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El último adiós

Concha Velasco se despide, entre lágrimas, de Paco Marsó

Noviembre 2, 2010

Paco sufrió un derrame cerebral que le ha llevado a un estado de coma que parece irreversible. La familia, sin esperanza alguna, pide respeto a los medios de comunicación e insisten en que todos los miembros del clan, incluida Concha Velasco, arropan hasta la extenuación a un hombre que se apaga: “Está en coma, estamos a la espera de que Dios decida, sólo él hará y deshará, pero yo prefiero no hacer declaraciones en los programas de televisión”.

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Tristeza absoluta en el seno de la familia Marsó. El ingreso del productor Paco Marsó en un hospital de Málaga tras sufrir un derrame cerebral, ha descolocado a toda la familia. Todo ocurrió el pasado viernes cuando Paco se encontraba festejando el cumpleaños de su nieto, hijo de Diana Patricia. A pesar de que en un primer momento se pensó que su enfermedad no era tan grave, con el paso de las horas los médicos han alarmado a sus familiares, advirtiéndoles del estado crítico en el que se encuentra. De hecho, aunque Concha Velasco declaró a los medios de comunicación apostados en el Teatro en el que se encuentra trabajando que no acudiría a ver a su ex marido al nosocomio, la gravedad del productor la obligó a coger un avión y trasladarse hasta Málaga. “Necesitaba despedirse de él”, me dijo uno de sus más allegados. Concha le quería con auténtica locura. Nació de ella ir hasta allí, incluso sabiendo que las imágenes iban a dar la vuelta al ruedo. Concha necesitaba ver por última vez al hombre con el que vivió su ascenso y su ocaso.
Paco sufrió un derrame cerebral que le ha llevado a un estado de coma que parece irreversible. La familia, sin esperanza alguna, pide respeto a los medios de comunicación e insisten en que todos los miembros del clan, incluida Concha Velasco, arropan hasta la extenuación a un hombre que se apaga: “Está en coma, estamos a la espera de que Dios decida, sólo él hará y deshará, pero yo prefiero no hacer declaraciones en los programas de televisión”, me dijo Manuel Martínez Velasco, a quien guardo especial cariño desde que trabajáramos juntos en Telecorazón. Manuel tiene una especial sensibilidad. A su padre lo quiere con absoluta locura, a pesar de que en alguna ocasión viviera torpemente algunas de las decisiones de su famoso progenitor. Son estos momentos los peores instantes para la familia, también para su hijo Paco, con quien guardaba una emotiva relación. Todavía recuerdo su insistencia para que le ayudara en el terreno de la música. Paco ha sido un gran padre.