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Ampliarla seis meses el plazo

Corbacho aboga por prorrogar la ayuda de 420 euros para los nuevos desempleados

Enero 25, 2010

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, se mostró hoy partidario de prorrogar la ayuda de 420 euros para los desempleados que hayan perdido la prestación o el subsidio, pero no para quienes ya se hayan acogido a esta medida.

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Al término de su comparecencia extraordinaria en la Comisión de Trabajo, Corbacho dijo a los periodistas que las causas por las que el Gobierno decidió tomar esta medida no han desaparecido e incluso “tímidamente han empeorado”, por lo que no sería “razonable” no volver a prorrogar la ayuda.

No obstante, precisó que eso no significa que se mantenga para las mismas personas que la percibieron y que quienes estaban acogidos a esta ayuda, que ya no la tienen, y además no están en el mercado laboral, deben ir a las rentas de inserción social de las comunidades autónomas, en opinión de Corbacho.

Preguntado sobre la conveniencia de ampliar la ayuda seis meses, Corbacho dijo que el Gobierno debería debatir en cuánto y en qué forma se prorroga y opinó que “evidentemente debe prorrogarse”.

“La medida tiene que continuar” para poder seguir dando oportunidad a las personas que perdieron la protección por desempleo, apostilló.

En referencia a los despidos, Corbacho reconoció que en 2009, fueron mayoritariamente individuales debido al tratamiento fiscal que tuvo con la reforma de 2006, cuando se produjo la “igualación” fiscal con los colectivos.

En este sentido, consideró que algunos de los despidos que adoptaron fórmulas individuales en 2009 podrían haber sido colectivos y resaltó que éstos últimos forman parte de una negociación “que siempre suele ser más positiva” a la hora de alcanzar acuerdos en los ajustes.

Durante su comparecencia en la Comisión, y en relación a la red de protección social, Corbacho dijo que ésta debería “ser aguantada” no solo por el Estado, aunque le corresponda la mayor parte, sino también por las corporaciones autonómicas y locales.

Indicó que “en un Estado fuertemente descentralizado no puede ser que las políticas de la red de protección social solo recaigan en una de las administraciones”.

Con respecto a la Seguridad Social, Corbacho subrayó la buena salud del sistema, que cerró 2009 con 8.000 millones de euros de superávit y recordó que el fondo de reserva supera 60.000 millones de euros.