería suponer una mejora de los resultados. Pero no, ha sido todo lo contrario.

Por un lado, ha incrementado sus costes en otras partidas. En aprovisionamientos ha pasado de gastar 214 millones a los 237 millones, casi un 11% más. En otros gastos de explotación, partida en la que se incluyen costes como servicios exteriores (telefonía, luz, asesoría, etc.), ha pasado de un coste de 289 millones a 305 millones de euros, un 5,5% más. Este incremento de gastos podría justificarse en una mayor venta, pero como hemos señalado esta ha caído hasta los 1.761 millones. El resultado de esta ecuación es un incremento espectacular de las pérdidas. De registrar un quebranto después de impuestos de 34,09 millones en 2015, este se ha elevado hasta los 43,17 millones, un 26% más que en el año anterior.

Representantes de trabajadores de Correos ha asegurado a Extraconfiencial.com que no se explican esta situación. Señalan que, tras una disminución de cerca de 10.000 empleados -entre los que se incluían los de más alta remuneración por su antigüedad-, y conseguir un ahorro de 200 millones de euros de masa salarial anual con una muy baja sustitución de puestos de trabajo se pueda llegar a esta cifra de pérdidas. Además, destacan estas fuentes sindicales, los salarios llevan varios años sin subir y no así los servicios que se prestan a los ciudadanos, cuyas tarifas se elevan año tras año y con cada vez una peor calidad en la prestación del servicio provocada por esta pérdida de empleo.

Peores perspectivas para el año 2017

Las perspectivas para 2017 son aún peores. Salvo sorpresa, no habrá Elecciones Generales, lo cual supone que no dispondrá de la fuerte inyección de dinero que recibe del Estado -para maquillar sus cuentas-, a través del voto por correo. Las Administraciones seguirán indirectamente siendo una fuente importante de negocio por medio de múltiples concursos que son fundamentales para Correos ante las críticas de empresas de mensajería privada que ven cerrada esta fuente de ingresos. Pero también experimentará un duro recorte en la inyección de dinero público procedente del Ministerio de Fomento, de Íñigo de la Serna, que pasará de los 180 millones de 2016 a los 120 millones de 2017, según se desprende de lo reflejando en los Presupuestos Generales del Estado para este año.

El resultado, como ha señalado un Informe del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos es la compañía postal menos rentable de toda Europa y nunca en su historia ha tenido tantos expedientes abiertos por asuntos de competencia. Pero, con el rumbo que lleva su dirección, todo es susceptible de empeorar. Es como si el empeño de Cuesta Nuin fuera hacer desaparecer a una sociedad que, en su día, fue un símbolo de España.