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Su uso se ha multiplicado en los últimos años

Consejos para un uso más seguro de nuestras tarjetas en el extranjero

Septiembre 27, 2012
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A pesar de la crisis, son muchos los que salen al extranjero por trabajo o por ocio. En estos años, hemos cambiado en parte nuestros hábitos,  hemos pasado de los viajes más largos por otros más cortos y muchos de ellos al extranjero. Así por ejemplo, en 2011 se incrementaron en un 60% los traslados a otros países.

Con el euro en gran parte de los países de nuestro entorno y la extensión prácticamente universal del pago con tarjeta, ya son pocos los que pasan por el banco para cambiar moneda. Las tarjetas son prácticas y cómodas, pero si su pérdida o robo causan problemas en España, imagínense lo que pasa si ocurre lejos de nuestra casa, por ello, les recomendamos unos consejos para ayudarles a evitar riesgos y nos ayuden a que no nos amarguen nuestras vacaciones:

  • No acumular tarjetas: Tener una tarjeta de reserva por pérdida o deterioro no es mala idea, pero nunca la lleves junto a tu tarjeta principal ya que en caso de robo el resultado sería el mismo desastre multiplicado por dos.  Las cajas fuertes de los hoteles o un lugar seguro es el mejor emplazamiento para guardar este “seguro” de vacaciones.
  • Llevar tarjetas con límites pequeños: Muchas nos permiten ir recargando saldo desde nuestra aplicación de banca por Internet. Menos límite, menos riesgo.
  • El mejor uso, en compras: En primer lugar económicamente. Sacar dinero en un cajero en el extranjero es la operación más cara tipificada en las tarifas de cualquier banco, especialmente si se hace fuera de los países de la zona euro. En estos casos la  comisión llega e incluso supera el 4% de la cantidad dispuesta. Por el contrario, al comprar nos cargarán el importe según el tipo de cambio del momento, más barato incluso si hacemos un cambio de moneda en cualquier casa de cambio (que obtienen su beneficio en tipos más altos). Pero ojo, algunas tarjetas, no muchas, si cobran una pequeña comisión por compras en el extranjero si la divisa es distinta al euro.
  • No perder nunca de vista la tarjeta a la hora de pagar: Aunque los sistemas de chip y pin, o los TPV móviles que nos llevan a nuestra mesa de restaurante es cada vez más común, uno de los fraudes más comunes es el de escanear nuestra tarjeta. Por ello no debemos perder el control de nuestro plástico, y que no salga de nuestra vista para evitar el uso de escáneres de mano muy habituales en restaurantes.
  • Tener activado un sistema de alerta: Recibir un SMS es más que útil. Así aunque tengamos el máximo cuidado con nuestra tarjeta es finalmente es robada o copiada, un mensaje a tiempo nos ayuda a bloquear la tarjeta lo antes posible.
  • Llevar siempre a mano el teléfono de atención de nuestra tarjeta de crédito: Para poder notificar cualquier incidencia, lo normal es que sea un teléfono distinto al de atención al cliente en España.