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Los otros negocios de los partidos políticos

Convergencia Democrática de Catalunya, Eusko Alkartasuna y PNV son propietarias de empresas

Octubre 7, 2009

En la práctica totalidad de los casos la participación es del 100% del capital social

El PSC recibió una participación de una sociedad editora

El Tribunal de Cuentas critica como las fundaciones de los partidos se convierten en otra vía de financiación


Los partidos políticos se financian casi en su totalidad de las subvenciones de las diferentes Administraciones, están endeudados, generan grandes pérdidas pero también gestionan un importante patrimonio, que en ocasiones llega incluso a ser propietarios de sociedades mercantiles.

Así, las formaciones políticas Convergencia Democrática de Catalunya, Eusko Alkartasuna y Partido Nacionalista Vasco mantienen participaciones en diversas sociedades mercantiles, en la práctica generalidad por el total del capital social, cuya actividad principal consiste en la tenencia y administración de bienes inmuebles vinculados al desarrollo de actividades propias del partido, así como, en el caso del Partido Nacionalista Vasco, también en la gestión inmobiliaria de sedes del partido y explotación de servicios de hostelería.

Por otra parte, la formación política Partit del Socialistes de Catalunya mantiene una participación, procedente de una donación mortis causa, en una sociedad editora. La fiscalización de la inversión financiera mantenida en sociedades mercantiles, cuando la participación es mayoritaria y directa, se ha limitado a comprobar que el valor de la inversión se ajusta a los principios contables con las salvedades y resultados reflejados en los apartados correspondientes a cada una de las formaciones.

El Tribunal de Cuentas consideró necesario establecer en la normativa aplicable mecanismos de control sobre la incidencia que las relaciones de las formaciones políticas con las sociedades mercantiles pudieran presentar en su financiación y actividad.

Pero donde están encontrando un auténtico filón es en las subvenciones, que todos los principales partidos tienen y no dejan más que crecer. Así, se viene poniendo de manifiesto las relaciones que la mayoría de los partidos políticos mantienen con diversas fundaciones, entre las que hay que destacar las referidas a su constitución, a la concesión de préstamos o subvenciones de funcionamiento, a la adquisición de inmuebles por parte de la fundación y la posterior cesión de uso al partido, al ingreso en la fundación de las aportaciones realizadas por los cargos públicos y a la prestación de aval por parte del partido en operaciones de deuda suscritas por la fundación.

Es decir, sin valorar el objetivo fundacional, si se han convertido en un vehículo de financiación por parte de los partidos.