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Consejos para financiar las compras con tarjeta esta Navidad

Diciembre 4, 2012
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La Navidad ya llama a nuestras puertas, y con ella una de las épocas de más gasto, y de hecho, por primera vez en los últimos años con perspectivas de leve mejora. Según la consultora Deloitte en su estudio de hábitos sobre la Navidad señala que España, se desmarca de la dinámica de otros países del arco mediterráneo como Grecia o Italia, con un crecimiento en el consumo de en torno al 2%: cada hogar español tiene intención de gastar estas Navidades unos 671 euros, frente a los 659 euros gastados en 2012. Esta afirmación supone un punto de inflexión respecto a los últimos años, en los que se reflejaba una disminución del consumo, cercana al 4% el año pasado.

Pero este presupuesto se sustenta gracias a que muchas familias hacen un sobresfuerzo en esta época, y se apoyan en instrumentos financieros como tarjetas de crédito. Aunque el estudio de Deloitte destaque que usamos más la cabeza que el corazón, lo cierto es que muchos siguen tirando de plástico sin tener en cuenta las importantes consecuencias de uso, que lleva a un coste que a veces es excesivamente importante. Por ello, es importante seguir unos consejos básicos para que informándonos, comparando y analizando alternativas nos permita financiar nuestras compras sin sobresaltos y sabiendo en realidad su coste.

Puntos esenciales

En primer lugar, hay que fijarse muy bien en los intereses de la tarjeta. Para fomentar su uso, una práctica normal es publicitar el interés que tiene la tarjeta a la hora de financiar operaciones en tipos mensuales, y con ello “aparentar” que el coste es menor, y también parecen poco importantes las diferencias entre distintas tarjetas que si lo son.  Por ejemplo, una tarjeta que ofrece un 1% de interés nominal, en realidad su TAE (tipo anual de la tarjeta) es del 12,68%  una gran diferencia respecto al 19,86% de una tarjeta cuyo interés nominal es del 1,5%.

En segundo lugar hay que tener mucho cuidado con los aplazamientos gratuitos que ofrecen algunas tarjetas de bancos e incluso medios de pagos asociados a grandes superficies. En la mayoría, tienen que pagar una comisión de apertura que en plazos cortos (en algunas ofertas  son obligatorios ya que las limitan a 3 meses) su coste es mayor que si pagamos intereses.

El plazo es un aspecto fundamental, muchas veces tendremos la tentación de alargarlo lo más posible para pagar menor la cuota. Siempre las operaciones más largas tienen un mayor coste, pero en el caso de las tarjetas de crédito que como hemos visto estos tipos son más elevados y el coste se dispara, por ello, lo mejor es escoger el plazo más corto acorde a nuestras posibilidades económicas, y si existe la posibilidad amortizar el pago antes de cumplir el plazo.

Por último, hay que tener mucho cuidado con la modalidad de pago que se elije a la hora de fraccionar. La más cómoda por su control es fraccionar la operación por un número de meses, sabiendo que pagaremos por nuestra compra y cuando dejaremos de pagar. En segundo lugar podemos elegir pagar una cantidad fija al mes, tenemos un control exacto de lo que pagamos cada mes, pero especialmente si la cantidad es baja podemos prolongar el pago, el tiempo y los intereses durante mucho tiempo. Por último y como peor opción está pagar un porcentaje fijo al mes, al ser sobre la cantidad pendiente, la tendencia es siempre dejar una  suma sin pagar que genera intereses, y es la opción más costosa.

En definitiva, analicemos las mejores opciones de pago, para evitar sobresaltos y conseguir que el pago de nuestras compras de Navidad no se convierta en una pesadilla el resto del año.