Menú Portada

Cómo declarar los ingresos de alquiler de una vivienda para uso turístico

Mayo 17, 2017
alquiler turistico

AirBnb, Wimdu, Housetrip…. Las webs y aplicaciones para buscar alojamiento en vacaciones, en costa o en ciudad, está impulsando enormemente el alquiler de viviendas por días hasta un punto que alarma a operadores de turismo tradicionales y a los propios ayuntamientos. Las consecuencias las vemos principalmente en el alza de los precios de alquiler. Aunque la mayoría de estas viviendas se sitúan en los centros de las ciudades, al “expulsar” a inquilinos con contratos por años a cambio de este tipo de alquiler, lo que se consigue es que el coste de los alquileres aumente globalmente en todas las zonas turísticas, en las que se incluyen grandes ciudades como Madrid y Barcelona.

La razón es clara y es económica. La rentabilidad de este tipo de alquileres es mucho más elevada, aunque den más trabajo que un alquiler por años. Al mayor precio también se aplica la “tentación” de no declarar estos ingresos, ya que, su trazabilidad es menor. Si vives de alquiler, debes informar en la declaración de la renta de cuál es tu vivienda actual, si es alquilada y la referencia catastral de la misma y del DNI del arrendador. Mientras, una persona que alquila un apartamento por tres o cuatro días, no informa sobre el mismo. Pero, aun así, estos ingresos deben tributarse. Hacienda cada vez más vigila este tipo de alquileres: controla su gasto eléctrico, las altas en webs de alquiler, etc. Por todo ello, les explicamos cómo debe tributar por este tipo de alquileres.

Cómo imputar ingresos, gastos y cuando la vivienda no esté habitada

Si es usted un particular y cumple la legalidad y puede alquilar su vivienda por días tendrá un tratamiento fiscal por sus ingresos muy similar si lo haces por unos días, que si la arrienda por un plazo mayor. Como es natural, debe imputar la totalidad de los ingresos como rendimiento de capital inmobiliario, pero también puede restar gastos. Podrá restar la totalidad de los costes que haya incurrido para lograr el alquiler, como el pago a una agencia inmobiliaria o la comisión de la web, pero en el resto, debe ser la parte proporcional. Así puede aminorar gastos que haya incurrido en la vivienda en alquiler como luz, agua, tasas de basura, seguro del hogar, IBI, … pero la parte que corresponda a los días utilizados. Por ejemplo, si la ha alquilado 10 días para un gasto anual como el IBI, debemos dividir el recibo por 365 y multiplicarlo por 10 para saber que parte de gasto puede deducir. Con ello, y aplicado a todos los alquileres que tenga a lo largo del año conseguirá un rendimiento neto que es el que imputará en la declaración de la renta.

La tributación cuando no está ocupada

Con orden y si custodia bien toda la información que justifique los gastos, tendrá unos datos claros que no le debería generar ningún problema fiscal. Pero además de declarar por los días en las que ha estado alquilada también hay que señalar a Hacienda los que no lo ha estado.

Hacienda imputa una renta por la tenencia de cualquier vivienda, su importe no es importante, pero hay que señalar los días en los que sin estar alquilada ha estado a disposición de sus propietarios y pagar por ello. Esta renta se calcula entre el 1,1% del valor catastral de la vivienda –lo más normal- o el 2% si la última revisión catastral se realizó antes de 1994.  Sobre este porcentaje calculará que renta debe imputar. Si por ejemplo tiene una vivienda con un valor catastral de 100.000 euros, revisión catastral reciente y que ha alquilado seis meses en total, debe multiplicar 100.000 euros por el 1,1%, y dividirlo entre 12 para ver que parte corresponde a cada mes.

Por último, no debe olvidar la titularidad del inmueble. Si esta al 50%, debe dividir ambos ingresos a la mitad para cada dueño, nunca imputar sólo a uno la totalidad, aunque fiscalmente sea más ventajoso.