Menú Portada
Cuando interesa aplicar la normativa vigente, se aplica; cuando no interesa, no se aplica

Con los criterios contables de Florentino, el Real Madrid habría perdido 43 millones de euros

Septiembre 30, 2007

Sin esta medida, Calderón y su Junta tendría que haber avalado 54 millones de euros para que el Madrid jugase en Primera

El Madrid reconoce haber pasado de 172.908.000 euros de deuda a 260.566.000 en junio de 2007

El valor de la plantilla madridista pasó de costar 340.458.000 euros en 2006, a los 293.243.000 euros de esta temporada


El Real Madrid de Ramón Calderón ha decidido volver a aplicar el Plan General Contable del Ministerio de Hacienda en las cuentas de la sociedad blanca, hecho que dejó de hacer durante las siete temporadas que estuvo al frente del club Florentino Pérez. De no haberlo hecho, la temporada pasada se hubiese saldado con unas pérdidas de 43.073.000 euros. Justo la misma cantidad que Calderón ha presentado como beneficio.
¿Qué pasa en este caso? ¿Quedan las cuentas de ejercicios anteriores manipuladas, adulteradas y defraudadoras de Hacienda? Salvo que la propia Hacienda actúe con una inspección, eso es lo que sucederá. Mientras hay pequeñas sociedades anónimas que tienen que cerrar, ampliar capital o declararse en quiebra por cumplir con las normas que marca el Estado, en el caso del Real Madrid, y posiblemente de los demás clubes deportivos no obligados a convertirse en sociedades anónimas deportivas, todo vale y nadie reclama ni pone las cosas claras. Bueno, para ser sinceros, Hacienda sí que mira con cierta frecuencia las cuentas del club blanco, y prueba de ello son las muchas actas y sanciones impuestas, varias de ellas condenadas en firme. Lo que ocurre es que la trampa está en que con estas ingenierías financieras las distintas juntas directivas del Real Madrid han evitado tener que avalar de sus propios bolsillos el 15% de los presupuestos anuales, hecho que exige la propia ley de Sociedades Anónimas Deportivas y Clubes Deportivos, y que este mismo año, sin ir más lejos, le hubiera supuesto a Ramón Calderón y los suyos avalar con 54 millones de euros de su patrimonio para que el Real Madrid pudiera participar en la Liga.

La trampa de las amortizaciones

Lo hemos venido denunciando durante mucho tiempo y, por enésima vez, los auditores de cuentas contratados por el Real Madrid nos dan la razón: Florentino hizo trampas en todas las cuentas que duró su mandato. Y lo hizo el propio Calderón en las primeras que aprobó ya como presidente electo. Lo hizo para evitar los enormes impuestos generados por la venta de la vieja Ciudad Deportiva de la Castellana –se vendió por más de 120.000 millones de pesetas (720 millones de euros), producto de las gigantescas plusvalías. Como cada ejercicio los ingresos extraordinarios eran enormes, Florentino decidió amortizar los fichajes en el mismo año de la contratación, y no distribuirlo en los años de duración de los contratos como exige el PGC. Lo no pagado a Hacienda era cada año el 25% de lo amortizado de forma irregular.
Dice el informe del auditor Ernst Young:El coste de todo el inmovilizado inmaterial adquirido por el club hasta el ejercicio económico anterior se amortizaba en su totalidad en el ejercicio de adquisición. Mientras que este criterio se ha mantenido en este ejercicio para las cuentas de inmovilizado inmaterial adquirido con anterioridad al 1 de julio de 2006 y que al cierre del ejercicio actual se mantenían en balance, el coste del inmovilizado inmaterial deportivo adquirido después del 1 de julio de 2006 se está amortizando en función del tiempo de duración de los contratos, tal y como establece el PGC. En consecuencia, al 30 de junio de 2007 y para el caso del inmovilizado inmaterial deportivo y las otras inmovilizaciones que fueron adquiridas con anterioridad al 1 de julio de 2006; el inmovilizado inmaterial, la dotación por amortización del ejercicio, los ingresos extraordinarios y los ingresos de ejercicios anteriores estimados deberían incrementarse en aproximadamente 82, 43, 29 y 154 millones de euros, respectivamente. Como resultado de loa anterior y considerando el efecto fiscal, los fondos propios consolidados deberían incrementarse en aproximadamente 62 millones de euros, mientras que el impuesto anticipado debería reducirse en aproximadamente 20 millones de euros”.

Un endeudamiento de 261 millones de euros

Dicho en román paladino, las cuentas de los anteriores cuatro ejercicios no se correspondían con la realidad del club. O sea, que Calderón ha hecho bien volviendo a lo que marca la ley. Pero debería hacerlo con todas las consecuencias.
Pero claro, si lo hiciera igual esa deuda reconocida por el club de 260.566.000 euros se tendría que incrementar notablemente. Por cierto, reconocer una deuda neta de esa cuantía, sin incluir además conceptos que les contaremos mañana, cuando ingresaron la burrada que ingresaron por la Ciudad Deportiva, es de todo menos serio. Y dicho sea de paso, para la gestión de Calderón: ¿Cómo se puede pasar en un ejercicio de un endeudamiento neto de 172.908.000 euros al reconocido este año de 260.566.000 euros, y al mismo tiempo habar de que ha sido el mejor ejercicio de la historia del club? Sin contar que el valor de la plantilla madridista pasó de costar en 2006 los 340.458.000 euros, a los 293.243.000 euros de esta temporada. Las consecuencias de las bajas de Roberto Carlos, Beckham, Zidane… los ‘galácticos’
Pero la realidad es que el club ha presentado unas cuentas de pérdidas y ganancias antes de impuestos de 43.627.000 euros de beneficios. Si hubiese seguido el criterio anterior de amortizaciones, como Calderón defendió a capa y espada la pasada temporada, habría que imputar un gasto por esa cuestión de 86.700.000 euros. Una simple resta nos lleva a afirmar que el ejercicio 2006-07 se hubiera cerrado con usan pérdidas contables de 43.073.000 millones.
Dice y se vanagloria Ramón Calderón de que el club que el gestiona es el mejor del mundo, el que más ingresos genera. Cierto. Pero también es el que más derrocha y peor gestiona los mismos. ¿Se vuelve a desayunar la cena, señor Calderón?