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Dos reportajes sobre el Centro de Primates de la Amazonia colombiana desencadenan un escándalo contra el investigador

Continúa la campaña de acoso y derribo contra Patarroyo

Diciembre 26, 2007

Un semanario colombiano acusa al investigador de traficar con monos peruanos y brasileños y dañar el medio ambiente
 
Una ex veterinaria del Fidic filtra las irregularidades que ella misma cometió en la estación experimental de la amazonia colombiana
 
Estas denuncias coinciden con las fechas en que el gobierno colombiano tiene previsto repartir sus fondos para investigación

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Una serie de tres reportajes publicados recientemente por el semanario colombiano Cambio cuestionando el trabajo de investigación de la Fidic (Fundación Instituto de Inmunología de Colombia) y acusando al Premio Príncipe de Asturias de traficar con monos brasileños y peruanos y de dañar el ecosistema, han originado una nueva pugna en Colombia. No han podido ser más oportunos u oportunistas. Justo cuando el gobierno colombiano se dispone a repartir el presupuesto en ciencia, cuyo máximo beneficiario en los últimos cinco años ha sido Patarroyo, éste ha vuelto a saltar a la palestra. El Premio Príncipe de Asturias ha pasado por todo, pero, aún le faltaban los monos…
 

Filtraciones de una veterinaria reprendida por Patarroyo

En ninguno de los reportajes “Los micos de Patarroyo” y “Más leña a la candela” fue contactado el científico. Además, sus autores nunca accedieron a las instalaciones de la Fidic en Leticia y las fotografías publicadas fueron filtradas interesadamente. Estos trabajos se basan fundamentalmente en las afirmaciones presentadas por la veterinaria Lina Peláez, quien durante el tiempo que trabajó en Leticia, jamás expuso reparos al investigador.
 
Sin embargo, según ha sabido extraconfidencial.com la denunciante creó una colonia de perros y gatos en torno al centro que alimentaba diariamente, negándose a dar de comer a algunos niños que demandaban algo que llevarse a la boca, siendo reprendida por Patarroyo. Quizá por este motivo, el 10 de julio de 2005 abandonó su cargo sin previo aviso. Su sucesor, el biólogo Raúl Rodríguez, halló diversas irregularidades en el manejo de los animales. Precisamente, han sido estos fallos los desvelados por la ex veterinaria a la revista Cambio, como venganza contra tan prestigioso científico.
 

Máxima del antiperiodismo: “no dejes que la verdad te eche abajo un buen reportaje”

En su segunda publicación Cambio ignoró la solicitud de rectificación enviada por la bióloga Maria Alejandra Galindo de Corpoamazonia. En una comunicación interna esta especialista aseguró que “el periodista faltó a su ética profesional. En ningún momento me solicitó una entrevista o reunión para hablar del caso. Se limitó a escribir palabras que no he dicho”. También su homologa Claudia Marín, aseguró que: “la información que suministré sobre condiciones clínicas de los animales fue exagerada por los periodistas y mis aseveraciones sobre el permiso de investigación que FIDIC adelanta con especimenes de Brasil y Perú, nunca se hicieron…”. ¿Cuales eran las verdaderas intenciones de los reporteros?.
 
Las razones de esta campaña de acoso y derribo parecen claras. Según alude la propia publicación “desde hace cinco años los recursos del Ministerio destinados a investigación han ido a parar a una sola mano: la de Manuel Elkin Patarroyo. Desde 1989 hasta hoy, ha recibido más de 64.000 millones de pesos para su centro de investigación y experimentación”.
 

Datos falseados y manipulación

Los reportajes de Cambio no tienen desperdicio. Una vez más los autores sacan a relucir los experimentos de Gambia y Tailandia, donde según afirman “se adelantaron pruebas de campo que no arrojaron resultados satisfactorios, frente a lo cual Patarroyo, incrédulo, dijo que  la vacuna usada, fabricada en Estados Unidos, podía no ser idéntica a su SPf66”. Efectivamente, fue formulada por el Coronel Ripley Ballou, padre de la actual RTS/S, quien realizó en Gambia ensayos comparativos y publicó en Parasite Inmunology que “la Spf66 fabricada en Colombia fue más inmunogénica que la Spf66 fabricada en USA”. En lo que concierne a Tailandia, durante el ensayo se mezclaron vacunas con placebos, varios refugiados fueron asesinados, numerosos controles se perdieron durante su huida y muchos participantes no completaron las tres dosis. Sin embargo, el ensayó valió para lo que realmente pretendía: descalificar a Patarroyo.
 
Estas publicaciones contra el investigador han ocasionado una autentica polvareda en Colombia y han dado alas a sus rivales. Sin embargo, la Fundación Instituto de Inmunología de Colombia, destaca que “existen 289 publicaciones científicas internacionales que avalan nuestros resultados”. Además, su equipo cuenta actualmente con importante material pendiente de publicar en las redacciones de varias e importantes revistas científicas internacionales y -quizá antes de finales del próximo año- se preparan para anunciar al mundo un hallazgo trascendental: una vacuna contra la malaria administrada en una sola dosis, con una eficacia cercana al 90%. Algo que tiene a sus rivales internacionales francamente preocupados.
 

Omisión del informe de una inspección al Fidic

Un informe realizado por Corpoamazonia a la Fidic, regida actualmente por Patarroyo, aparecido dos días después del primer reportaje, fue enviado a la redacción de Cambio antes de publicar su segundo artículo. Sin embargo, fue omitido en su totalidad. En él este organismo demuestra que no halló ninguna anomalía en la sede de Leticia… En una visita realizada el pasado 24 de noviembre al centro de primates de la Fidic, verificó que “actualmente existen 640 animales (336 machos y 304 hembras) de las especies aotus nancymae y aotus vociferans que llegan a la estación cada 15 a 30 días los viernes procedentes del lado colombiano del área autorizada…” “Con respecto a las instalaciones se pudo apreciar un aseo muy riguroso cumpliendo los protocolos establecidos” (…). “La estación cuenta con un área hospital donde mantienen los animales enfermos…” “debido a la humedad, se presenta comúnmente dermatofilosis, que genera alopecia principalmente en vientre y extremidades (…). “También se ha detectado que ésta es causada por hongos para lo cual se cuenta con protocolos de tratamiento con buenos resultados…”
 
Extraconfidencial.com cuenta con abundantes fotografías del Centro Experimental de Primates tomadas hace más de una década, donde se ven las diferentes jaulas y el exquisito cuidado y alimentación, así como la higiene, a que son sometidos los monos tras servir en la investigación. Dichas imágenes -numerosas- tomadas dentro del centro por un reportero de nuestro digital, echan por tierra las publicadas por el semanario colombiano 
 
El mencionado documento, destaca entre sus conclusiones que: “la FIDIC cuenta con todos los permisos otorgados por la corporación y con un comité de ética en investigación”, “los presuntos ingresos de animales procedentes de Perú y Brasil no fue posible verificarlos, pero la corporación ha tomado medidas de control“, “no conocemos sanciones a investigadores por violación de la normatividad ambiental en estos temas”, “el manejo de los animales es adecuado y se hace acorde con 23 protocolos establecidos”, “algunas liberaciones de aotus fueron realizadas en presencia de personal de Corpoamazonia …quienes constataron las excelentes condiciones en que son mantenidos y devueltos a la selva estos primates”.
 

Ocultismo y sensacionalismo

No obstante, el semanario Cambio no menciona, que más del 95 % de los monos comprados por el centro de Patarroyo se encuentran en excelentes condiciones de salud al ser retornados por los investigadores totalmente gratis a la selva. Según diferentes fuentes, esta publicación se preocupó exclusivamente de enfocar sólo ciertos aspectos, deformando las condiciones reales en la estación de primates de la FIDIC en Leticia.
 
Una nota de prensa emitida por el centro regido por el creador de la primera vacuna química de la historia, recuerda que el bioterio “queda a 350 metros, de la frontera brasileña y está localizado al otro lado del río, a unos 800 metros de Perú. Los micos llegan de todas partes… Estos animales son capaces de recorrer hasta 15 kilómetros por noche y no conocen fronteras, no necesitan pasaporte ni portan partida de nacimiento. No obstante, la FIDIC está comprometida con el respeto a la soberanía de cada país y sus poblaciones animales”. Sin embargo, los autores del reportaje acusan a Patarroyo de traficar con especies protegidas, dañar el medio ambiente y no respetar fronteras.
 
“Compartimos la enorme sensibilidad de algunas personas y de las sociedades protectoras de animales y del medio ambiente. También velamos por el bienestar de los aotus, única especie susceptible al desarrollo de la malaria humana, cumpliendo con todas las reglamentaciones de Corpoamazonia y las normas internacionales de experimentación en animales. Lamentamos que unos pocos micos mueran durante su estadía en la estación como consecuencia de los estudios y por causas naturales” aseguran los científicos en su comunicado. “Nuestra responsabilidad fundamental es con la vida de tres millones de niños que mueren anualmente por malaria, cuatro y medio millones más como consecuencia de bronconeumonías, tres y medio millones que fallecen por diarreas y tres millones que mueren por tuberculosis. Es esta la razón por la cual nos empeñamos en hallar éticamente una metodología lógica y racional para el desarrollo de vacunas contra estas enfermedades”, concluye el comunicado.